
Por Stella Turcato
Cuernavaca, Morelos; 3 de marzo de 2015. Considerado por años un padecimiento de la pobreza, principalmente de áreas rurales o suburbanas,ya no se le califica exclusivo de ese sector, porque también está presente en las ciudades, incluso, en coloniascéntricas y de nivel socioeconómico alto. Es la enfermedad de Chagas, la que desde que fue descrita –en 1909– ha sido silenciosa, olvidada.
La no erradicación de ese mal es multifactorial, pero la falta de campañas permanentes de difusión masiva para hacerlo visible y así prevenir, detectar, controlar y eliminarloha sido, según los especialistas, determinante.
De igual forma, la misma naturaleza de la afección –muchas veces asintomática–y la insuficiente disponibilidad de medicamentos –por protocolos internacionales y otras normatividades específicas– han contribuido para que no sólo persista en lugares precarios sino que esté en los conglomerados urbanos y de confort.
Además, las acciones de las autoridadesde salud pública a nivel nacional no parecen ser equiparables al tamaño de una enfermedad que, con excepción del Distrito Federal y Baja California Sur, tiene presencia en todo el país.
La magnitud del problema fue expuesta ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, cuando ésta aprobó –el pasado 7 de enero– un punto de acuerdo por el que se exhorta al Ejecutivo federal para que, a través de la Secretaria de Salud, se realicen campañas de prevención, fumigación del vector transmisor, atención temprana de la enfermedad y dotación de medicamentos en las zonas endémicas de propagación de la enfermedad de Chagas, a fin de erradicarla del país.
La propuesta para la moción fue hecha por el diputado José Angelino Caamal Mena, quien precisó que,en 2012, la organización Médicos Sin Fronteras hizo pública su preocupación por la falta de un programa específico de combate al Chagas en México, y por la ausencia de medicamentos para la enfermedad en el cuadro básico de salud.
En Morelos, la situación es menos grave. Aquí, se ha desarrollado un esquema con ciertos tintes vanguardistas como lo son contar con un programa especialde atención a la enfermedad, “que ni el Seguro Popular tiene”, y ser la única entidad federativa que importa el medicamento directamente desdela fábrica localizada en Brasil; inclusive, el Sector salud estatal ha dotado de ese producto a instancias como los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Pero si para el ser humano el panorama es desalentador, para los animales que llegan a ser infectados es mortal. En México no hay tratamiento ni agentes antiparasitarios destinados a mascotas, ganado, aves de corral, especies silvestres, entre otras, porque los escasos productos están reservados para las personas.

En el patio de un embajador de la salud
Tan presente está el Chagas en cualquier estrato social de los estados endémicos (propio y exclusivo de determinadas localidades o regiones) –y Morelos es uno de ellos–, que la enfermedad llegó hasta el patio de un embajador global en salud pública.
Al doctor Jorge Saavedra, miembro de AIDS HealthcareFoundation (AHF), el vivir en una zona residencial contigua al centro de Cuernavacano lo eximió de que, entre diciembre y enero pasados,sus dos perras murieran a causa de ese mal.
El médico con posgrado en Harvard, exdirector del Centro Nacional para la Prevención y Control del SIDA (Censida) y experto en la abogacía y acceso a medicamentos independientemente de la capacidad de pago de las personas, reconoce que lo ocurrido a sus canes ha sido el detonante para que la fundación a la que pertenece se ocupe ahora de gestionar recursos y que se le dé atención a la enfermedad de Chagas.
–De acuerdo a una publicación de hace dos años de (la revista médica) Lancet, que yo nunca he oído que alguien la desmienta, en México hay alrededor de un millón cien mil personas infectadas. Esa es una estimación, porque no han sido identificadas. Y la principal razón por las que no han sido identificadas es porque en general no hay campañas de detección. Por ejemplo aquí en México hay pruebas rápidas para hacer tamizajes (evaluación para detectar el mal), pero, no se usan. En los Servicios de Salud (estatal) hacen la prueba tradicional que dura una o dos semanas en darte el resultado y hay que sacar sangre; (con) la prueba rápida, no –dice Saavedra, en entrevista con Conurbados.
