
Por Chris Nicolás
Cuernavaca, Morelos; 6 de agosto de 2014. Cinco mujeres que desde ayer iniciaron una huelga de hambre como protesta por la falta de empleos en la zona oriente, aún continúan con su protesta en las puertas de frente a Palacio de Gobierno y aseguran que las autoridades siguen sin atender sus demandas.
Las mujeres, adheridas al Sindicato Nacional de la Industria de la Construcción (Sinatrec), desde las seis de la tarde de ayer, iniciaron una huelga de hambre en las puertas de la llamada Casa Morelos a raíz de que en la zona oriente, principalmente en los municipios de Ayala, Jonacatepec, Temoac, Tepalcingo y Zacualpan de Amilpas el desempleo está en sus más altos índices.
Para abatir el desempleo, señalaron, buscan que la empresa de origen español que tiene la licitación de la construcción de la autopista Siglo XXI, contrate a los lugareños para que estos obtengan empleo por aproximadamente tres años , que es lo que dura la obra. Ya que entre los desempleados se encuentran albañiles, ingenieros civiles, secretarias y choferes.
En este sentido, el pasado 30 de julio, en la inauguración de una planta tratadora en Jonacatepec cuando un grupo del Sinatrec externó sus inconformidades al gobernador Graco Ramírez, este firmó un acuerdo en el que se comprometía a sostener una reunión con los afiliados del sindicato para el día de ayer en punto de la una de la tarde.
Sin embargo el gobernador no asistió y en su representación fue el secretario de gobierno Jorge Messeguer Guillén. En la reunión, según las mujeres, Messeguer condicionó el trabajo y ofreció laborar a los inconformes por 300 pesos semanales; sin las prestaciones de ley y bajo las condiciones del Nuevo Grupo Sindical (NGS).
Una de las huelguistas, Nancy Montesinos Olivares, de profesión abogada y desempleada, señaló que desde ayer, nadie de las autoridades ha tenido acercamiento a ellas o a su sindicato para llegar a un acuerdo y frenar la huelga de hambre; por lo que amagaron que si en las próximas horas no se atienden sus peticiones se sumarán cerca de 15 mujeres a su protesta.
“Venimos en son de paz, no obstruimos las entradas; sólo queremos empleados para nuestros más de siete mil quinientos desempleados. No es posible que nos quieran hacer trabajar por 300 pesos semanales cuando los del NGS están trabajando por 1500 a la semana y son las prestaciones de ley: es una ofensa para nosotros”, reclamó.
En la entidad, se registran en estos momentos dos huelgas de hambre de mujeres, la primera en el penal femenil de Atlacholoaya y la segunda esta de las adheridas a Sinatrec, ambas con causas distintas.
