
Por Chris Nicolás
El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (Sapac) reportó que anualmente se desperdician 30 millones de metros cúbicos de agua por tomas clandestinas, fugas por mantenimiento inadecuado y, principalmente, por las tuberías obsoletas que datan de hace más de 50 años.
Prácticamente se pierde la mitad del líquido que cada año se extrae de los pozos de agua en el municipio; de hecho, si se hiciera un comparativo, con esa cantidad se podría llenar 20 veces el estadio azteca o 30 millones de tinacos grandes.
Héctor Figueroa Cisneros, encargado de despacho de la dirección de Sapac, estimó que, de los aproximadamente 30 millones de metros cúbicos de agua desperdiciados cada año, el 70 por ciento se debe a las fugas causadas por el mal estado de las instalaciones que superan las cinco décadas.
“La Comisión Nacional de Agua (Conagua) marca que la vida útil de las tuberías es de 25 años, pero, en el caso de nuestro municipio, algunas tienen mucho más tiempo; salvo algunas que son recientes, podrían aguantar otros 20 años. Sin embargo, la mayoría de la red de tubería está completamente obsoleta, con grandes deficiencias y por su puesto con muchas fugas que hacen que se pierda cerca de la mitad de agua que es extraída de los pozos de Cuernavaca”, aseguró el funcionario municipal.
De acuerdo con datos proporcionados por el mismo titular de Sapac, de los mil kilómetros de tuberías, con los que cuenta la ciudad, más de 800 kilómetros están hechos de concreto y con uniones plásticas que están putrefactas.
“En más de 50 años no se ha invertido para cambiar estas tuberías, y de continuar así, el desperdicio de agua puede ser aún mayor. Esto significa que la inversión será más necesaria y por supuesto, será mayor”, previó.
10 mil tomas clandestinas
Además de las conducciones antiguas, otra causa del derroche se debe a las cerca de 10 mil tomas clandestinas –según estimaciones de los propios inspectores del Sapac– que existen en todo el municipio. Sin embargo, el titular de la dependencia se negó a dar una cifra.
“No podemos dar un número aproximado porque, precisamente, son tomas clandestinas; no sabemos ni dónde están ni cuántas son. Sería dar un número errado, porque es muy difícil detectarlas, además de que se necesita todo un proceso operativo que implica gastos, personal y excavaciones de hasta dos metros de profundidad”, refirió Figueroa Cisneros.
Detalló que las áreas habitacionales en donde se detectan usualmente este tipo de anomalías son en Acapantzingo y en la zona norte de la ciudad.
Otro problema, más allá del agua que “se roba la gente”, es que la mayoría de esas conexiones están mal realizadas, porque no sueldan bien las uniones o rompen los tubos principales, lo que ocasiona los derrames del líquido.
El 20 por ciento del agua desperdiciada es por ese motivo –según Figueroa Cisneros–; mientras que el 10 por ciento se debe a la falta de mantenimiento de las tuberías o al mantenimiento inoportuno de éstas, por parte del personal de Sapac.
No recursos para renovar infraestructura
Para renovar el sistema de ductos de agua potable, y con ello disminuir potencialmente las fugas, se necesita una inversión cercana a los dos mil quinientos millones de pesos, que se deberían realizar cada 25 años.
Es decir, cada año se tendrían que gastar 50 millones de pesos en cambios de tuberías por los próximos 50 años; monto con el que –a decir de Figueroa Cisneros–no cuenta la dependencia.
De acuerdo al presupuesto anual de egresos, para el ejercicio fiscal 2014 –que el Congreso del Estado aprobó este 15 de abril para la dependencia–, Sapac recibirá un total de 300 millones 459 mil 583 pesos. Años anteriores el monto autorizado fue por más de 200 millones de pesos, con los cuales se pudo haber comenzado con la inversión para remodelar las tuberías municipales.
El directivo del organismo aseguró que, a pesar del presupuesto de la dependencia y de los ingresos que obtenga, sería imposible realizar los cambios de redes que acabarían potencialmente con las fugas, lograrían un mejor aprovechamiento del agua y no se tendría que gastar en un pozo más o realizar otras perforaciones en el subsuelo.
“Todos dicen que sí hay dinero, que ingresamos una muy buena cantidad, pero no toman en cuenta los gastos operativos de la dependencia, el pago de nómina y demás gastos corrientes. Y si hiciéramos cuentas, saldríamos ‘tablas’”, aseveró.