Activismo social para el combate
–En la Fundación, queremos aprender de lo que se hizo en SIDA para usarlo en otras enfermedades. Es decir, si en SIDA fue tan exitoso, con un fondo mundial en Ginebra (Suiza), con miles de millones de dólares aportándole al SIDA;pero fue en mucho gracias a la movilización social para obtener recursos y que se le diera prioridad. La Fundación fue de las pioneras en obtener eso; bueno, hagámoslo en otras enfermedades transmisibles que estén en una situación tan crítica, tan negada, que la gente se sigue muriendo –adelanta Jorge Saavedra.
Decidido a llevar ahora su activismo para combatir el padecimiento transmitido principalmente por la picadura del insecto conocido como chinche besucona, hocicona o voladora, que esté infectado por el parásito denominado Trypanosomacruzi, Jorge Saavedra anuncia:
–Queremos (mediantela AHF) resaltar que el problema existe, hablar con las autoridades para que le den prioridad.Otra acción que tengo ya dentro del plan es tratar de entrevistarme con la Cofepris(Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) u obtener información a través de ésta para saber exactamente por qué no está autorizando el tratamiento, por qué no estáautorizando el registro del tratamiento. El objetivo es sacar esta enfermedad de la negación, de donde la tienen escondida por falta de información y por falta de recursos.
Afirma que “mucho de lo que se ha logrado en materia de SIDA es, claro, por los avances científicos, pero mucho ha sido por la movilización social”.
Medicamentos sin registro, incongruencia oficial
Jorge Saavedra habla de las inconsistencias del Sector Salud, en general. Sobre la no autorización de la Cofeprispara la venta de los medicamentos Benznidazol y Nifurtimox, los cuales se tienen que importar de Brasil o Argentina, cuyo “trámite es larguísimo porque no tienen registro en México”, es categórico:
“Eso es absurdo, porque el Chagas ha sido una enfermedad endémica desde hace muchos años. La prueba rápida sí está autorizada, pero simplemente no la compran.Entonces, habiendo estimaciones que en México hay un millón cien mil personas afectadas por el Chagas, no te explicas que el tratamiento no está autorizado.
“¿Cómo es que sólo lo puede importar la Secretaría de Salud?, y hace bien que lo restrinja a seres humanos porque esa es su misión, pero ¿alguien que quiera comprarlo para dársela a su perro?Yo les dije: no lo quiero gratis, véndanmelo. Busqué lugares dónde comprarlo, pero no se vende porque no está autorizado”.
El médico resultó víctima de la paradoja de no poder acceder a un fármaco, ni siquiera pagando, cuando él había contribuido durante años para que miles de enfermos de SIDA tuvieran acceso a remedios medicinales.
Más que negada
“De acuerdo con la Secretaría de Salud, hay 220 mil personas con VIH; pero sí hay tratamientos de varios tipos: medicamentos, pruebas tradicionales, rápidas y hay recursos. Ong’s(organizaciones no gubernamentales) participando, hay recursos. Y luego ves Chagas con un millón cien mil, no hay pruebas rápidas, los medicamentos no están autorizados, que es una enfermedad silenciosa. Pero también el SIDA es silenciosa, el Chagas con más años en México, entonces ha sido negada. (La palabra)neglecter (descuidado, desatendido), en inglés, es más que negada; es que no se le invierte, que no se le pone recursos”.
El profesional de la salud también juzga incoherente que en Morelos, y en toda la república mexicana, se hagan campañas de información a la sociedad de manera esporádica,“siendo que (la enfermedad) es endémica.No se le da prioridad”, concluye.
“Es un poco decepcionante ver que hay tanto tipo de carencias en este tema y, por otro lado, burocracias como la de Cofepris no autorizando los únicos tratamientos…Los recursos para Chagas tienen que incrementarse, no sólo es en Morelos sino en todo el país”.
