
Por Silvia Venegas
Cuernavaca, Morelos; a 3 de mayo de 2013. Integrantes del Movimiento contra concesiones mineras señalaron que sería gravísimo que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) acepte el impacto ambiental que vence el 20 de mayo, porque significaría que la empresa tenga vía libre para iniciar los trabajos, además de que hicieron un llamado al gobierno de Graco Ramírez para que pase del discurso a las acciones en contra de la mina.
Nayeli Sánchez Guevara, quien forma parte del movimiento contra concesiones mineras indicó que han trabajo en la concientización de las comunidades cercanas a donde se pretende explotar la mina de oro a tajo abierto para explicarles las consecuencias a la salud, al ecosistema y la afectación a la zona arqueológica de Xochicalco, porque esto significa pérdida de territorio.
“Se han creado comités para que las personas que están alrededor sigan apoyando y que sepan que una mina no es cualquier cosa, sino que es una afectación, no sólo a los que viven cerca sino a gran parte del estado, incluyendo Cuernavaca porque está a 12 kilómetros, pero por los vientos esas partículas de cianuro y arsénico pueden volar y afectar la salud”, comentó.
Explicó que las observaciones que hizo Semarnat a la empresa de impacto ambiental ya vencen el 20 de mayo y se tendrá que dar una respuesta, pero que si el fallo es de que se acepta la explotación, la empresa va tener la vía libre para iniciar los trabajos y que si esto sucede van apelar de manera jurídica, en tanto ya enviaron varias firmas al secretario de Semarnat para que no lo apruebe a través de diversos argumentos.
La activista informó que trabajaron en un foro para hacer la propuesta de ley minera, tomando en cuenta las cuestiones e inquietudes de las comunidades para una propuesta de ley de minas que se presentó el día martes en el senado, porque hubo dos propuestas de parte del PRI y del PRD del senador Rabindranath Salazar Solorio, lo que consideraron como una traición porque él había apoyado y en un intento de adelantarse sin medir consecuencias metió la iniciativa que no refleja lo que las comunidades quieren y le facilita las cosas a las empresas.
Ante este panorama, manifestó que el gobierno del estado debe dejar a un lado el discurso que ha mantenido de no a la mina y pasar a las acciones concretas con las comunidades como apoyarlos con programas de desarrollo para que ellos estén convencidos de decir no a la mina y que la empresa no se aproveche de esto, ofreciéndoles apoyos de trabajo o dadivas. “Que no sean discursos sino hechos”.