Agregó que para lograr dicha inversión, se tendría que incrementar el costo del agua de los 2.50 pesos a 12.50 pesos por metro cúbico; “pero siendo realistas, será muy difícil que los usuarios acepten un incremento en el servicio, por lo que esta propuesta queda prácticamente descartada”.
Morosidad cultural
Juan Carlos Valencia Vargas, secretario ejecutivo de la Comisión Estatal del Agua (CEA), coincidió con el funcionario de Sapac y lamentó que exista una nula cultura de pagar por este servicio.
“La gente cree que es un recurso infinito, que se tiene en abundancia y que por tanto debería ser gratis. Pero eso es totalmente falso, es un recurso que cada vez es más escaso por la contaminación y por el costo de operatividad; es por ello que se todos tenemos que hacer una aportación para tener acceso al agua”, puntualizó Valencia Vargas.
Explicó que el gasto operativo por cada metro cúbico (mil litros de agua, equivalente al contenido de un tinaco grande) tiene un costo operativo aproximado de 10 pesos, pero con el subsidio los ciudadanos pagan menos de la mitad.
“Todos pagan el recibo de luz, de teléfono e internet, y son mucho más caros, pero el agua no la quieren pagar. Una botella de agua de un litro te cuesta 9 pesos y la pagas; un tinaco de agua te cuesta la mitad y no lo quieren pagar. Es un gran problema cultural que se tiene que solucionar”, subrayó.
De los 34 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, por sus siglas en inglés), México es el país con las tarifas de agua más baratas, según el estudio “El Precio de los Recursos Hídricos y de los Servicios de Agua y Saneamiento”.
En su informe, la OCDE detalla que mientras en Dinamarca los usuarios domésticos pagan un promedio de 6.7 dólares por un metro cúbico de agua, los mexicanos únicamente gastan 0.49 dólares.
En estados unidos, por ejemplo, un ciudadano promedio paga entre 100 y 200 dólares mensuales, en una casa con jardín; mientras que en un apartamento varía entre 50 y 100 dólares al mes.
Oliva Arizmendi, residente de Nevada, Estados Unidos, aseguró que su consumo no sobrepasa los 100 dólares porque vive con su esposo y dos hijos en un departamento. Los cuatro son profesionistas y sólo están en casa por las mañanas y en las noches.
“Depende de la estación del año, en verano se paga más porque el consumo es mayor. En otros estados se paga un poco menos al mes, pero el agua no se puede beber porque al parecer es tratada; sale amarilla y con un sabor desagradable”, señaló la mujer oriunda de Cuernavaca.
En ese sentido, el pago bimestral ascendería a los 200 dólares mensuales y los ciudadanos estadounidenses deben ser más cumplidos y puntuales en pagar, ya que al no contar con sistemas de depósito de agua (cisternas), si se atrasan en los pagos, el corte del servicio es inmediato.
En México, las cosas son diferentes. De acuerdo a tarifas de la Conagua, Cuernavaca es una de las ciudades de menor costo por el pago de agua, debido a los subsidios federales, estatales y municipales. Mientras aquí se paga por metro cúbico 2.50 pesos, en Aguascalientes 18.50 pesos.
El organismo operador en Cuernavaca tiene registrados, hasta este mes, 102 mil usuarios dados de alta; de los cuales el 70 por ciento son habitacionales y el 30 por ciento restante es de uso industrial.
El consumo promedio de las tomas habitacionales o domésticas oscila entre los 300 pesos bimestrales hasta los tres mil, mientras que en las industriales, asciende hasta los 100 mil pesos por toma.
Sin embargo, existen unos 20 mil usuarios que adeudan desde hace más de un año los pagos por servicio de agua, mientras que el resto de los contribuyentes cumplen sus pagos pero con un margen de retraso de 3 bimestres.
Estas adversidades ubican a Cuernavaca como una de las ciudades con mayor déficit de pagos, situación que –aunado a los supuestos desvíos de recursos y fraudes– tiene al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado endeudado y con infraestructura deficiente que genera el derroche de los más de 30 millones de metros cúbicos de agua al año.
Ojo en recuadro
|
Porcentaje de agua desperdiciada anualmente |
Cantidad en metros cúbicos |
Causas |
| 70% | 21,000,000 | Fugas en tuberías obsoletas con más de 50 años |
| 20% | 600,000,000 | Fugas por tomas clandestinas |
| 10% | 300,000,000 | Fugas por falta de mantenimiento del personal de Sapac |
