Llevarán a la UNICEF caso de niño discriminado por Colegio Don Bosco

Niño
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Por Máximo Cerdio

Carmen Cervantes de la Luz, madre de Daniel, el niño discriminado por el Colegio Don Bosco, dio a conocer que junto con su abogada están integrando el expediente para llevar este caso a la Convención sobre los Derechos del Niño o The United Nations Children’s Fund (Unicef), un organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas.

“En la actualidad, el caso de Daniel está siendo revisado por el Consejo Nacional para la Prevenir la Discriminación (Conapred), pero las sanciones son mínimas, van desde amonestaciones o pláticas o disculpas públicas, y a mi esposo y a mí no nos parece que con eso queden reparados los daños que nos han hecho a mi hijo y a mi familia”, dijo Carmen Cervantes.

Es importante documentar este caso porque nos interesa que ninguna familia y y ningún niño pase por toda esta violencia por la que nosotros y Daniel hemos pasado, dijo también la madre del menor.

La expulsión

Como Conurbados lo ha documentado y como consta en la queja 393/2014-5, presentada ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, el 21 de mayo de 2014 Daniel, quien cursaba el tercer año, fue expulsado indefinidamente del Colegio Don Bosco.

Ese día el papá y la mamá del niño fueron a hablar con María Guadalupe Ávila Pacheco, subdirectora ese plantel escolar, quien les notificó que el niño quedaba suspendido por tiempo indefinido hasta que hubiera una reunión con los padres, la maestra Edith “N”, la psicóloga del colegio y con el director José Antonio Sandoval Tajonar, porque el menor tenía conductas suicidas y representaba un peligro par a él mismo y para sus compañeros.

Ello, porque el maestro de inglés del Colegio Don Bosco reportó a los directivos –el 20 de mayo– que el menor amenazó con arrojarse desde la ventana de su salón, ubicado en el segundo piso.

En su momento, Carmen Cervantes dio a conocer que la verdadera razón de que expulsaran a Daniel fue que el menor de ocho años tiene gustos e inclinaciones por los juegos y actividades de las niñas y prefiere juntarse con ellas en vez de reunirse con los niños, y esto le ocasionó problemas a su maestra de tercer año grupo B, Edith “N”, quien al principio del ciclo escolar recibió y trató bien a su hijo, pero conforme fue pasando el tiempo, la maestra Edith “N” comenzó a tratarlo mal, a no escucharlo y a discriminarlo.

El dictamen del IEBEM

El dictamen emitido por Elvia Salazar Sotelo y Mayra Santoveña Arredondo, de la Unidad de Orientación al Público dependiente del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), de fecha 14 de julio de 2014, concluye que el menor “no presenta signos de un estado emocional ansioso o depresivo que lo ponga en riesgo contra sí mismo”.

En ese documento las especialistas señalan que el menor de edad: “tuvo disposición en cada una de las sesiones trabajadas, se mostró motivado en todo momento, atento a las consignas planteadas y participativo en los materiales dispuestos; asimismo, presenta un concepto abierto y expresó con claridad su sentir y pensar, muestra capacidad de juicio y entendimiento. Es un niño que tiende a la espontaneidad, al uso de la imaginación y se muestra soñador, tiene muy buen sentido de adaptación lo que le permite una tolerancia a la frustración utilizando mecanismos de defensa como la regresión, negación y evitación, por momentos aparecen sentimiento de inseguridad, timidez y conducta retraída”.

El dictamen también expone: “es importante señalar que no hay presencia de rasgos de carácter que denoten indicadores de una conducta agresiva o depresiva que pongan en peligro el estado emocional del menor”.

De acuerdo con la abogada Susana Díaz Pineda, integrante de la Fundación Digna Ochoa, quien ha acompañado a la madre del menor desde inicio del caso, el documento es importante porque es la primera vez que una autoridad, en este caso el IEBEM, se pronuncia en favor del menor: “Ni la Secretaría de Educación del Estado ni el DIF ni Derechos Humanos habían emitido algún pronunciamiento en favor de la víctima inmediata o de sus familiares”, dijo.

Con este resolutivo se echa abajo a aseveración de que Daniel tenía conductas suicidas y representaba un peligro para él y para sus compañeros de clase, como indebidamente lo afirmaron los directivos de Don Bosco y como fue ratificado por el sacerdote José Antonio Sandoval Tajonar, director general del Consejo de la Fundación de Don Bosco.

Carmen Cervantes negó que haya recibido ayuda de Edgar Márquez, director de Atención a la Diversidad Sexual del Gobierno Estatal, quien el 24 de julio afirmó que estarían pendientes de que el Conapred sancionara a quienes discriminaron a Daniel. “Decir que estarán pendientes del caso no es ayudar; es su obligación dar seguimiento a los casos de discriminación”, explicó la mamá del menor.

Una nueva escuela

El 15 de julio, los directivos del Colegio Don Bosco entregaron a Carmen Cervantes la documentación del menor, quien resulto aprobado del tercero año de primaria con 7.6 de promedio.

“Estamos viendo un colegio donde puedan recibirnos a Daniel. Hemos ido a varios y hay algunos en lo que parece que sí pudiera estar a gusto; eso lo decidiremos con mi esposo, con Daniel y su hermano gemelo”, dijo la madre del chico.

También mencionó que ni en las escuelas públicas ni en las privadas hay personal especializado para atender estos casos como el de Daniel, por lo que debe haber mucha comunicación entre la familia y los maestros, para que los chicos no sean discriminados por sus preferencias sexuales.