Poner recursos donde se deben poner
El embajador en salud pública razona: “las estimaciones dicen que en México el Chagas tiene mayor prevalencia que el SIDA,qué bueno que se están haciendo acciones (para esa dolencia y que haya) todo un centro nacional para la prevención y control del SIDA, (pero) el Chagas no tiene nada”.
Recuerda que los logros económicos dirigidos a la atención del SIDA fueron posible porque “hubo mucha presión social: con los diputados, con los senadores, con Hacienda.Yo estuve metido en eso durante diez años”. Antes de ser director de Censida, “yo había sido activista; por eso te digo que la movilización social ayuda a que se pongan los recursos donde se deben poner. No es que se le quiten al SIDA sino que se pongan al Chagas”.

¿Cuántas personas afectadas?
El área de Servicios de Salud del estado difundió recientemente que, en 2014, se habían detectado 32 casos confirmados con la enfermedad en humanos. Para Jorge Saavedra “eso es sólo la punta del iceberg, qué bueno que ellos fueron diagnosticados y recibieron tratamiento, pero hay que encontrar a los demás”.
El activista argumenta que “si hacemos la proporción: si un millón cien mil hay en el país y Morelos tiene aproximadamente un poco menos del 2% de la totalidad de la población mexicana, entonces en Morelos debe haber entre 10 mil y 20 mil personas infectadas. ¿Dónde están? Ese es el punto… que hay que buscarlas”.
Sin embargo, para Celso Ramos García, investigador del Centro de investigaciones sobre enfermedades infecciosas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) “es muy difícil conocer datos reales de México y de Morelos. Conocer los datos de las entidades federativas no es fácil, porque es una enfermedad desatendida, como ya se ha insistido; a veces en las entidades federativas se tiene un poco de temor a decir ‘hay tantos casos’”.
El científico del INSP señala que el Cenaprece (Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud, responsable de los programas para la prevención y control de enfermedades) “de 2000 a 2012, tiene detectados algo así como 6000 casos confirmados en todo el país. Son datos duros de la Secretaría de Salud. Y solamente en el año 2013, reconocieron 600 casos”.
Ramos García también cree que “seguramente hay muchos infectados y que no lo saben, porque en muchos casos son asintomáticos y no van al centro de salud o la unidad médica que corresponda y se pasa desapercibido para el sector salud.
“Desde que fue descrita por (Carlos) Chagas, no se le daba la importancia, porque es una enfermedad asociada a la pobreza, principalmente, pero sabemos hoy en día que ya no es exclusiva del ámbito rural sino que ya hay en zonas urbanas. Donde hay movilización de áreas rurales a las ciudades. Esto no es exclusivo de México (también ocurre en otros países de América Latina). Yo diría que primero fue rural, ahora (se da) en ambas”.
–¿Será que pasó de lo rural a lo urbano por la desatención? –se le cuestiona al investigador conposdoctorado en la Universidad de Harvard.
–Definitivamente y por la migración de las personas infectadas. Incluso las personas pueden transportar a este animalito (el insecto). Cuando ellos se mueven, ellos lo están llevando este tipo de vectores con ellos. Y puede ser que si encuentran el lugar adecuado ahí se crían. Y este tipo de triatomas (chinches) se alimentan no sólo de la sangre humana sino de animales, perros, gatos, gallinas, conviviendo juntos. Y mucha gente no lo sabe.
El médico con especialidad en enfermedades transmitidas por vectores y que recibió el Premio Dr. Eduardo Liceaga, de la Academia Nacional de Medicina,por su tesis doctoral sobre Chagas, expuso que “se considera que del 30 al 50 y hasta 60% de las llamadas chinches hociconas están infectadas con el parásito trypanosomacruzique, cuando chupan sangre y defecan, ahí están dejando el parásito y, como pican de noche, la gente no se da cuenta”.
Partidario de que a la sociedad que vive en lugares endémicos “se les debe informar” con responsabilidad, “sin alarmar”, Ramos García enfatiza que no todas las personas que hayan sido picadas por el insecto van a estar infectadas, aunque,“el riesgo existe que se puedan infectar y por supuesto que se puede desarrollar la enfermedad”.
