
Por Silvia Venegas
Cuernavaca, Morelos; 1 de julio de 2014. Padres de familia de la secundaria 13 “Rosario Castellanos” agredieron a la profesora de educación física, Ada Lilia Gaxiola Peraza, a dos días de haber sido reinstalada por el Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), luego de que se le comprobó que las acusaciones que le fincaron no procedieron.
La docente relató que se presentó al plantel, cuando de pronto alrededor de 10 de la mañana varios padres de familia le hicieron un círculo y la comenzaron a empujar, le dijeron que se fuera de la escuela:
–Entonces me quedé parada y el jefe de sindicatos les dijo que me dejaran en paz y que no me agredieran, pero me llevaron a medio patio, en eso llegaron mis compañeros y se bajaron de sus coches, se pusieron frente a ellos, y empujaron a otro maestro. El secretario general de la escuela me dijo: mejor vete porque aquí te van a golpear, entonces me fui a mi salón, los señores se metieron al salón y los niños empezaron a gritar que me dejaran en paz porque todo lo que decían era mentira. De ahí me resguardaron a la sala de maestros y se metieron los padres y el señor Víctor García se me fue encima y me insistió que me tenía que ir de la escuela –relató la profesora.
La maestra comentó que sus compañeros regresaron a clases porque están amenazados que serán sancionados sí abandonan sus labores, por lo que ella acudió al IEBEM donde el comité de padres de familia que la agredió se reunió con el profesor Celerino Pacheco, pero que a ella no se le permitió estar presente.
Por lo que al concluir la reunión, la profesora señaló que el IEBEM firmó una minuta con los padres de familia en donde se determinó que no regresará ni ella ni la directora hasta que no se aclaren las cosas, por lo que lamentó que las autoridades hayan cedido a la presión de los padres cuando ya había un resolutivo a su favor que corroboró que ella es inocente de lo que se le acusa.
Asimismo, manifestó que levantará una denuncia penal ante la Fiscalía por agresiones y por daño moral y psicológico en contra de todo el comité de padres de familia porque ya trascendió a otro nivel la agresión.
