Venden bebidas embriagantes a menores, son clausurados pero vuelven a abrir

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Autor: Chris Nicolás

De acuerdo con datos proporcionados por el área de gobernación del Ayuntamiento de Cuernavaca, en lo que va del año, más de un centenar de establecimientos de giro rojo fueron clausurados por expender bebidas alcohólicas a menores; sin embargo, el 80 por ciento de estos lugares volvieron a abrir sus puertas luego de pagar las multas correspondientes.

Aunque en junio pasado se clausuraron dos tiendas departamentales por haber violado las disposiciones oficiales de venta de alcohol a menores de edad, Enrique Paredes Sotelo, secretario del Ayuntamiento, señaló que de los negocios clausurados el 90 por ciento fueron bares y billares.

Madres de familia, denunciaron a Conurbados queun sinfín de bares” que se encuentran principalmente en la colonia Antonio Barona y en el Ejido de Acapantzingo venden bebidas alcohólicas a menores de edad, poniendo en riesgo la salud y la integridad de sus hijos.

Brenda “N”, madre de dos menores de edad y vecina de la Antonio Barona, mencionó que “es común” ver a muchachos consumiendo alcohol, no sólo dentro de los establecimientos sino también fuera de ellos.

Preparatorianos inconscientes, convulsionados y desmayados

Aseguró que se han dado casos en que los jóvenes salen inconscientes de algunos de esos expendios, a plena luz del día.

“No sé si venden bebidas adulteradas, pero es común que muchachos de bachilleres o de algunas de las prepas de la universidad, lo sé por sus uniformes, salgan de allí a  las tres de la tarde, completamente alcoholizados.

“Incluso, en junio, hubo un caso de un joven que se desmayó y convulsionó justo en la entrada; los vecinos llamamos a las autoridades, pero la dueña corrió a los muchachos y los mandó en taxi para que no la descubrieran. Cuando llegaron la ambulancia y una patrulla, ya estaba cerrado el lugar y los menores de edad de los otros bares también ya se habían ido”, denunció.

Hilda “N”, otra madre de familia, señaló que un local de Acapantzingo vende alcohol también a menores y cuando hay operativos, saca a los muchachos por la parte de atrás de los ejidos.

“Nosotros queremos que se haga algo al respecto, porque también tenemos hijos menores de edad y no queremos que caigan en las manos de oportunistas que se aprovechan de la debilidad mental de los muchachos y que ponen en riesgo su salud y su integridad física.

“Ya hemos hecho denuncias al 070, al ‘agente encubierto’, pero creo que ni nos pelan, nunca hemos visto que los sancionen o los clausuren. Cuando hay “operativos” no pasa nada, eso nos hace creer que hay corrupción y que por eso siguen funcionando esos bares de mala muerte. Sólo una vez clausuraron uno de allí cerquita, pero a la semana volvió a abrir.

Eduardo Salazar Aguayo, secretario de Turismo y Desarrollo Económico de Cuernavaca, señaló que hasta finales de 2013 se contabilizaron dos mil 179 establecimientos de giro rojo; es decir, con venta de bebidas embriagantes y que están debidamente regulados. Estas cifras incluyen a discotecas, restaurantes, restaurantes bar, antojerías, marisquerías, hoteles con servicio de restaurante bar, abarrotes, minisúper, tiendas de autoservicio, billares, cantinas y vinaterías.

Del total, más de mil son considerados como establecimientos de giro rojo, pero de bajo impacto, como vinaterías, tiendas de autoservicio, abarrotes y similares.

Clausura expresa en la ley

El reglamento para Regular la Venta, Distribución y Consumo de Alcohol en el Municipio de Cuernavaca, en su artículo 69, establece que será clausurado definitivamente el establecimiento cuando sean detectados menores de edad ingiriendo bebidas alcohólicas dentro del mismo.

El área de Gobernación del Ayuntamiento informó que, en caso de que el lugar sea clausurado por haber encontrado a menores de edad en el local, se podrá reabrir al público si se paga una multa que oscila entre los 23 a 30 mil pesos. En caso de haber incurrido en estas infracciones tres veces en un  periodo de 60 días, o  más de cinco veces en un año se revocará definitivamente la licencia de funcionamiento.

Menores, “los que más compran”

Un mesero de un bar del centro de la ciudad, quien no quiso revelar su nombre, confesó a Conurbados que en el lugar en el que labora sí dejan pasar a los menores cuando aparentan más edad.

“Siempre se les pide su credencial de elector, pero si vemos que se ven grandecitos, se las pasamos y los dejamos consumir; dice el jefe que son los que más compran. Pero en las mañanas, antes de la una cuando todavía no se abre el bar, hay veces que hasta hay chamacos con sus uniformes escolares adentro, consumiendo las chelas”, reveló.

El mesero aseguró que se tiene un trato con los inspectores, quienes le avisan “al jefe” (dueño del antro) cuando van  hacer operativo en esa zona; si llegan sin aviso, y los descubren con menores en el bar, llegan a un trato que le cuesta al dueño entre mil y cinco mil pesos para no clausurar el lugar.

Es por ello, que el funcionario municipal Eduardo Salazar Aguayo detalló que para evitar la incidencia en actos de corrupción por parte de los inspectores, se realizarán cambios en la estrategia de operativos y, de ser necesarios, serán despedidos aquellos que se descubra que solapan a los comerciantes.

Estadísticas locales

El jefe del Departamento de Cultura y Humanidades del Instituto Morelense de la Juventud (IMJ), Erick Alfonso Reyes Miranda, señaló que los sondeos que han realizado en la dependencia revelan que 98 por ciento de los jóvenes encuestados, de 18 a 29 años, aseguraron haber consumido alcohol en algún momento de sus vidas, pero el 80 por ciento son consumidores potenciales, es decir que lo consumen frecuentemente.

Reyes Miranda precisó que el Instituto realiza talleres permanentes para prevenir las adicciones; sin embargo, señala que en cuanto al tabaquismo y al alcoholismo es completamente difícil lograr erradicar esas adicciones.

“Los chavos por estar a la moda o por entrar al círculo social, consumen alcohol. Se presentan estos casos durante la adolescencia, cuando lo hacen por experimentar y se mantiene prácticamente hasta que culmina su etapa escolar.

“Cuando comienzan en el mundo laboral, baja el nivel de consumo porque adquieren directamente más responsabilidades y dejan el consumo prácticamente para los fines de semana. Pero cuando son estudiantes, generalmente el 80 por ciento opta por ingerir bebidas embriagantes con mayor frecuencia”, puntualizó.

Pero los datos más alarmantes, de acuerdo al  IMJ, es que cinco de cada 10 menores de edad (14 a 17 años) han probado el alcohol; de los cuáles, tres han asistido a bares o compran este tipo de bebidas en tiendas y expendios, sin que les sea requerido algún tipo de identificación para comprobar la mayoría de edad.

“Prácticamente tres de cada 10 chavos, van sin broncas a los bares. Presentan identificaciones falsas; pagan cierta cantidad a los cadeneros para que los dejen pasar o simplemente, por aparentar más edad, los dejan pasar. Así nos lo han comentado los chavos cuando asisten a los talleres”.