Pero, también, “sabemos que a mucha gente que le ha picado, su sistema inmune controla la infección y no hay problema”, aclara.
Falta preparación para el diagnóstico
El investigador admite que aún falta preparación en los médicos y pasantes que atienden en los centros de salud. “Es vergonzoso saber que prácticamente desconocen los cuadros de Chagas; sabiendo que viven en una entidad endémica”, deberían contar con la instrucción adecuada.
Considera que ése es uno de los principales impedimentos para hacer un diagnóstico oportuno. “Tenemos problemas de detectar en la fase aguda, para poder eliminar el parásito con el tratamiento y consecuentemente ya no hayaningún problema, pero si no se hace en la fase aguda se hará crónico, manifestado como una afección cardiaca, alteración digestiva.
“Tenemos que insistir no sólo en la cuestión de investigación en laboratorios, de hacer estudios clínicos, sino también en la preparación de pasantes” y demás profesionales de la medicina.
“Yo siempre digo que la enfermedad de Chagas no es exclusivamente una enfermedad biomédica sino que es un problema que rebasa eso y va hacia al ámbito social, económico; es una enfermedad de todos. Si es una responsabilidad de todos, pues todos deberíamos estar participando, por lo menos los principales involucrados.
“Si en Morelos es un problema la enfermedad de Chagas, pues deberíamos estar participando no solamente el sector salud, porque no es el único responsable del tema; tendríamos que sumar esfuerzos con la Sedesol, con el aérea turística, área económica, Sagarpa”.
Una clínica especializada en Morelos, el anhelo
El doctor Ramos narra que, al participar recientemente en la Plataforma internacional sobre Chagas, sugirió “que México fuera productor del medicamento para no tener que depender de importarlo. De ese modo, cuando uno hace el diagnóstico se tendría la disponibilidad inmediata. Quedó en propuesta, pero voy a insistir.
“A mí me gustaría que aquí en Morelos se hiciera una clínica especializada. La concibo (para hacer) tamizaje, capacitación, recomendaciones,llevar un registro; sería la única en el país. Habría que definirla”, revela con ilusión; y concluye:
“Tenemos que dejar de pensar que (esta enfermedad) es silenciosa, sino hacerla visible, real, no en la declaratoria”.
Morelos, a la vanguardia: autoridades
A los planteamientos hechos por Saavedra y Ramos, así como a otros cuestionamientos deConurbados, dio respuesta Eduardo Cesma Medrano, coordinador estatal de enfermedades trasmitidas por vectores y zoonosis.
“En los Servicios de Salud nos hemos ocupado; y si hay algún estado en el país que tiene una historia en cuanto a poner en su agenda política y pública el tema del Chagas ha sido Morelos, eh. Le llevamos mucha ventaja a otros estados de la república; incluso (con) la importación (directa) del medicamento”, resume el funcionario.
Tajante, Cesma Medrano esgrime, casi sin pausas, sus argumentos respecto a la preparación de los profesionales médicos y las cualidades del programa específico del Sector Salud de la entidad:
–Yo no estaría importando un tratamiento de Brasil, como parte de mi esquema para poder proporcionarlo de manera anticipada al que tiene la federación, si yo no tuviera capacitado a todo el personal en el uso del tratamiento. Incluso, a nivel federal, en el catálogo del Seguro Popular no lo contempla al tratamiento de la enfermedad de Chagas; sin embargo, el estado de Morelos, no sólo este año sino (que) tiene una historia que va de 10 años en la compra del insumo. Nosotros capacitamos a nuestro personal y son sensibles alseguimiento de estos pacientes. Nosotros, por ejemplo, pagamos un lote a laboratorios particulares, incluso, para que les hagan las pruebas de seguimiento a estos pacientes que llevan el tratamiento. Porque no es un tratamiento que se deje al uso del paciente; se trata, en la medida de las posibilidades, de llevarlo supervisado. Pero a veces el paciente no lo permite. Nosotros, incluso, dotamos al Seguro Social y al ISSSTE de tratamientos para que ellos puedan proporcionarlo. Estos siempre están invitados en primera fila para recibir las capacitaciones.
