Roban dientes de mimo Pactú: Mando Único no funciona, afirma

Pactú el mimo
Pactú el mimo

Por Máximo Cerdio

Fotos: Tony Rivera

Cuernavaca, Morelos; 3 de marzo de 2014. Hace como una semana, a eso de las doce del día le robaron sus dientes al mimo Pactú.

Dejó su mochila negra en una silla del restaurante La Universal, localizado frente a Plaza de Armas del Palacio de Gobierno, y dio su espectáculo. Después de que los comensales le dieron unas monedas quiso recoger su mochila pero ya no estaba.

-Lo malo no fue que me robaran la mochila, sino que dentro de la mochila estaba mis dientes. –Dice dice Pactú, mientras sonríe y pela las encías.

-¿Por qué los traías en tu mochila y no en tu boca?

-Porque no tenía yo dinero para comprar el pegamento Corega. –Responde.

Pactú confiesa que tenía más de seis años con sus dientes y los amaba como si de verdad hubiera nacido con ellos, como si alguna vez hubieran sido de leche en su encías y hubieran brotado como flores, dice Pactú, el hombre que trabaja con las manos y los gestos y vive moldeando la nada.

Así como están pidiendo una policía escolar, habría que pedir que se forme un comando de policías acreditables especializados en evitar que le roben los dientes a los mimos, el Mando Único no funciona,  demanda el hombre de las manos y la cara blanca, el señor del silencio.

Pactú el mimo
Pactú el mimo

Como un tiburón chimuelo camina Pactú, el mimo de Cuernavaca, por las calles del centro de la capital del Estado buscando sus dientes: quiere colmillar algo en un océano de indiferencia, en una selva en la que la gente no conoce lo que es tener hambre y morder el vacío.