
Por Silvia Venegas
Cuernavaca, Morelos; 20 de agosto de 2014. Mujeres del Sindicato Nacional de Trabajadores, Choferes, Transportistas y Obreros de la Construcción (Sinatrec) que hicieron huelga de hambre afuera de Palacio de Gobierno y que fueron desalojadas por la policía la semana pasada, acudieron al Congreso del Estado para solicitar la intervención del Poder Legislativo y del Poder Judicial ante la represión del Gobierno del Estado.
Nancy Montesinos Olivar, quien fue una de las cuatro mujeres desalojadas por la policía del Mando Único, tras mantener una huelga de hambre por más de siete días afuera de Palacio de Gobierno, dijo que es injusto que su líder del sindicato, Luis Alejo Rosales este detenido acusado de secuestro, cuando lo que les hicieron el día que las desalojaron a golpes y las subieron a una ambulancia a la fuerza, sin saber a donde las dirigían, eso sí es un secuestro, aseveró.
Negó que hayan ingerido alimentos como sostuvo el subsecretario de Gobierno, Omar Darío de Lasse, por lo que ante esta represión que fueron objeto ella y tres más de sus compañeras, una con un mes embarazo y que fue golpeada, interpondrán denuncias porque su protesta era legal y pacífica.
“El llamado es al Poder Legislativo para que apoyen la causa, porque no es sólo que un líder ejerza presión, al contrario, es el Gobierno el que ahora nos está oprimiendo, hacemos el llamado a la sociedad para que juntos estemos en contra de este Gobierno que lo único que nos ha hecho ha sido intimidarnos”, subrayó.
Comentó que la detención de su líder es injusto porque no cometió ningún secuestro y solo lucha por una causa noble, en cambio lo que les hizo el Gobierno de subirlas en contra de su voluntad a una ambulancia sin decirles a donde las dirigían “eso sí es un secuestro”, porque relató que llegó el jefe de la policía y les pidió que se retiraran pero ellas sabían que estaban en su derecho de manifestarse, por lo que enseguida, llegaron 200 elementos y se las llevaron a golpes, incluso que trae un moretón y le duele el brazo, y más adelante había un retén, donde las trataron como delincuentes, finalizó Nancy Montesinos.
