Cualquier mujer puede abortar por 500 pesos

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Por Chris Nicolás

Abortar en Morelos por un costo menor a los 500 pesos, actualmente es posible. Se trata de medicamentos que se venden sin receta médica con los que se puede realizar la interrupción del embarazoen la comodidad de la casa y sin supervisión médica, según testimonios.

Thalía tiene 20 años, es estudiante de medicina y hace un par de días se enteró que estaba embarazada; no lo planeó, se le “salió todo de las manos”. Tiene un mes y medio de gestación y optó por interrumpir su embarazo.Su amiga Norma, de 24, le platicó de unas pastillas que ella misma utilizó, hace tiempo, para abortar.

–Cuando tenía 16 años, quedé embarazada; no sabíamos qué hacer mi novio y yo, éramos prácticamente unos chamacos –relata Norma, una joven delgada, con la piel enjuta hasta los huesos.

“Recetas” de internet

–Buscamos en internet y encontramos información de unas pastillas que se llaman Cytotec;supuestamente, éstas te hacen abortar sin la necesidad de una intervención quirúrgica.En ese entonces costaban como mil pesos, pero no nos importó pagar eso, nosotros no queríamos al bebé; si lo teníamos, nuestros papás nos iban a correr de nuestras casas, así que no nos quedó de otra –recuerda.

Ella cuenta que ha recomendado este método a más de 10 amigas suyas, que también optaron por interrumpir su embarazo. Con el tiempo, descubrió que podía comprar el medicamente genérico y de esta manera los costos se redujeron casi 50 por ciento.

Cuando Thalía le dijo  que la prueba de embarazo salió positiva y que no quería tener al bebé, ella le dijo que comprara esas pastillas, que se fuera al día siguiente a su casa y allí realizarían el aborto.

–Llevas unos 500 pesos y le robas una receta a tu mamá, por si las moscas. Ahora ya no te piden, así te lo venden, pero es mejor ir prevenidas –Le dijo Norma a Thalía.

Thalía es hija de doctores, la mayoría de sus familiares son médicos. Pero ella no quiere que nadie sepa de su embarazo; ni siquiera su novio. Incluso, se negó a pedir información a sus maestros de la facultad sobre el efecto de dicho medicamento, si era seguro y efectivo; sólo se quedó con lo que leyó en internet y lo que le platicó Norma.

Se citaron a las diez de la mañana, en la sucursal de unacadena de farmacias que está cerca del departamento en donde rentaNorma.

–¿Trajiste la receta? –pregunta Norma.

–Sí, pero no la he llenado, no sabía de cuántos es, ni nada –responde Thalía.

–Pues vamos a pedirlo así, igual y no te dicen nada, las de la farmacia ni saben. Sólo llegamos y le preguntamos si tienen misoprostol, le pidimos una caja y la pagamos; si nos piden receta, le decimos que se nos olvidó, que no sea mala, que no nos haga regresar. Ya si se pone muy exigente, pues vamos a llenarla.

Entran a la farmacia y Thalía pregunta en voz baja si hay misoprostol. La dependienta, con una sonrisa, asiente con la cabeza y va por el medicamento; lo desliza por un lector de código de barras y éste marca el precio.

–Cuesta 471 pesos –dice la mujer con tono amable– ¿te lo llevas?

Thalía afirma y saca dinero de su bolsa azul de mano. Paga con dos billetes de 200 pesos y uno de cien.

–¿Tarjeta del ahorro? –Cuestiona la trabajadora de la farmacia.

Norma  dice que sí y le da unos datos a la mujer. Después del pago, reciben la caja de pastillas, el ticket y salen a prisa de la tienda.

–Ves como no nos pidieron receta; es bien fácil –Dice, entre risas,Norma.

Thalía va prevenida con toallas femeninas –de esas a las que les llaman nocturnas– lleva también un Gatorade grande, sabor mandarina.

–Tengo que hidratarme, perderé mucha sangre y no quiero ir a dar al hospital –señala Thalía.