En entrevista telefónica, el directivo detalla que año con año se realizan adiestramientos, verificables en las bitácoras de la dependencia, “para ver qué tipo de ponentes hemos tenido.
“Por lo menos, en los dos últimos años, han estado médicos reconocidos del Instituto Nacional de Cardiología, (de la organización internacional) Médicos sin Fronteras, que tratan la enfermedad en Uruguay, en Argentina, en Brasil y que tienen dominio pleno del tema. Hemos hablado del tema de embarazas (infectadas), que está muy en boga” por la posible transmisión del mal a su bebé.
“Aquí, en Morelos, no quedan desahuciados los pacientes –se defiende Cesma Medrano–. Aquí, secretarios, directores, investigadores, han aportado para que el programa avance y tenga un presupuesto especial; porque en otros estados ha sido de manera subterránea” la atención al Chagas.
“No somos una empresa de control de plagas”
Eduardo Cesma asegura que “en lugares donde hemos detectado reincidencia, nosotros rociamos las viviendas de los casos positivos durante dos años. Podemos separar la chinche de las viviendas, pero, en otros mamíferos silvestres se queda el parásito viviendo, llámese tlacuache, llámese conejo, ardilla, los perros, que también son picados. Entonces si no se mantienen los debidos cuidados pueden volver a introducirse.
–¿Por qué no se hacen fumigaciones preventivas?
–Sí, sí se hacen. En localidades en las que se ha detectado una alta incidencia se hacen fumigaciones preventivas de rociado al 100% de las localidades. Como decíamos, tiene una mayor incidencia en las áreas rurales. La chinche tiene ciertas condiciones en donde es más favorable que cumpla todo su ciclo biológico. Donde hay escombro, tecorrales. Y en esas localidades se hace el rociado al 100% por varias temporadas, entonces, no es nada más en los casos en donde salen positivos; y es preventiva. Y es en la población más vulnerable. Insistimos con el rociado preventivo, pero definitivamente no podemos hacer un rociado sistemático en todo el estado porque no son las mismas condiciones. Finalmente, tanto para Chagas como para cualquier vector, la última opción debe ser el uso de químicos. Finalmente, este tipo de controles están en manos de la población como mejoramiento de la vivienda, acciones de saneamiento básico, que al final son las medidas más redituables y en los domicilios en que la población está más empoderada (puede hacerlo bajo su cargo).
El coordinador estatal de enfermedades trasmitidas por vectores y zoonosis reconoce que “lo que complementaría, serían acciones de control, como (incrementar las) nebulizaciones”, pero califica de imposible realizarlas de manera más generalizada.
“Al final del día, esta no es una empresa de control de plagas, es una institución de salud pública y nos movemos de acuerdo a los casos de incidencia que vamos teniendo. Digo, si nos ponemos a fumigar las viviendas de todos los morelenses, pues nunca acabaríamos. Y esa no es la mejor opción; hay otras medidas”.
Aclara que “los productos que se utilizan para dengue también tienen su contribución a Chagas y alacranismo”. Sin ofrecer cifras, asegura que“la incidencia ha bajado notablemente, no sólo en el estado de Morelos sino en todo el país y el tamizaje ha aumentado también”.
Respecto a la necesidad de ejercer campañas de difusión, el funcionario considera que ésas sí existen, aunque reconoce que no son de manera masiva: “hay banners, material impreso, pero no es generalizada porque hay lugares (que el Chagas no tiene una presencia importante). De manera local sí. También en zonas urbanas, hay material informativo en las unidades de salud, en la que le damos información a la población”.
La mayor incidencia
Según datos de los Servicios de Salud del estado, los lugares con mayor incidencia del vector son: la comunidad de Tecajec, municipio de Yecapixtla (Jurisdicción Sanitaria Nº 3), el poblado La Tigra, de Puente de Ixtla, (Jurisdicción Sanitaria Nº 2) y Emiliano Zapata (Jurisdicción Sanitaria Nº 1).
