“Cuando uno aprende, es como si se quitara una venda de los ojos”

Inea
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Cuernavaca, Morelos; 24 de mayo de 2015. María Hernández Hernández es originaria de Olinalá, Guerrero, desde hace muchos años radica en Cuautla, Morelos, a sus 56 años, cada día, después de los quehaceres del hogar y de la elaboración y venta de queso fresco, acude al círculo de estudio del Instituto Estatal de Educación para Adultos (INEEA).

María nos habla de su interés por aprender las letras y superarse. Al pedirle que lea un párrafo de su libro, se pone nerviosa y deletrea palabra por palabra, se sonroja: –Es que me pongo nerviosa– pero también se advierte el orgullo cuando dice: –Cuando uno aprende, es como si te quitaran una venda de los ojos–.

Al compartir sobre su familia, agrega que creció en una familia de once hermanos, algunos ya fallecieron, recuerda que su padre no los quiso mandar a la escuela porque tenían que apoyar en el gasto y trabajar en las labores del campo.

Contenta, María recuerda que hace tiempo, en una junta vecinal de su colonia, la invitaron a incorporarse al estudio en el INEEA. Al principio pensó: «ya para qué, ya está uno grande”, pero algo en su corazón le decía que lo necesitaba.

Al fin se animó y fue a inscribirse. Ahora se siente mejor al aprender a leer, ya no le pregunta a las personas, cual transporte debe abordar. Además, en la venta de sus quesos, ya sabe hacer las cuentas.

–Compro leche, hago queso y lo vendo y aunque sea poquito tengo que saber hacer la cuenta y dar el cambio–.

-¿Seguirá estudiando?- le preguntamos y responde: –El tiempo que me dé Dios, me voy a defender estudiando. Y mientras los maestros del INEEA me tengan calma, seguiré, a ver hasta donde llego–.

Al pedirle a María un mensaje para los jóvenes, se le quiebra la voz:

–Los jóvenes que no estudian, que vayan a la escuela, yo les hago una invitación. Yo de grande estoy estudiando, por favor muchachos no se echen a perder, mejor estudien, es la mejor carrera para que puedan tener un trabajo digno–.

Doña María, con la tristeza reflejada en su rostro, nos cuenta que tiene un nieto que vive con ella y que no quiere estudiar y que no ha podido convencerlo para que regrese a la escuela.

María, quien bromeando nos dice que su nombre es “Hernández al cuadrado”, concluida la entrevista, se apura para incorporarse  al grupo de estudio del INEEA.

Atenta a las instrucciones de su asesora, lee junto con sus compañeras de estudio, repite entusiasta palabra por palabra y, en esa dinámica, se transforma en otra María, la mujer que se supera sin importar la edad.

Miacatlán sede del arranque de la 2da. Semana Nacional de Salud

Arranque de la segunda semana de salud
Arranque de la segunda semana de salud

Miacatlán, Morelos; 24 de mayo de 2015. Con el objetivo de reforzar las acciones de control y eliminación de enfermedades prevenibles por vacunación, se puso en marcha en el Estado de Morelos, la Segunda Semana Nacional de Salud 2015, del 23 al 29 de mayo teniendo como lema: “Cuídalos, Quiérelos, Vacúnalos… a tiempo”.

El evento fue encabezado por Vesta Richardson López Collada, secretaria de salud de Morelos, quien acompañada de Manuel Abe Almada, delegado del IMSS, de Sergio Arias Carreño, presidente municipal de Miacatlán y autoridades del sector salud, dieron el banderazo de salida a las unidades móviles con personal de enfermería.

Durante su mensaje Vesta Richardson, mencionó que uno de los mayores logros de la salud pública en el mundo ha sido la prevención de las enfermedades infecciosas mediante la vacunación.

“La vacunación es componente esencial del derecho humano a la salud. Se estima que gracias a ella se previenen alrededor de 2.5 millones de defunciones cada año a nivel mundial. Las vacunas tienen la capacidad no sólo de salvar vidas, sino también de transformarlas, pues brindan a los niños la oportunidad de crecer sanos, ir a la escuela y mejorar sus perspectivas de futuro” indicó.

En esta semana se aplicará la vacuna oral contra poliomielitis a niños mayores de seis meses y menores de cinco años; además, se completarán esquemas de vacunación a menores de un año de edad, tales como la antirrotavirus, hepatitis, antineumococo y pentavalente.

También a las niñas que cursan quinto grado de primaria o que tienen 11 años de edad que no estén estudiando, se les aplicará la segunda dosis de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH); además se le aplicará la vacuna contra tétanos, y el refuerzo contra sarampión y rubéola en primero de primaria.

Por su parte, la Directora de Servicios de Salud de Morelos, Patricia Mora González informó que se aplicarán 219 mil 957 vacunas, de las cuales más de 150 mil son para los pequeños de 6 meses a 4 años (Sabin) y niñas que cursan el quinto grado de primaria (VPH); así también se otorgarán más de 100 mil sobres de “Vida Suero Oral”, cerca de 15 mil dosis de ácido fólico, además de vitaminas y minerales.