No lleva analgésicos porque Norma le dijo que tenía en casa, le dijo que no podía usar pastillas para los cólicos porque “cierran la vagina”, que era mejor el paracetalmol de 500 miligramos. Así le dijeron en su momento a Norma, así lo recomendó a sus amigas y así lo hará Thalía, también.

Llegan al departamento y mientras desayunan, Norma le explica a su amiga cómo utilizó ella las pastillas y cuál fue su experiencia con el misoprostol.

–Son cuatro, vía vaginal, las puedes humedecer tantito para que se deshagan más rápido y te hagan efecto luego luego. Te va a doler un chingo, no vayas a gritar tanto ¡No vayan a venir los vecinos y nos vayan a cachar! –Enfatiza Norma.

Dolor insoportable, sangrado de un mes

Relata que cuando tenía 16 años, no tuvo a una amiga que la apoyara en eso, su única cómplice fue su hermana, dos años menor que ella y quien se convirtió en ese momento en su enfermera. Eran dos novatas jugando alamedicina, jamás tuvieron la supervisión de un adulto, mucho menos de un profesional, en caso de que todo se complicara.Su dolor, dice, era terrible, casi insoportable, pero no le quedaba de otra más que aguantarlo. Confiesa que no gritar y llorar del malestar era imposible.

–Sentía como si alguien me desgarrara dentro de mi vientre, como si jalaran mi matriz para intentar arrancarla de mí. Me daban ganas de vomitar cuando veía los súper coágulos de sangre que salían de mi interior… ¡el sangrado me duró casi un mes!

Durante el relato,Thalía hace gestos de desaprobación, asco y horror. Se toca el vientre, como si ella estuviera sintiendo el tormento, y mueve la cabeza.

A pesar del horror que le causa la experiencia narrada por su compinche,Thalía dice  estar segura de continuar con el procedimiento.

Pasan casi tres horas desde que llegaron al departamento, entre la plática sobre la experiencia de Norma, sus indicaciones de cómo usar las pastillas y de leer en internet las contraindicaciones del medicamento, así como los testimonios de otras mujeres que compartieron su experiencia en Yahoo respuestas o blogs similares de la red.

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Asistida sólo por su compinche

El reloj del celular de Thalía marca la una.Es ya muy tarde, tendrán que apurarse porque, según Norma, los doloresduran hasta tres horas. Entonces, al momento de irse Thalía, cuando su mamá la recogiera afuera de la escuela, ya tendrá que estar estabilizada.

Thalía entra al baño, se pone un pants azul marino y una blusa azul cielo, para evitar manchas de sangre en su ropa blanca, en caso de que el sagrado escurra de la toalla sanitaria.

–Te metes las cuatro, las empujas con tus dedos hasta donde alcances. No hagas pipí ahorita, para que no se te vayan a salir, haces hasta al rato –indica Norma a su amiga.

Cinco minutos más tarde, Thalía sale del baño con cara desanimada y le dice a su cómplice que no puede introducir el medicamento. Inmediatamente,Norma recuerda que tenía una crema vaginal nueva, la cual venía en su cajita con tres aplicadores; le da uno a Thalía.

–Ten, allí metes las pastillas; es como una jeringa, jalas el émbolo y pones las cuatro, luego te lo metes y empujas rápido el émbolo.

Otros cinco minutos después, sale Thalía y comienzan a medir el tiempo.

Según Norma, en 20 minutos comenzará a sentir molestias, y a los 30 minutos el dolor será demasiado intenso.

El reloj marca la 1: 30 de la tarde y la joven dice que aún no siente dolor alguno. Norma le dice que tal vez tarde un poco más.

Son las 2:30 y las molestias están aún ausentes. Ambas tienen incertidumbre.

–Tienes menos de dos meses, yo tenía dos y me hicieron efecto luego luego –Comenta Norma con cierta duda–; tal vez es tu organismo…

Quince minutos después, Thalía dice que ya comenzó a sentir como unos pequeños cólicos, pero algo mínimo.

