
Por Máximo Cerdio
Cuernavaca, Morelos; 1 de febrero de 2014. Protestas de trabajadores sindicalizados del Tribunal Superior de Justicia, de inconformes con la Ley de Ingresos municipal, de Trabajadores de la Universidad y de ruteros enmarcaron la presentación del primer informe del gobernador Graco Ramírez.
Antes de la Apertura del Periodo Ordinario de Sesiones del Congreso del Estado, programada a las 10d e la mañana pero que comenzó más de una hora después, líderes ruteros y choferes de transporte público, a empujones y jalones, desbloquearon tres vallas que el gobierno había mandado a instalar para que ningún manifestantes se introdujera al recinto legislativo. Había rejas de metal que los inconformes levantaron y arrebataron a policías vestido de civil, que resguardaban el local del Congreso varias cuadras a la redonda.

Los golpes estuvieron a punto de armarse de no ser por los líderes de los ruteros quienes calmaron los ánimos de los protestantes que exigían a los diputados salieran a dar la cara por haber autorizado aumentos en los cobros de derechos el transporte público y pedían al gobernador se regresara a su lugar de origen: “Graco eres un asco/ regrésate a Tabasco”, “traidor, traidor”, gritaban.
Dagoberto Rivera Jaimes y Aurelio Carmona denunciaron que ayer por la noche fueron amagados por Policías del Mando Único, quienes cortaron cartucho cuando los transportistas se estaban instalado en las cercanías del palacio legislativa para preparar la manifestación del hoy.
Juan Flores, rutero, dijo que estaban muy molestos por los aumentos en los impuestos como el que se cobra por la licencia y otros derechos, ya que son muy elevados y no ganan lo suficiente como para pagar tanto.
Pedro Hernández, concesionario de una ruta dijo que Graco era un hipócrita porque había prometido que no iba a regularizar taxis pirata y ahora va a darle placas a más de mil y con ello va a afectar el pasaje a los ruteros ya que disminuirá.
Mientras los líderes platicaban con algunos representantes de los legisladores, los ruteros continuaban en las afueras de la sede del poder legislativo estatal gritando consignas.