“Las Semanas Nacionales de Salud son una forma de recordar y reforzar la aplicación de estos elementos esenciales para la prevención, las vacunas son gratuitas y están a la disposición de todos los morelenses”, mencionó.

Para lograr los objetivos de este programa, se contará con la instalación de mil 097 puestos de vacunación, y se contará con la participación de 449 vacunadores y 670 voluntarios que van a estar trabajando intensamente para que ningún niño, niña, adolescente o embarazada se quede sin vacuna.

Además de la implementación de las vacunas, no se puede perder de vista lo importante que es la vigilancia del crecimiento y desarrollo de los niños, y esto se logra sólo a través de la evaluación correcta y la identificación de signos de alarma.

El avance en materia de prevención, es gracias al trabajo en red de los programas, el compromiso de sus médicos, de sus enfermeras, y es una garantía para seguir avanzando, a favor de la salud de los morelenses.

La Secretaria de Salud hizo nuevamente un llamado a los padres de familia de los 33 municipios a que confíen y que lleven a sus hijos a vacunar a las diferentes unidades de salud del estado.

Dan atención psicológica a niños con cáncer

Psicólogos
Psicólogos

Cuernavaca, Morelos; 24 de mayo de 2015.   Como parte de la atención al paciente con cáncer, el Hospital del Niño y el Adolescente Morelense (HNAM), proporciona ayuda psicológica a los menores durante su padecimiento, el apoyo familiar y social también es parte fundamental para afrontar este proceso.

El padecimiento de esta enfermedad implica estancias hospitalarias constantes, genera cambios en la vida de quien la padece y de sus familiares, por lo que el psicólogo entiende el pensamiento del paciente respecto a su padecimiento y sugiere actitudes favorables a la adaptación hospitalaria.

El HNAM cuenta con psicólogos de distintas especialidades que brindan apoyo en diferentes áreas de atención: consulta externa, hospitalización, urgencias y terapia intensiva, también intervienen en las clínicas de maltrato, obesidad, neonatos, asma, VIH y otras.

La psicóloga Magaly Sánchez Páez, responsable del Servicio de Psico-oncología e integrante del Equipo de Cuidados Paliativos del HNAM, informó que su trabajo consiste en apoyar al paciente con cáncer y sus familiares en la aceptación de la enfermedad, adaptación al hospital y los tratamientos médicos.

“Desde que los médicos le dan el diagnostico al paciente y la familia, se les brinda soporte psicológico, a fin de prevenir la aparición de desórdenes emocionales, conductuales o de rechazo a las atenciones hospitalarias” mencionó.

La adherencia terapéutica o cumplimento del procedimiento curativo, hace posible  que los familiares cumplan con todas las indicaciones al pie de la letra y confíen en sus médicos, para disminuir el riesgo de abandono de los tratamientos y no poner en peligro la vida de sus hijos”, explicó la especialista en Psico-oncología.

 Sánchez Páez, informó que durante todo el proceso de la enfermedad, se les brinda a los familiares y pacientes el seguimiento hasta que terminan su tratamiento médico para promover el desarrollo de habilidades adecuadas de afrontamiento, emocionales, cognitivas y conductuales, con la menor angustia posible.

“La atención que proporcionamos a los familiares, es importante porque son ellos quienes brindan el apoyo más importante al pequeño o pequeña. También se incluye en su caso a los hermanos, debido a que generalmente sufren el abandono de los padres quienes centran toda la atención en el niño o niña con la enfermedad” aclaró.

A través de diversas técnicas psicológicas se les explica a los pacientes el tipo de enfermedad que tiene para que disminuya la incertidumbre, aprenda a controlar sus reacciones emocionales como el estrés, la depresión, la ansiedad, los pensamientos distorsionados y las dificultades en la comunicación con el equipo médico, explicó Sánchez Páez.

Aunque un gran porcentaje de niños con cáncer se curan, algunos pierden la batalla, y en estos casos el HNAM cuenta con un equipo de profesionales de la salud de cuidados paliativos, el cual está integrado por un médico especialista en dolor y paliativos, un psicólogo, una enfermera y una trabajadora social.

Este equipo apoya al niño y a su familia en esa difícil transición, en donde se trabaja en la aceptación del pronóstico, la comunicación con el pacientito, la familia y los médicos tratantes. En otros casos favorecer la despedida y el apoyo del manejo del duelo a la familia.

“Adicional al trabajo psicológico individual, familiar y grupal con los pacientes de oncología, se lleva a cabo la escuela para padres en donde participan profesionales de la salud quienes exponen temas para que los papas conozcan mejor la enfermedad, los tratamientos y su participación en el proceso de enfermedad”, finalizó Sánchez Páez.