
Por Chris Nicolás
Cuernavaca, Morelos; 19 de mayo de 2014.Padres de familia de jóvenes aspirantes para ingresar al Colegio de Bachilleres del Estado de Morelos (Cobaem), denunciaron irregularidades en el proceso de admisión para el ciclo escolar 2014–2015, situación que afectó la aplicación de exámenes.
La señora Martha García, al igual que una veintena de padres más, notificaron que el pasado sábado 17 de mayo, en las instalaciones del plantel 1 del Cobaem se presentaron su hijos a realizar el examen de admisión, sin embargo algunos no pudieron aplicarlo debido a que –a pesar de haber realizado su trámite vía internet para obtener ficha – su folio no estaba registrado.
“Tramitamos su ficha que sacamos por internet, nos dieron el folio de la misma y fuimos a pagar al banco. El sábado que se presentaron resultó ser que no tenían ficha porque su folio no existía y por tanto no pudieron presentar examen; por ello nos mandaron a Gobierno del estado a la Secretaría de Educación, pero por ser sábado no nos atendieron”, reveló.
Al menos se presentaron unos 25 casos con este problema, sin embargo otros 50 niños también fueron afectados por las irregularidades de dicho proceso.
“Lo más grave es que a otros niños les hicieron presentar el examen; le dieron cinco horas para resolver las 200 preguntas pero al faltar dos horas para terminar, les dijeron que tenían el examen equivocado por lo que presentaron nuevamente otro examen”, señaló la madre de familia.
Aseguró que tuvieron retenidos a los niños hasta las tres de la tarde, incomunicados, sin comer y sin tomar ningún líquido y bajo la presión de acabar el segundo examen.
Los padres de familia solicitaron una explicación al respecto, pero nadie del personal de la institución le dio la cara, por lo que exigieron una reunión con los directivos del Cobaem para que sus hijos tengan asegurado su lugar en el plantel.
“Queremos que le garanticen el lugar a nuestros hijos, porque nos consta que estudiaron. Si hay fallas en el examen es porque estuvieron bajo el estrés de más de 5 horas; ya no leían las preguntas, les urgía salir porque fueron los últimos en quedarse en las aulas”, finalizó.
