Reportan productores de la región surponiente a policías afectaciones por inseguridad

Reunión del Consejo de Seguridad y productores
Reunión del Consejo de Seguridad y productores

Por Máximo Cerdio

Foto: Cortesía

Jojutla, Morelos; 22 de agosto de 2014. “El miedo a los secuestros, las extorsiones telefónicas y el robo de su patrimonio, no le preocupa sólo a la gente del campo sino a toda la población, en este asunto ya estamos metidos todos”, fueron las palabras de Aristeo Rodríguez Barrera, líder la de la Unión Local de Productores Rurales (ULPR) de la Confederación Nacional Campesina (CNC).

Esto, durante la reunión que tuvieron ayer por la mañana productores del campo de la región surponiente con el Consejo Estatal de Seguridad (CES) de gobierno del estado y la Policía Federal.

La reunión se llevó a cabo en un salón de eventos en este municipio, con la presencia de productores agrícolas de los ejidos de Mazatepec, Tetecala, Tlaltizapán, Jojutla, Zacatepec, Puente de Ixtla, Coatlán del Río, Tlaquiltenango y Amacuzac.

Los campesinos relataron a elementos de la Policía de Mando Único y al personal de la Policía Federal testimonios de abusos, muerte o aflicción por delitos que afectaron a familiares, amigos o miembros de sus comunidades.

Los integrantes del CES y la policía federal informaron a los campesinos del uso correcto de los números de emergencia: 066 que atiende todas las llamadas de delitos en donde se requiera el apoyo de personal de Seguridad Pública; 089 para denuncia anónima y el 088 de la policía federal para la atención de delitos de alto impacto.

Sin embargo, un hombre de nombre Jesús, del ejido de Ticumán, pueblo perteneciente al municipio de Tlaltizapán, considerado como uno de los de mayor “ambiente de violencia” en el estado según un estudio de la Secretaría de Gobernación (Segob) difundido en mayo pasado, dijo lo siguiente:

–Los protocolos que nos vienen a decir son muy buenos, para qué sirven y para qué son -los números de emergencia 066, 089 y 088- pero esos protocolos jamás los vamos a entender, así se los digo y no me da miedo ni la gente ni el micrófono y se los digo con el corazón en la mano que estoy encabronado estamos en la impotencia total; yo siempre lo he dicho si no respetáramos la ley les ponemos en la torre (a los delincuentes) porque nos están extorsionando a las dos, tres de la mañana; y somos gente de trabajo, somos cañeros, somos maiceros, somos arroceros, y que nos amarramos la tripa para tener una cabeza de ganado y eso nos duele, el vivir con toda incertidumbre y sin saber con quién te vas a romper la cresta está bien cabrón, ojalá tuvieran los suficientes para enfrentarse así y decir vamos a ponernos en la torre pero no, en Ticumán ya se hicieron dos reuniones con el mando único, con la policía municipal y miren aquí estaban hablando todos y aquellos cabrones allá, ¿qué pasó? Se iban a levantar en armas y no faltó quien fuera a amedrentarlos y decirles ´o le bajas o te desaparecemos”, y se calmó todo. Ticumán es un pueblo pacífico pero no pendejo.