–Me voy a dormir un rato, como que me duele la cabeza –comenta  Thalía mientras su amiga le toca la frente, al parecer está hirviendo en temperatura. No saben si es por las pastillas, por el embarazo o por algún otro factor.

A las cuatro de la tarde, las dos jóvenes comienzan a desesperarse porque al despertar, Thalía asevera que aún no pasa nada. Se dirige al baño para revisar si ya hay sangrado, pero aún no hay presencia alguna.

Ante la duda, más respuestas en la red

Buscan en internet alguna información al respecto. Entre las tantas respuestas que encuentran, hay  varias que dicen que el misoprostol no es efectivo en todas las mujeres.

Incluso una mujer expone, en el portal electrónico Yahoo, que usó el Cytotec en repetidas aplicaciones y no le funcionaron las 18 pastillas que usó.

Norma  y Thalía se miran dudosas, tienen miedo de que el misoprostol no haga efecto y tengan que recurrir a lo que no querían hacer: decirle a los papás de Thalía sobre el embarazo.

–Me las voy a poner sublingual, así hacen más efecto –Suspira Thalía y se introduce cuatro debajo de la lengua.

Son ya las cuatro treinta y como siguen si surtir efecto, Thalía se resigna y le dice a su amiga que no le quedará otra más que decirle a su madre y a su hermana lo que sucede… Ellas le realizarán el procedimiento adecuado para interrumpir el embarazo. La joven no deja de imaginarse la “regañiza” que le espera.

–Me van a castigar de por vida –Lamenta la estudiante de medicina.

Pero, a las cinco de la tarde, sucede algo que les alegra el día. Porfin, los dolores comienzan a ser un poco más intensos, pero soportables. Al parecer, ya comienzan a hacer efecto las pastillas.

Ahora, todos los síntomas se juntaron: dolor de cabeza, cólicos y la temperatura alta.

Entra al baño y grita emocionada

–¡Ya estoy sangrando!¡ya salieron coagulitos!…

Al momento de redactar este suceso, el sangrado de Thalía no ha parado. Es decir, que la estudiante de medicina lleva sangrando dos semanas y aún no logra detenerse la hemorragia.

Aborto, un delito

Interrumpir el embarazo en Morelos –salvo algunas excepciones–  es considerado como un delito, según elCódigo Penal para el estado de Morelos, y que puede ser castigado hasta con ocho años de prisión y 400 salarios mínimos.

Los únicos casos en los que es permitido el aborto, en la entidad, es cuando el embarazo sea resultado de un delito de violación; el producto sea diagnosticado con malformaciones congénitas o genéticas o sea el resultado de una inseminación artificial realizada sin el consentimiento de la mujer. Tampoco es punible cuando el aborto sea necesario realizarse si la vida de la madre estuviera en riesgo en caso de continuar su embarazo.

En cualquier otra situación, el delito de aborto será castigado, según el mismo Código Penal vigente, hasta con ocho años de prisión para aquel médico, cirujano, comadrona, partero o cualquier otra persona que interrumpa el embarazo de una mujer; además de pagar multas hasta por 400 salarios mínimos.

En el caso de la madre, podría ser encarcelada por cinco años y deberá pagar indemnizaciones que oscilan entre los 20 y 200 salarios mínimos.

Norma y Thalía están conscientes de que podrían ser encarceladas por haber dado muerte al bebé; sin embargo, no les importó.

Ambas coinciden en que en Morelos, al igual que como ya se realizó en el Distrito Federal, debería ser despenalizado el aborto para evitar que más mujeres sigan poniendo en riesgo sus vidas al practicarse una interrupción de su embarazo, ya sea con medicamentos o con otro tipo de métodos,  de los cuáles la información sólo la podrán encontrar en internet.

“Yo sí le pediría a los diputados que aprueben la despenalización del aborto, porque siempre seguirán habiendo, sean ilegales o legales; lo que puede cambiar, son las condiciones de seguridad y salubridad en las que se los apliquen.

