
Por Elsa Castorela
Cuartel General en Tlaltizapán. Al grito de “Zapata vive, la lucha sigue”, marcharon jóvenes manifestantes en contra de la desaparición de vestigios arqueológicos, encontrados durante el trazo y construcción de la autopista Siglo XXI que atravesará la falda del cerro de Santamaría.
El lugar es emblemático ya que durante la Revolución el pueblo fue arrasado por las tropas federales que combatía al zapatismo.
El contingente, en su mayoría jóvenes, inició a la entrada del museo de lo que fue el Cuartel General de Emiliano Zapata, testigo silencioso de los reclamos de la gente al gobernador Graco Ramírez.Se repitieron las frases de antaño en las manifestaciones del pueblo contra gobiernos priistas y panistas: “Graco decía que todo cambiaría, mentira, mentira, la misma porquería”.
Otrasconsignas también se hicieron escuchar: “INAH ratero; no al saqueo, sí a la cultura, la cultura se ama y se defiende”; “pueblo escucha por tus hijos es la lucha”; “en la tierra de Zapata es narco y rata”; otras más: “únete pueblo este es tu día dale en la madre a la burguesía, chinga de noche, chinga de día, ¡ay! como chinga la burguesía”.
Antes de iniciar la manifestación que recorrió el centro y el tianguis hasta llegar a la presidencia municipal, el habitante del pueblo José Alberto Malpica habló en representación de su hija,para preguntar a las autoridades municipales acerca de cómo se protegerá la flora y fauna del lugar, ya que al cortar el cerro el impacto ambiental afectará a las especies de la selva baja caducifolia como el amate amarillo que sólo quedan unos cuantos, el tepehuaje, palo de brasil, el mezquite, entre otros.
Cuestionó sí se ha contemplado el paso de animales que bajan a los ríos a tomar agua como el tejón, el zorrillo, el armadillo, el coyote, tlacuache o los venados.
El basamento que se ubica en los kilómetros 18 y 19 del trazo de la autopista, según la versión oficial del gobierno municipal surgida de un boletín, “fue un pequeño conjunto habitacional con cuartos muy pequeñitos”; sin embargo, el conocimiento popular, supone que fueron temazcales, y se cree que hay construcción subterránea.
Otro de los reclamos fue: ¿cómo podría pensarse que Tlaltizapán aspira a ser pueblo mágicosi se destruye su patrimonio, su historia y cultura?
La marcha concluyó con una reunión con autoridades municipales. Estuvieron presentes los regidores de Educación, Gaudencio Serna Pérez y Ambiente, Tomás Peralta Aparicio y el director de Administración Mario Alberto García Valle, éste último comentó que la presidenta municipal María Cruz Bastida Muñoz, en esos momentos tenía una reunión con la Secretaria de Comunicaciones y Transporte, y el jueves 9 de julio con el delegado del Centro INAH-Morelos, quien le informaría de los resultados de las investigaciones.
Antes de concluir la reunión se nombró un comité para establecer comunicación con las autoridades y mantener informada a la población: Edgardo Arce Ramírez, José Alberto Malpica Alvarez, Margarita Alvear Gutiérrez, Julián Arroyo, Javier Rodríguez Pérez, Alberto Silva, David Gálvez Castillo, entre otros.
La autopista Siglo XXI, anunciada hace unos 20 años, unirá los puertos de Veracruz y Acapulco, se dice “tecnificada y de última generación; según la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con una inversión de 1,874 millones de pesos; primer proyecto bajo el esquema de Asociación Público Privado para la construcción, operación, conservación y mantenimiento integrada por el tramo Jantetelco-Xicatlacotla (Higueron), Autopista del Sol, sin embargo, datos recientes señalan una inversión de dos mil 756 millones de pesos.
Son tres las empresas que construyen las autopistas: Promotora y Operadora de Infraestructura a través de su subsidiaria Grupo Concesionario de México (Pinfra), Grupo Bursatil Mexicano (GBM) y la empresa española Aldesa México.










