
Por Magda García
El penal varonil del Centro de Reinserción Social (CERESO) de Atlacholoaya, Morelos, que alberga a 2 mil 700 internos, dispone de un solo custodio para vigilar y cuidar a 23 reos; lo que desoye la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que sugiere un custodio cada 10 internos para garantizar una verdadera labor de vigilancia.
De acuerdo con un informe de la Comisión de los Derechos Humanos en el Estado de Morelos (CDHEMOR), la cárcel Distrital de Jojutla tiene 101 por ciento de sobrepoblación, la de Jonacatepec 46 por ciento, la de Cuautla 91 por ciento, el penal femenil de Atlacholoaya 23 por ciento, el penal varonil 22 por ciento y el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de Libertad para Adolescentes (CEMPLA) 22 por ciento.
El Coordinador de Reinserción Social en la entidad, Jesús Valencia Valencia, detalló que esta deficiencia surge porque la plantilla de personal de vigilancia y custodia del centro penitenciario es poca.
El responsable de los centros penitenciarios en Morelos reconoció que otro de los problemas que ha originado incumplir con la recomendación de la ONU es el hacinamiento o sobrepoblación de internos: en una sola celda de cuatro por cuatro metros del penal de Atlacholoayahay hasta 17 internos.
El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes rechaza el uso de un espacio de 4.5 metros cuadrados por persona para periodos de detención que excedan de 1 o 2 días. Las celdas para un único ocupante de 8 metros cuadrados y 9 metros cuadrados brindan condiciones de detención, completamente satisfactorias y razonables, refiere el Comité.
Jesús Valencia justificó el amontonamiento de reclusos porque entre los internos que purgan una sentencia se encuentran detenidos del ámbito federal. El funcionario aseguró que se gestiona el traslado de estos reos a centros penitenciarios federales; sin embargo, reconoció que este proceso lleva su tiempo.
Otra de las razones de la sobrepoblación, de acuerdo con Jesús Valencia, es el cierre de las cárceles de Tetecala y Puente de Ixtla.
El hacinamiento en las cárceles y estrechez de las celdas representan un peligro para los internos y el personal de los reclusorios, pero también para la población en general.
De acuerdo con el visitador especializado de asuntos penitenciarios de la CDHEMOR, Raúl Díaz García, no contar con espacio y personal suficiente propicia la fuga, conatos de bronca, motines, riñas,homicidios en el penal y en cárcel distritales.
El 3 de enero de 2014, se fugaron cuatro internos del penal de Atlacholoaya; uno de ellos, Hilario Montaño Montes, fue reaprehendido y después asesinado en su celda. 10 custodios fueron despedidos y,hoy en día, 9 de ellos están acusados y vinculados a procesos de evasión de presos, teniendo como medida cautelar prisión preventiva.
El 13 de enero de este año, se realizó un operativo en el CERESO, encontrándose objetos y sustancias ilícitas como palas, navajas, cargadores de celular, equipos de telefonía celular, desarmadores con punta, puntas larga, tijeras, discos compactos, dvds, pipas metálicas y de madera, un machete y dos víboras, entre otras cosas.
En 2013, en las cárceles de Morelos, se realizaron seis operativos, tres de ellos en el Centro de Reinserción Social Morelos, uno en la cárcel distrital de Cuautla y otro en el módulo de seguridad de Jonacatepec; en ese mismo año se registraron dos riñas o conatos de riñas, una en la cárcel distrital de Jojutla y otra en el CERESO Morelos.
La falta de vigilancia facilitó que dos internos, uno en la cárcel distrital de Jojutla y uno en el penal de Atlacholoaya, se quitaran la vida. Esa misma situación de carencia de centinelas en las cárceles distritales de Jojutla y Puente Ixtla, propició que en ellas se registraran cuatro evasiones o fugas de reos.
También en 2013, se registraron seis decesos de internos, cuatro de ellos dentro del Centro de Reinserción Social Morelos, uno en la cárcel distrital de Jojutla y una más en Puente de Ixtla
Lucero Ivonne Benítez, presidenta de la CDHEMOR, dio a conocer que aunado a los anteriores problemas, hay una serie de irregularidades en los penales, como la separación de internos en cuanto al perfil criminógeno, que los servidores públicos no proporcionan información a los internos sobre sus causas penales, deficiencias en baños y áreas comunes, los centros médicos no tienen medicamentos, falta de actividades para los internos, no existen registros de internos con SIDA o con problemas mentales, no hay programas de desintoxicación para quienes consumen drogas y tampoco se respetan las visitas íntimas.
Jesús Valencia Valencia informó que –para contrarrestar esta situación– se contratará, al menos, a100 elementos más de custodia y vigilancia; lo que permitirá llegar a 270 custodios para poder garantizar la seguridad de los 2 mil 700 internos y así se cumpla con la recomendación de la ONU.
Valencia Valencia explicó que, debido a que es humanamente imposible, ningún custodio puede repetir turno, el personal realiza y seguirá realizando una jornada de 24 horas de trabajo por 24 de descanso.
