
Por Máximo Cerdio y Miguel Ángel Arenas
Cuernavaca, Morelos; 28 de enero de 2013. Familiares de víctimas de asesinados y desaparecidos de Morelos comenzaron una caminata hacia la Ciudad de México pedir al presidente Enrique Peña Nieto su intervención y justicia.
El abogado de algunas de las víctimas Miguel Ángel Rossete dijo que tendrían una reunión en la subsecretaría de Gobernación, en el área de Derechos Humano, atendida por la Lía Limón, y que llevaban Diez casos a exponer: el de Viridiana, el de Jéssica, el de Ana K., el de Alan, el de Carlos Esteva, el de los empresarios de Jiutepec que fueron víctimas de robo y de secuestro virtual, el de Francisco Heriberto Ávila y dos casos más: el de desaparición de Arturo Valencia Quiñones, desde 2011 y el asesinato en Acatlipa, de Elena.
Miguel Ángel Rossete también dijo que l día de hoy, las familias no se cuentan satisfechas con las actuaciones de la Procuraduría y lo estarán hasta que aparezcas las personas desaparecidas y se castigue a los responsables.

Lamentó las declaraciones del secretario Jorge Messeger quien afirmó que había intereses políticos en algunos casos de las víctimas: “es una ofensa más a los familiares de las víctimas, que diga a qué intereses se refiere; él es político, las familias piden justicia. Que se ponga a trabajar”, acotó.
Por su parte, y momentos después que la caravana de 10 autobuses y 20 coches partió hacia la Ciudad de México, el secretario de gobierno Jorge Messeger dijo que la caravana iba a pedir justicia a las autoridades federales que conocen del caso, pero no era una marcha contra el gobierno e Morelos.

El contingente llegó a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia, en donde se le impidió el acceso y con posterioridad siguieron su camino a la Ciudad de México.
El gobierno del Distrito Federal brindó todas las facilidades logísticas a la caravana de los familiares, quienes fueron recibidos en comisión por funcionarios de la Secretaría de Gobernación.
