
Por Silvia Venegas
Cuernavaca, Morelos; 19 de agosto de 2014. El sacerdote y director general de la Fundación Don Bosco, Antonio Sandoval Tajonar, solicitó a la Comisión de Derechos Humanos (CDH) investigue a la familia del niño Daniel “N” porque supone que sufre violencia en su hogar, luego de que el menor fue expulsado del colegio Don Bosco porque según el cura intentó suicidarse.
Todo esto aun cuando ya hubo un dictamen del IEBEM en el que una especialista informó que el niño está perfectamente sano y sin problema alguno, contrario a lo que el colegio adujo.
Como oportunamente se publicó en Conurbados, la madre del menor, la señora María del Carmen Cervantes de la Luz, interpuso queja ante la Comisión de Derechos Humanos, hace tres meses, porque el Colegio Don Bosco expulsó a su hijo Daniel “N” por tener gustos de niña, y los directivos, incluyendo al sacerdote Antonio Sandoval, dijeron que lo expulsaban porque el niño tenía ideosas suicidas, la queja no prosperó.
María del Carmen Cervantes dijo que ella y su familia resolvieron el problema de la expulsión recibiendo los documentos del niño para que pudiera entrar a cuarto año en otro colegio, pero que la CDH fue indiferente y omisa con el caso de su menor hijo.
Por su parte, Susana Díaz Pineda, integrante de Derechos Humanos Digna Ochoa, y quien ha dado seguimiento al caso de Daniel, dijo que la mamá del niño el 11 de agosto recibió una notificación del DIF para entrevistarla a ella y a su familia, debido que el sacerdote interpuso una queja ante la Comisión de Derechos Humanos porque supone que el niño que expulsó de su colegio sufre violencia en su hogar. Por lo que la Procuraduría de la Defensa del menor solicitó a través de la CDH una entrevista con los padres del menor.
Una vez que se presentaron en el domicilio del menor autoridades del DIF y de la CDH explicaron que la víctima era el niño y la visita era sin motivo, por lo que Susana Díaz lamentó que la Comisión de Derechos Humanos no actúe de manera imparcial y no proteja los derechos de un niño, porque cuando la mamá de Dani presentó su queja contra la Fundación Don Bosco, “la Comisión de Derechos Humanos no hizo nada, fue omisa y ahorita sí actúa de manera urgente, hostigando al niño y a su familia”.
Criticó que la Comisión de Derechos Humanos se preste a esto, “no queremos asociar al nuevo cargo que tiene el dueño de Colegio Don Bosco, sabemos que es director de una área de comunicación social, algo que tiene que ver con las relaciones públicas del Gobierno, nosotros sólo queremos que exista justicia y que si el actuó mal que haya un castigo, porque no se vale que un niño de ocho años sea hostigado, maltratado y discriminado sólo porque el niño diga que es una niña”, subrayó.
También pidió a la Comisión de Derechos que antes de solicitar al DIF su intervención, motive y fundamente sus visitas, y que este caso no quede impune, porque cuando ellos solicitaron su intervención no hicieron nada.
“Solo pedimos que la Comisión de Derechos Humanos haga su trabajo para proteger a las víctimas, no queremos que se oiga nuestra versión, sino que las pruebas sean valoradas en su dimensión y se actúe conforme a derecho, que vean que es un niño que está del otro lado y que necesita ser protegido, porque ha sido afectado y sigue siendo violentado en su estado físico y emocional, porque derivado de esta visita que hizo el DIF el niño estuvo inquieto diciendo que se lo iban a llevar a un albergue y no se vale; si la Comisión no actuó en su momento para defenderlo, que deje que el niño se integre de manera sana a esta situación que está viviendo y que le dé la oportunidad y que deje en paz y a salvo los derechos del menor”, concluyó.
