
Por Silvia Venegas
Cuernavaca, Morelos; 15 de agosto de 2014.Familiares del doctor Marino Román y médicos del movimiento Yo soy número 17, protestaron afuera de la Fiscalía General de Justicia para exigir que den con los responsables del crimen del médico, asesinado hace unos días en Temixco.
Una decena de personas entre familiares e integrantes del movimiento yo soy número 17, con pancartas de “buscamos justicia por el asesinato del doctor Marino Román”, señalaron que su protesta se debió para exigir justicia y no den carpetazo a la investigación en torno al asesinato del doctor que fue encontrado sin vida en su consultorio en el municipio de Temixco.
Irene Ocampo Cruz, doctora e integrante del movimiento yo soy número 17, relató que el gremio médico ha sido golpeado muy fuerte por la delincuencia, derivada en gran parte a la falta de insumos en los hospitales y por la falta de justicia.
“Se ha sabido de dos médicos asesinados en este año y agresiones a pasantes que por falta de seguridad, en sus centros de salud han tenido agresiones desde las más simples que es intimidación hasta las más graves que ha sido violación. Ha habido muchos casos que se han visto de forma aislada, no queremos que se vea de manera aislada, sino como una comunidad que no está dispuesta a callar, está dispuesta a luchar por sus derechos”, manifestó.
Exigió que se contrate más personal y se dote de insumos a los doctores, porque por las carencias quienes pagan las consecuencias son los pacientes y estos se desquitan con ellos.
“Somos víctimas desde la intimidación, agresión verbal, la amenaza; el simple hecho de que un médico pasante no pueda resolver el problema del paciente porque es una urgencia de segundo nivel, es suficiente para recibir amenazas hasta de muerte, han sido golpeados, dados por muertos, el año pasado la violación de una doctora en la jurisdicción dos y asaltos, robos, golpes, nos agreden por el simple hecho de salvar una vida y muchas veces el médico que está en primer nivel no puede atender y molesta a la gente, pero los médicos no podemos hacer mucho sólo con el conocimiento, necesitamos recursos, medicamentos más personal que nos apoyen”, aseveró Irene Ocampo.
Indicó que los municipios más peligrosos para ejercer la profesión son: Xochitepec, Temixco, Yuatepec y Emiliano Zapata, porque es donde más los acosa la delincuencia organizada.
Detalló que en algunos hospitales y clínicas por salvar la vida a gente de dudosa procedencia, se han metido personas y los han amenazado por cumplir con su trabajo, por lo que comentó que es necesario que se implemente mayor seguridad y control en los hospitales para salvaguardar la integridad del personal.
Por último, dijo que lo único que exigen es justicia para el doctor Román Marino y todos los médicos que han sufrido por la delincuencia, y que los delitos no queden impunes.
