
Por Elsa Castorela Castro
Yautepec. Los habitantes de este lugar iniciaron un proceso organizativo con el fin de evitar que la delincuencia siga ganando terreno. El sábado 25 de enero fue una de las asambleas decisivas y días posteriores, a través de la movilización, han convocado la participación de la gente, bajo el lema: “Somos más los buenos; el crimen está organizado, ¿por qué nosotros no?”
Durante dicha asamblea, realizada en el barrio de Rancho Nuevo, se informó que durante el primer mes del año y hasta esa fecha se habían registrado 10 secuestros; de éstos, sólo una persona había regresado viva. Ese mismo día se comentaba que otras dos mujeres estaban secuestradas.
Sin embargo, las cifras aumentan conforme se documentan los casos. De diciembre al cierre de esta edición, el número de casos podría alcanzar hasta 30 personas víctimas de secuestro. Esto sin considerar los otros delitos denunciados por la población, tales como robos en casas habitación, en las calles, en sus comercios y el cobro de derecho de piso
La primera asamblea para iniciar el proceso organizativo se dio en medio de un evento cultural programado en el barrio de Rancho Nuevo; era el “arranque de la caravana de ciencia, cultura y educación”.
A dicho acto asistió el presidente municipal, Agustín Alonso Mendoza, en compañía de sus cercanos colaboradores y la secretaria estatal de Cultura, Cristina Faesler Bremer, quienes ante las exigencias de que dieran la cara, tuvieron que acceder a las peticiones, y se colocaron al frente de la asamblea.
Ese día, el alcalde explicaba que ya se había reunido con el gobernador y logrado acuerdos para dar la seguridad que el pueblo estaba exigiendo. Reconocía el edil Agustín Alonso: “Acepto los reclamos”, y daba datos de personas secuestradas, conocidas suyas.
Agustín Alonso, informaba que desde ese momento el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, asumía el control de la seguridad pública en Yautepec, se decía que este municipio –para entonces– ya estaba blindado.
Capella Ibarra anunció el primer acuerdo para la seguridad en Yautepec: el control policiaco del municipio y la presencia e inteligencia policiaca en diez puntos geográficos.
Ese sábado, el funcionario estatal de Seguridad comparó al crimen organizado como un cáncer, y a los secuestros y homicidas como la hemorragia que daña la salud. Para curarlos, habría que aplicarle quimioterapia, pero eso tendría consecuencias, aseveró: “Se caerá el pelo”.
La gente ahí reunida, le reclamó “andan robando a borrachitos, deteniendo a personas que luego les piden desde 40 a 70 mil pesos para dejarlos en libertad”.
A pesar del “blindaje” en Yautepec continúan los robos y desapariciones además de las arbitrariedades de la policía acreditable. En la marcha del 2 de febrero, se denunció la detención de dos personas; uno cuando fue a comprar material para construcción y a otro lo sacaron de su casa.
Secuestros, robos y arbitrariedades de la policía acreditable se documentan, y la organización para la seguridad se ha dado en dos vertientes, por un lado con las autoridades y por otro la sociedad civil.
Una serie de marchas

El lunes 27 de enero, a partir de la seis de la tarde, alrededor de cuatro mil personas iniciaron la primera marcha del silencio; recorrieron todo el centro de Yautepec, velas en la mano, pancartas y una ofrenda por las víctimas de la delincuencia las colocaron en la entrada de la presidencia municipal.
El miércoles 29 de enero, los jóvenes convocaron a otra marcha, la respuesta no fue la esperada; aun así, asistentes subieron al kiosco del centro de la cabecera municipal, ahí colocaron sus pancartas y poco después marcharon por las principales calles de la ciudad. Este día se denunció la desaparición de Juan Corzo Jacinto, del poblado de La Nopalera, quien trabajaba en una casa de préstamos.
El sábado 1 de febrero se esperaba la reunión con el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, quien informaría de los logros durante ocho días de blindaje de seguridad; sin embargo, canceló la reunión so pretexto del informe del gobernador.
El domingo 2 de febrero se realizó la tercera marcha; ésta partió de un centro comercial que se encuentra a la entrada oriente de la población, el número de participantes fue menor debido a que se dijo que se cancelaba la manifestación de ese día.
“Eres libre como el viento, vuela como una paloma, Arq. César Vidal González”, se lee en la espalda de las playeras de hombres y mujeres de todas las edades, incluidos niños. Es la alusión a la persona, de quien se sabe, que fue secuestrada y, aunque fue pagado su rescate, no le perdonaron la vida.
