
Por Elsa Castorela Castro
Con los desechos encontrados entre la basura se reconstruirán las historias de una ciudad, de las familias y se podrá recrear la vida cotidiana. En los centros de acopio de la sociedad civil, se conservan objetos que tienen valor histórico y económico entre los coleccionistas; sin embargo, el grupo de ambientalistas del Proyecto Centros de Acopio de San Antón decidieron conservarlas para un museo.
Rodrigo Morales Vázquez es una de las personas que con esfuerzo están fomentando que toda la gente que participa en los centros de acopio, guarden de manera colectiva todas las piezas que se encuentran en buen estado de conservación para el reciclaje y uso diverso; destaca la posibilidad de tener una galería o museo en donde la gente acuda para conocer lo que el grupo de ambientalistas desean reconstruir.
Por ejemplo, una cámara fotográfica que podría tener unos cien años y unos negativos en vidrio, de un militar, una familia, una niña y un niño.
A dicho antiguo instrumento se le tomó una fotografía que fue enviada al experimentado fotógrafo Lázaro Sandoval, quien explicó: “Esa cámara es de, al menos 1910; (en esa época) usaban película enrolada en papel y ésta totalmente fuera de uso. Visor de ángulo o mirilla de ángulo, lente plegadizo”.
Entre los tocadiscos, hay uno producido en Inglaterra con las siguientes características: “Es un tocadiscos automático (para cargar varios discos) de discos de acetato (hoy conocidos como «vinil») de 45 RPM y 33 1/3 RPM (Revoluciones Por Minuto), probablemente de los años 40´s o principios de los años 50´s; descripción que para este trabajo hizo el ingeniero en electrónica Miguel Rodríguez Oliveros, a quien también se le envió una foto del aparato.
Y continúa con la definición: “Aunque no se ve en la foto, seguramente tiene amplificador de bulbos, es marca Garrard, hecho en Inglaterra; los engranes son parte del mecanismo «automático» de la tornamesa y, para escuchar lo grabado en el disco, se requiere un amplificador que en la época de esa tornamesa eran de bulbos”, detalla.
La idea del museo ha sido apoyada por los integrantes de los 10 centros de acopio que, oficialmente, tiene la organización de recicladores; implicaría primero tener un lugar para exponer todas las piezas coleccionadas y donde toda la gente pueda visitarlo sin que les parezca aburrido, según la explicación de Rodrigo Morales Vázquez.
