Lucha legal y humanista en la oposición al aumento en impuestos municipales

Susana Díaz Pineda, defensora de los Derechos Humanos
Susana Díaz Pineda, defensora de los Derechos Humanos

Por Elsa Castorela Castro

La mitad de su vida la ha dedicado a la defensa de los derechos humanos, es licenciada en derecho, egresada  de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, su nombre es Susana Díaz Pineda, que hoy acompaña al movimiento Frente municipal de Cuernavaca contra el incremento a los derechos por Servicios Municipales; también huelga de pagos.

Originaria de esa misma ciudad, opina que su participación en los movimientos sociales es una doble lucha; por un lado, la defensa y por el otro, crear una cultura de los derechos humanos, porque éstos no se negocian. Por esta razón, camina y participa en los movimientos sociales y forma parte del grupo de abogados y abogadas, en este caso en ayuda de habitantes de más de 300 colonias que conforman la ciudad capital.

El primer paso para la defensa de los derechos humanos es documentar los casos. Lo que no está documentado no existe, dice la abogada, que con paciencia escribe sobre un formato las demandas.

Incrementar de manera desmedida los servicios municipales violenta los derechos humanos: a una vida digna, a seguridad pública, a la salud, a la manifestación y al derecho de audiencia son vulnerados, asegura Díaz Pineda.

Sus primeras experiencias como abogada de los derechos humanos  han sido buscar en donde están los elementos de prueba para la defensa. En este movimiento, tuvo que estudiar el caso hasta 12 horas al día.

A ella le toca analizar la parte legal, en tanto a Gabriel Rivas, principal cabeza del movimiento, le toca la parte contable. En total son seis abogados y abogadas, llevan alrededor de cinco mil recursos hasta el cierre de esta edición.

Miguel Rodríguez Oliveros, del movimiento bicicletero de Cuernavaca, la conoce desde sus inicios como defensora de los Derecho Humanos y Medio Ambiente, y dice de ella: “Tuve la oportunidad de conocer a Susana Díaz Pineda en Junio de 1992  a raíz del  movimiento contra la  remodelación del Zócalo de Cuernavaca, donde se pretendía talar  todos los árboles; después de algunas semanas de “plantón” y la fuerza legal,  se logró que esos árboles se reubicaran dentro del mismo espacio.

Y agrega: Susana, sin duda, es una luchadora social que aparenta bajo perfil en cuanto a los reflectores y protagonismos; sin embargo, las causas que defiende son profundas, donde la lógica y el sentido humanista –apuntalados  con los recursos legales que a pesar de un estado de derecho pobre como lo es el mexicano– se convierten casi como un “factor sorpresa” para el Estado y el poder, acostumbrados a violar sistemáticamente en distintos grados los derechos humanos.

Esta estrategia de “cerco” a un poder torpe y soberbio, le ha valido infinidad de veces revertir o paliar muchas injusticias, entre las cuales se pueden citar el  triunfo legal de las poco más de 30 personas detenidas que se opusieron a la destrucción de los cinco patrimonios que albergaba el Casino de La Selva, que gracias al tenaz trabajo legal, del cual Susana fue pieza clave para  defender una causa justa,  y que finalmente salieran libres de cargos.