
Por Chris Nicolás
El poeta Javier Sicilia justificó la creación de autodefensas dado que el gobierno no se encuentra a la altura de la emergencia de seguridad nacional, incluso previó que en Morelos, surjan movimientos armados ante el hartazgo social y la falta de resultados en materia de seguridad aunque el gobierno insista en que no tolerará estas conductas.
El fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), consideró como legítima la creación de autodefensas en Michoacán y Guerrero, debido a la situación de indefensión de sus ciudadanos, y aunque asegura que Morelos no se encuentra en la misma descomposición social que dichas entidades, previó la pronta creación de grupos armados de autodefensas en el estado ante la falta de resultados en materia de seguridad.
“Yo siempre lo dije, cuando concluimos la gira nacional del Movimiento, advertí que sería la última lucha no violenta del país. Pronto en estas entidades surgieron los grupos armados porque estaban hasta la madre de que el gobierno no les otorgara garantías de seguridad a sus familias y a sus comunidades.
“En Morelos, es evidente, la gente tampoco está percibiendo resultados; si gobierno continúa sin otorgar un verdadero estado de derecho y paz a sus ciudadanos, la bomba no tardará en estallar. No importa que el gobernador diga que no permitirá la creación de autodefensas, ellos no le van a pedir permiso, simplemente van a surgir porque están hartos de ver como el estado agoniza y las autoridades no hacen nada por remediarlo. No lo digo yo, así lo sienten los morelenses”, lamentó Sicilia.
Armas, sólo para autoprotección
A título personal, el activista señaló que después de tres años (del asesinato de su hijo) sigue “hasta la madre, bajo la misma chingadera; sin resultados”. A pesar de ello, dijo considerarse una persona pacifista, no violenta, con fe en los principios de resistencia civil, del diálogo y la paz; pero que justifica el uso de armas para que los ciudadanos defiendan su dignidad, la de sus familias y de sus comunidades: “a veces, el único camino es el de la vía armada”.
Por ello –explicó– es que respeta y apoya las autodefensas únicamente cuando el gobierno no tiene la capacidad de garantizar un verdadero estado de derecho y de justicia al dejar a los ciudadanos en estado de indefensión y en manos del crimen organizado.
Aclaró que ese tipo de movimientos será admitido siempre y cuando mantengan una línea ética de una defensa armada. Es decir, que la violencia que usen no sea mayor o igual a la de los criminales o el gobierno en su lucha contra éstos.
“Tiene que ser absolutamente defensiva, no de confrontación: para defender a la familia, al pueblo y lo que el estado se supone que debe defender…”, subrayó.
Incluso, confesó que si hace tres años hubiera sabido que su hijo se encontraba en peligro, habría ido hasta ese lugar –con arma en mano– a defenderlo; “no a causar problemas, sino intentar rescatarlo de esa situación para que no perdiera la vida y después tener que resignarme cuando las autoridades me entregaron su cadáver. Y creo que cualquier morelense, cualquier ciudadano del país, haría los mismo para defender a su familia”.
Afirmó que él y su movimiento mantienen la línea de la resistencia civil y no de las armas, que llenaron de contenido las propuestas, los discursos encaminados hacia la paz y justicia, pero ante la soberbia del gobierno de “creer que lo puede hacer y de los ciudadanos de no creer más en sus alegatos llenos de demagogia, el mensaje de las autoridades se traduce en que sólo el levantamiento de la ciudadanía, y por ende la violencia, será lo que tal vez podrá regresar la paz al país”.
“Me choca decirlo, pero esto parece profético: la gente pronto estallará y usará la violencia para combatir la violencia”, reclamó.
Y los primeros que ponen ese ejemplo, puntualizó, son el gobierno y los partidos: dándose en la madre entre ellos, continuando la guerra con insultos, descalificaciones, difamaciones y perdiendo el tiempo entre sus pugnas estúpidas mientras le abren, sin darse cuenta, el camino a los delincuentes. Eso termina por propiciar la inseguridad y por supuesto las autodefensas.
Hizo hincapié en que cualquier surgimiento de este tipo de movimientos, no debe ser un asunto contra Graco Ramírez; no se debe exigir la renuncia del mismo porque él no es el problema. El asunto radica en la estructura del estado y de la clase política que no está a la altura de la emergencia nacional.
Insistió en que durante sexenios se ha visto desfilar a priistas que propiciaron la descomposición del tejido social y que abrieron paso a la delincuencia y al crimen organizado; después, por doce años los panistas continuaron que la situación se agravara y ahora, el gobierno perredista heredó un estado “descompuesto socialmente”.
No bastan –opinó– sus buenas intenciones, no basta el trabajo que hasta el momento han hecho, porque siguen rebasados. El asunto se les salió de las manos; “pero su arrogancia no les permite admitirlo”.
“Para regresar un verdadero estado de derecho de paz y justicia social, se debe trabajar en un proceso democrático, con estrategias ciudadanas, porque parece ser que los ciudadanos no existen para la clase política”, finalizó.

No a la justicia por propia mano: Graco
En días pasados, el gobernador Graco Ramírez y el secretario de Gobierno, Jorge Messeguer, fueron muy enfáticos al asegurar que no permitirán que en Morelos se ejerza justicia por mano propia y que cualquier acto en contra de la ley será castigado.
El 12 de mayo de este año, al ser cuestionado por los medios de comunicación sobre la posible llegada a Morelos de Juan Manuel Mireles Valverde –ex vocero de las autodefensas michoacanas–, Messeguer Guillén dijo que era una visita irresponsable de una figura como él (Mireles); ya que si su intención fuera promover este tipo de movimientos en la entidad, tendría que ser detenido porque se trataría de un delito de índole federal.
“En Morelos fomentamos el diálogo, la atención ciudadana, la política de acercamiento; no hay necesidad de grupos de autodefensas en el estado”, afirmó el secretario de Gobierno.
Dejó en claro que el Gobierno de la Nueva Visión ha sido firme en torno al tema de autodefensas y no se permitirá la organización de dichos grupos, porque consideró que en el estado se tiene paz y tranquilidad y se atiende de manera puntual cualquier demanda o señalamiento en cuestión de seguridad.
Al siguiente día, Graco Ramírez durante su discurso de inauguración del foro «Nuevos enfoques para erradicar la tortura», que se realizó en la capital del estado, dijo que resultaba imposible imaginarse un escenario donde se piense en la justicia por propia mano, porque estaba fuera del marco legal. Además insistió –al igual que Messeguer– que en Morelos se está trabajando para dar resultados y brindar seguridad a la ciudadanía.
«Es pensar en aventuras y en apresuramientos de que nada de lo que está sirve, y acaba uno siendo víctima y devorado por lo mismo. No queremos colocarnos entre las entidades donde se plantea justicia por propia mano, aquí hay que trabajar por mejorar las instituciones”, ponderó.
