Vivir la primera noche en la calle

Oscar
Oscar

Por Máximo Cerdio

-Ayer en la mañana llegaron unos policías preventivos con una licenciada y la dueña del edificio y empujaron la puerta, rompieron la chapa y comenzaron a sacar las cosas de mi mamá y las mías. Yo les dije que ya había hablado con la dueña y que ella me dijo que me iba a aguantar porque no encuentro trabajo ni un lugar a donde ir con mis cosas y mi mamá que está mala del corazón y no puede trabajar.

La dueña me dijo que me iba a esperar a que le pagara, porque no hay trabajo y además tengo que atender a mi mamá enferma y no puedo trabajar. Le pagué marzo, abril y mayo y le dije que me esperara porque no encontraba un lugar donde vivir ni trabajo.

Las cosas de Óscar
Las cosas de Óscar

Eso me cuenta Óscar Flores Ruiz, hoy, a las 12:30 del día 7 de noviembre de 2013, sentado en un sillón viejo, roto y sucio, en la banqueta, frente a la que por más de 60 años fue su casa y habitó junto con su padre ya finado y su madre, que padece una enfermedad cardiaca, según él. La noche de ayer fue la primera que duermen en la calle.

-Por ahí anda alguien que mandó la dueña, para que no nos volvamos a meter a la casa. –me señala Óscar que, junto con su madre de más de 87 años, pasó la noche en la calle Clavijero, en el centro histórico de Cuernavaca. Él y su madre, tienen el estómago lleno y no pasaron frío gracias a la solidaridad de los vecinos que les llevaron de cenar y les dieron algunas cobijas.

Oscar buscando documentos
Oscar buscando documentos

En esta calle, frente al número 207, localizada a unas cuadras de Casa Morelos antes llamada  Palacio de Gobierno, están todas las pertenencias de lo que queda de esta familia: algunos muebles viejos, un escritorio antiguo de metal, portafolios con chapas oxidadas, lámparas y demás trastes empolvados. La escena se parece a lo que queda después de los desalojos que realiza el gobierno en las viviendas miserables del Texcal, en el municipio colindante de Jiutepec.

De entre las cosas, tapadas con plásticos que fueron donados por los vecinos, sobresale el clavijero de una guitarra.

-¿A quién le gusta la música?

-Yo le rasco a veces a la guitarra –Me responde Óscar, técnico educativo, desempleado desde hace ya varios meses y con algunos problemas de ceguera.

Junto a Óscar está un muchacho y una mujer que me comentan que Graco Ramírez, el gobernador, ha dado la orden para que las cosas que ahora están en la calle sean almacenadas en una bodega y también le dijeron que el DIF estatal le ayudará a esa familia.

Más cosas de Óscar en la calle
Más cosas de Óscar en la calle

Yo quiero seguir platicando con Óscar pero en esos momento llega un joven de lentes, con una camisa blanca, con el logo del Gobierno de la Nueva Visión, y le dice a Óscar que se levante del sillón y que lo está esperando un coche para ir a la Procuraduría.

Oscar
Oscar

Óscar se levanta. No quiere dejar solo, a mitad de la calle, lo único que tiene.

-Ve, nosotros cuidamos las cosas hasta que vengas –Le dicen la mujer y el muchacho.

Óscar va hacia donde están sus cosas y se echa al hombro una mochila y dos bolsas y sigue al chico de lentes.