Continúa investigación de asesinato a embarazada y su bebita

Víctimas
Víctimas

Por Carlos Quintero

Gabriela “N” cerró los ojos por algunos minutos para solo escuchar la voz del juez. Nadie más que ella imaginaba el infierno que llevaba dentro.

Quizá eran recuerdos que atormentaban su mente o tal vez alguna culpa. Ella era la única que sabía el motivo, pero su rostro estaba desencajado.

Gabriela “N” era la principal sospechosa del homicidio de Marlen y de su hija nonata, quien llevaría por nombre Michel; asesinadas el 2 de abril de 2014 en el municipio de Emiliano Zapata.

El crimen consternó a toda una comunidad que hasta ese día había escuchado de muchos casos de muertes violentas, pero nunca la de una madre y su bebé en gestación (Conurbados Nº 67).

Era como una historia macabra salida de una novela policiaca, opinaría un conductor de noticias de la radio; pero la realidad lo superaba.

Al costado derecho de Gabriela “N” estaba su hermano, Emmanuel “N” y junto a él, el padre de ambos, José Luis “N”.

Los tres habían sido detenidos y presentados ante el juez de control, Edie Santiago Sandoval Lome, por la muerte de la mujer de 20 años de edad y la bebé.

El reloj digital de la sala de juicio marcaba las 8 de la mañana del miércoles 9 de abril del 2014.

Era la audiencia de vinculación a proceso relacionada con el expediente JC/422/2014.

El fiscal presentó los antecedentes de la investigación al juzgador e imputó a los presuntos el delito de homicidio calificado y homicidio simple.

En este tenor, ofreció como documental la declaración de Francisco, pareja de Marlen, quien declaró que ella tenía 35 semanas y 5 días de embarazo.

El médico había programado a finales de abril el nacimiento de su hija Michel, dijo en su declaración Francisco.

El testigo refirió que el miércoles 2 de abril su concubina salió de su domicilio alrededor de las 13:30 horas con su hija de 3 años de edad.

La mujer se dirigió a la casa de Gabriela “N”, en la colonia Prohogar de Emiliano Zapata.

Francisco explicó que Marlen conoció a Gabriela “N” unas semanas antes en el hospital regional del ISSSTE.

La víctima había acudido para realizarse un ultrasonido y conocer el estado de su embarazo, fue ahí donde conoció a la presunta.

Gabriela “N” le dijo que también estaba embarazada y a partir de ese día comenzó a llamarle para establecer una amistad.

La imputada se mostró muy atenta con la víctima y la convenció para que la visitara en su domicilio porque quería regalarle ropa y juguetes para su bebé.

Francisco relató que alrededor de las 17:30 horas trató de comunicarse por teléfono con su mujer porque tardaba demasiado, pero ella no contesto.

Por tal motivo acudió a buscarla a la casa de Gabriela “N”, pero no sabía exactamente dónde se encontraba ubicada.

Minutos después, al caminar por la calle, observó varias patrullas en la colonia Prohogar.

El hombre se acercó a los policías para decirles que andaba en busca de su esposa.

Los uniformados le dijeron que el cuerpo de una mujer había sido abandonado en unas jardineras.

Horas después, Francisco identificó a la víctima mortal como Marlen.

La fiscalía presento también la declaración de los agentes adscritos a la fiscalía de homicidios.

Alrededor de las 16:10 horas, los ministeriales acudieron a la diligencia del levantamiento de un cadáver en el hospital del ISSSTE.

Se trataba de una niña recién nacida, quien de acuerdo a la versión de una trabajadora social había sido trasladada al nosocomio por una mujer y un hombre desconocidos.

La mujer argumentó a la servidora social que era madre de la niña y había tenido un parto prematuro.

Un médico valoró a la recién nacida y confirmó que había muerto; por ello, informó del hecho a las autoridades correspondientes mientras que en un descuido el hombre y la mujer se retiraron del hospital sin decir nada.

Al encontrarse realizado el levantamiento del cuerpo, los ministeriales fueron informados por la policía municipal que otro cadáver había sido localizado en una colonia cercana.

Era Marlen, madre de labebé fallecida en el hospital.

El agente del Ministerio Público también presentó ante el juzgador, el examen de la necropsia que revelaba la causa de muerte de Marlen y Michel.

De acuerdo con el dictamen oficial, la mujer murió por asfixia mecánica es decir fue estrangulada, además, presentó cuatro heridas por arma blanca.

Mientras que la pequeña Michel falleció debido a la “falta de circulación por el feto materno». Una vez que su madre fue asesinada, ella dejo de recibir oxígeno.

Una testigo clave del doble homicidio permitió a las autoridades reconstruir una hipótesis sobre el crimen.

La hija de tres años de edad, de Marlen fue encontrada abandonada en la vía pública y una mujer solicitó la intervención de la policía preventiva municipal.

Los elementos de seguridad pública aprehendieron a tres personas quienes al parecer planearon el crimen para despojar a la mujer embarazada de su hija nonata.

Los familiares de las victimas presumen que se trató de una banda de trata de personas; sin embargo, las autoridades no refirieron nada a este respecto.

Mientras, el juez de control reclasificó en delito de homicidio simple en agravio de la menor por aborto agravado.

Esta situación causó inconformidad también en la familia, ya que pidieron penas más severas en contra de los presuntos responsables.

Finalmente la autoridad judicial concedió tres meses de investigación a la Fiscalía General del estado para presentar pruebas y llevar a juicio a los imputados.