
Por Máximo Cerdio
-¿Quién tocó al presidente?
-¡A mí me agarró la mano Peñanieto!
-¡A mí también!
-¡Y a mí!
-¡También a mí!
Contestaron cuatro chicos de la escuela primara Miguel Alemán, de Xochitepec, Morelos; uno de los municipios con mayor índice de criminalidad en el estado.
Esto, momentos después de que el presidente de México Enrique Peña Nieto, ante ellos y ante autoridades federales, estatales y municipales, diera a conocer que envió al Congreso de la Unión tres iniciativas en materia educativa para reglamentar la Ley Profesional Docente, la Ley General de Educación y la Orgánica del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Peña Nieto olvidó a lo que iba. Terminó su discurso, caminó rumbo a su lugar y comenzó a saludar al presídium; cuando llegó a su silla alguien le dijo que aún no había terminado, por lo que el Máximo Jefe de las Fuerzas Armadas regresó al pódium y dio por iniciado el ciclo escolar 2013-2014 en el que, de acuerdo con el gobierno estatal, 400 mil estudiantes de educación básica empezarán sus clases y serán atendidos por más de 23 mil docentes, en las más de 3 mil escuelas públicas y privadas existentes en la entidad.
Antes de Peña
A las 10:35 los niños aún estaban despiertos. Llevaba ya cerca de dos horas esperando. A quienes el sol les pagaba con una tabla en el occipucio se pusieron los suéteres rojos y los demás echaban relajo.
A las 10:40 los niños vieron sorprendidos cómo descendían del cielo tres aeronaves. Una de ellas era un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana, parecido a un gigantesco insecto, pero de metal y verde camuflaje. El último fue el helicóptero banco, el más bonito, donde viajaba el licenciado Enrique Peña Nieto.

Camarógrafos y niños tragaron por igual la tierra que las aspas de la nave arrojó. El aire fue tan fuerte que a más de un chamaco se le deshizo el copete que seguramente su madre le había hecho nomás para recibir al guapo esposo de la Gaviota.
Y que llega Peñanieto
Pero ya había llegado el presidente y todos esperaban verlo, aunque fuera de lejos.
Los estudiantes de nivel básico tuvieron que escuchar el discurso del secretario de Educación Pública Emilio Chuayffet Chemor, quien dijo: «Y para los alumnos, decirles que no tengan miedo en preguntar y pedir ayuda cuando la necesiten, México, niños y jóvenes, necesita que desarrollen sus talentos, habilidades y su inteligencia, porque si no lo hacen están abandonando el futuro del país».
También oyeron a Graco Ramírez (con su amplísima sonrisa) cuando, seguro de que los ojos del país estaban sobre él, mencionó : “Vamos a la reforma energética con un Pemex del Estado Mexicano fuerte y una reforma fiscal que garantice los recursos necesarios para que la educación se convierta y siga siendo un derecho de todas y todos los mexicanos”.
En este momento, muchos alumnos se encontraban durmiendo. Era el primer día de las vacaciones más largas del año y muchos aún no se acostumbraban a despertarse tan temprano.

El presidente Enrique Peña Nieto dijo varias cosas que poco atrajo a los niños. “Es importante que hagamos acopio de esfuerzos entre todas las fuerzas políticas con el Gobierno de la República, que podamos privilegiar nuestras coincidencias como ha venido ocurriendo para que de entre ellas podamos hacer los cambios y los ajustes necesarios en distintos ámbitos y podamos avanzar como país”.
La ceremonia de la Bandera despertó a los dormidos. Los tambores de la Banda de Guerra; la banda de música; los cientos de guardias vestidos de traje negro. La promesa de que les iban a regalar mochilas transparentes: 340 mil, diría el gobernador Graco Ramírez durante la entrega simbólica a 10 pequeños en el auditorio de la escuela Miguel Alemán.

Los estudiantes esperaban entrar a su salón de clases una vez concluida la ceremonia; pero no fue así, porque el presidente de México Enrique Peña Nieto “se salió del protocolo” y comenzó a saludar a los invitados de primera fila: políticos y fue más allá: saludó a los niños que se acercaban como abejas a él mientras recorría la explanada de la escuela.

“Adiós; Adiós”, decían los escuincles, despidiendo a las tres aeronaves que brillaban bajo el azulísimo cielo de Xochitepec.
Si algún profesor de sexto preguntara a los chicos que personalidades asistieron a la ceremonia, aparte del presidente de México, el gobernador del Estado y el Secretario de Educación Pública, podría contestar lo siguiente: “el presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Díaz de la Torre; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Nadia Luz María Lara Chávez; la presidenta del DIF Morelos, Elena Cepeda; el presidente de la Mesa directiva del Congreso de Estado, Diputado Humberto Segura Guerrero; y el presidente municipal de Xochitepec, Rodolfo Tapia López, maestro”.

En la Escuela Primaria Miguel Alemán, de Xochitepec, Morelos, hoy, 19 de agosto de 2013, no hubo labores el primer día clases, el día de inicio del ciclo escolar 2013-2014; pero muchos alumnos le dieron la mano Peña Nieto, y además vieron tres gigantescos helicópteros aterrizar en su escuela.