“Estoy segura que muchas chavas, como nosotras, se dejan guiar por blogs de internet o por consejos que la amiga de una amiga nos dio. Nosotras corrimos con suerte, pero habrá algunas más que habrán sufrido complicaciones o que perdieron la vida por recurrir con charlatanes, que sólo buscaban sacarles dinero mientras se aprovechan de su situación”, lamenta Norma.

Según cifras del Instituto Nacional de Salud Pública, del año 2000 al 2010,en Morelos, los hospitales públicos registraron 32 mil 720 casos de mujeres atendidas por aborto, de las cuales fallecieron 14 por algún tipo de complicación. Esto sin contabilizar los casos atendidos en hospitales privados, en el hogar o con otro tipo de personal.

Al respecto, Andrea Acevedo García, coordinadora de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddser) en Morelos dio a conocer que, de acuerdo a las cifras que reunió el colectivo, desde que se despenalizó el aborto en el Distrito Federal, aproximadamente 50mujeres morelenses acuden al año a la capital del país para interrumpir su embarazo.

No obstante, estima que casi mil mujeres abortan al año aquí, en territorio morelense, de las cuales, el 70 por ciento lo hacen en la clandestinidad; ya sea con el procedimiento de aspiración, con pastillas –como Norma y Thalía– o con otra clase de métodos.

Autoridades niegan información

Para constatar estas cifras, Conurbados acudió a los Servicios de Salud Morelos(SSM) para solicitar datos  actuales sobre el aborto en el estado y el número de casos atendidos.

Después de 15 quince días de llamadas por teléfono, correos electrónicos y hasta una visita personal a la dirección de Comunicación Social de la dependencia, los responsablesde esa instancia estatal se negaron a entregar los datos que se le requirieron.

“Yo he pedido la información, pero me traen de arriba para abajo y dudo que me la den; porque por un lado está el gobierno que apoya el aborto, y por otro lado están los opositores (algunos funcionarios de la propia SSM) que están a favor de la vida.

“Esas cifras se tienen que manejar con mucho cuidado, además de que se tiene que contabilizar clínica por clínica y hospital por hospital”, argumentó una trabajadora de la dependencia de gobierno del estado.

Mujer, por el derecho a decidir sobre su cuerpo

La coordinadora de Ddser Morelos exhorta a todas las mujeres, sin importar su edad, a acercarse a dicho colectivo para pedir informes sobre salud sexual y reproductiva o aborto seguro.

“En caso de que busquen interrumpir su embarazo en condiciones legales y salubres, pueden venir con nosotros y las canalizaremos al Distrito Federal  (DF) con los expertos en la materia. Ya en el DF, si tienen menos de 12 semanas, podrán ser candidatas a un aborto.

“Es mentira que les ponen trabas y que no las atienden rápidamente; en el DF, el aborto ya es considerado como un derecho de la mujer y por supuesto que tienen que ser atendidas y canalizadas inmediatamente y de manera gratuita”, señala Acevedo García.

Detalla que los únicos requisitos que les serán solicitados a las pacientes que decidan abortar, será una identificación oficial, comprobante de domicilio y estudios o pruebas de embarazo –sólo si los tienen–. “No deben pedirte ningún otro, y es de manera gratuita en los centros de salud y hospitales públicos”.

Andrea Acevedo especifica que el aborto en el DF se puede realizar por dos vías: con medicamentos o por el método quirúrgico.

Con medicamentos, se utilizan dos  tipos: misoprostol –mismo medicamento que utilizaron Thalía y Norma– y misoprostina; en ambos casos se está bajo observación médica durante unas horas y ese mismo día la paciente puede regresar a su casa.

En el caso del procedimiento quirúrgico, se utiliza un método conocido como AMEU (Aspiración Manual Endo Uterina), y a diferencia de los medicamentos, en ése se utiliza anestesia y la paciente tiene que estar en observación por un día completo.

“Si tienen un embarazo no deseado, la mujer tiene el derecho a decidir sobre su cuerpo y a elegir ser madre por voluntad, no por obligación. Por eso les invito acercarse a nuestro colectivo para informarlas y canalizarlas al lugar correcto, con especialistas y de manera gratuita”, concluye la activista.