
Por Elsa Castorela Castro
Un mecánico de automóviles diseñó una estufa de leña para ahorrar energía, reducir costos hasta en un 40% y evitar el deterioro de los bosques; sólo se necesita un tambo de lámina de 200 litros y tubo galvanizado.
Él es un joven que creció entre los motores de los coches, aun cuando tiene una maestría, ha preferido su oficio de mecánico porque le genera mejores ingresos y a lo largo de su vida ha aprendido de su propia práctica.
A él y a su familia les gusta la carne asada y los fines de semana salir al jardín y preparar sus alimentos como si estuvieran en el campo. La familia tenía su otra parrilla, pero les consumía mucho gas, cuyo precio incrementa cada mes.

En su barrio lo conocen por su nombre diminutivo, como lo llamaron desde niño: Moy, que para lograr el diseño de la estufa, aplicó un principio mecánico, y así logró hacer su parrilla que no hace humo.
Lo que se necesita es, además del tambo de 200 litros, un tubo galvanizado de 6 pulgadas de 80 a 90 centímetros de largo, el tubo se corta en dos y se unen con un codo y puede llevar una chimenea como adorno.
El costo de la estufa podría estar en 450 pesos y la chimenea en 150 pesos, aproximadamente. Se utiliza una parrilla de una estufa en desuso (ver fotografía), con esos implementos, lista para la parrillada.
