Noemi Cruz Arredondo, directora del nosocomio, declaró que lo más importante es comprender a los pacientes y a sus familiares, “transformar el esfuerzo y la sabiduría, en calidad y calidez en el servicio”.
El Hospital General de Cuernavaca ha sido subsede de residencias desde hace 18 años, y los recién egresados concluirán su especialidad en el Hospital General de México, con la seguridad de aprovechar sus conocimientos de manera exitosa. Cruz Arredondo recordó que esta etapa es el término de una formación pero el refuerzo de su vocación.
Hizo por último un llamado a los recién egresados a cumplir el deber de alcanzar un nivel de excelencia en su desempeño como médicos y que vean en cada paciente un compromiso ético de la medicina, que la práctica médica se caracterice por el buen trato a todo paciente y familiar.

