
Texto: Máximo Cerdio
Fotos: Silvia Venegas
Xochitepec.- A las 12:30 de la tarde, cerca de 30 personas abordaron un autobús de Torre Morelos rumbo al cuartel del Mando Único en Alpuyeca. Francisco Javier Viruete Munguía, subsecretario Operativo de la Secretaría de Seguridad Pública, dijo que asistirían a una demostración con los nuevos elementos policiacos que habían llegado a Morelos para hacer frente a la delincuencia.
En el autobús iban niños, mujeres, hombres, seguidos por dos patrullas y al frente la camioneta del subdirector operativo del Mando Único.
La idea del comandante Francisco Javier Viruete es acercar a los ciudadanos y a los niños a que conozcan de forma personal a quienes velan por la seguridad del estado; que ya no se tenga la imagen del policía agresivo y que infunda miedo entre la población sino que las personas nos sintamos seguras con ellos y que sepamos cómo se preparan y de qué manera arriesgan su vida por nosotros, dijo Johnny Ariza Alcaraz, presidente de la Asociación Morelense por el Bienestar de las Familias de México A. C., que asistió con su familia a la demostración.
El cuartel con los nuevos policías
En menos de media hora, el grupo llegó al cuartel localizado en el poblado de Alpuyeca, en este municipio de Xochitepec. El subdirector operativo del Mando Único mostró a las mujeres, niños y adultos el gimnasio donde los elementos del Mando Único hacían ejercicio; en el área, también había una pista para correr y una alberca. “Nuestros policías se ejercitan para que estén en condiciones físicas y mentales de brindar seguridad”, dijo. Varios hombres armados resguardaban al grupo.
Enseguida los trasladó a un espacio de terracería donde había un grupo de jaulas y un campo de entrenamiento con obstáculos como bancas, ruedas, tambos, patrullas descompuestas.
Los perros dentro de las jaulas comenzaron a ladrar nerviosos cuando uno de los oficiales abrió una puertecita y sacó a uno de los canes.
La demostración
Los visitantes se acomodaron en la parte alta del campo de entrenamiento para observar mejor.
Francisco Javier Viruete habló:
–Niños, señores, les presentó al comandante J. Guadalupe García López, quien tiene a su cargo a los nuevos elementos: la policía canina.
El comandante J. Guadalupe dio las buenas tardes y dijo que a continuación un policía acompañado por uno de los perros, llamado “Fort”, realizaría una serie de búsquedas de droga y pidió que uno de los niños ayudada a esconder un trapo con aroma artificial a droga. Un chico se ofreció y escondió el objeto debajo de unas bancas, sin que el policía y el perro lo observaran.
De inmediato, el policía y el perro –binomio, les llaman– comenzaron a sortear obstáculos hasta que encontraron “la droga”. La gente aplaudió.
Con posterioridad, el comandante dijo que se iba a hacer un simulacro en el cual había un delincuente armado. Él se puso un traje protector y advirtió al público que realizaría disparos con un arma de salva.
Dos agentes policiacos y el comandante J. Guadalupe, con sus respectivos perros, efectuaron pruebas de obediencia con los canes. La gente también aplaudió.
Los perros habían hecho su primera aparición pública durante el desfile del 16 de septiembre, sobre la calle Galeana y frente al presídium, se realizó una maniobra en la cual un hombre que manejaba un vehículo fue acorralado por tres patrullas. El delincuente accionó una pistola –de salva– y un agente perruno lo atacó y lo desarmó mientras los policías se protegían desde sus patrullas y ordenaban al criminal que se rindiera. Otro de los agentes policiacos caninos detectó la droga en la cajuela del coche compacto. El gobernador y su gabinete miraron todo desde arriba. En aquella ocasión, hubo aplausos y vivas para los oficiales, sobre todo, para los ladrantes.
Durante la visita de familias al cuartel localizado en Apuyeca, J. Guadalupe García López, responsable de la Unidad Canina, dio a conocer que son 10 perros con los que cuenta esta sección de la Policía del Mando Único y que los agentes policiacos caninos están adiestrados para búsqueda de narcóticos, principalmente, y para protección, detección de bombas, búsqueda de personas, búsqueda de cadáveres.
Los oficiales caninos tienen entre un año y medio y tres años y medio –los más experimentados, traídos de Bélgica, Rusia y Checoslovaquia– y trabajan de manera conjunta con un oficial –algunas son mujeres– para formar un “binomio”.
Los perros nos son adictos
El policía dijo que Fort es un canino de los más avanzados, ya que puede detectar hasta cinco aromas de narcóticos. Negó que para que los perros puedan reconocer narcóticos primero se tengan que convertir en animales adictos:
–Es falso que estos animales sean adictos. Se les entrena con olores simulados. Estos perros no pueden ser adictos porque de lo contrario se les atrofiaría el sentido del olfato y no podrían distinguir entre una pistola o una bomba y un paquete de droga –explicó el policía experto en adiestramiento canino.
Negó, asimismo, que los animales sean torturados para que efectúen su trabajo, ya que los perros son entrenados a partir de estímulos y para ellos encontrar drogas o explosivos es un juego.
También dijo que la policía canina de Morelos está a la altura de los mejores de país, que están en Tijuana, Distrito Federal y Guadalajara, en donde los elementos se especializan en búsqueda y detección de drogas.
–Tratamos de que sean sociables con las personas, pero algunos tienen un temperamento muy fuerte, irritable y estos, por ejemplo, se especializan en detectar bombas. Hay otros de vigilancia, que pueden andar por la calle, sin que se alteren por el tráfico o por la gente, son muy pero muy cariñosos –relató.
