
Por: Silvia Venegas/ Fotos: OjoCojo
Desde preguntar “¿cuánto tienes?” o persuadir con frases como “todos tienen que cooperar”, hasta autonombrarse integrantes de grupos delincuenciales o representantes de alcaldes que gestionan la venta de protección, todo se vale en los nuevos métodos detectados de extorsión telefónica en Morelos.
Ciudadanos y autoridades municipales afectadas revelan las innovadoras formas que, en materia chantajes, se presentan actualmente.
El comandante de Los Rojos
–Soy el comandante de “Los Rojos” ¿Con cuánto dinero cuentas? Porque todos tienen que cooperar –fueron las palabras que escuchó el señor Guillermo cuando el viernes 30 de enero de este año su cuñada le pasó una llamada telefónica.
Don Guillermo, como lo conocen ensu negocio de frutas y verduras ubicado en Cuernavaca, relató a Conurbados lo que ocurrió ese día, a las 10:30 horas.
–Tomé el teléfono. Dije bueno y escuché un a voz de hombre… Soy el comandante de los Rojos –una célula delictiva que opera en los estados de Guerrero y Morelos y a la que se le adjudican homicidios, secuestros y extorsiones– ¿Con cuánto cuentas de dinero? Porque todos tienen que cooperar; lo que tengas. ¿Cuánto tienes?A lo que yo le respondí que no tenía nada, entonces él me dijo: ¿qué quieres? ¿Le tienes mucho amor al dinero o a tu familia? Insistió de nuevo: ¿quieres cooperar? O te voy a colgar o puede caer uno de tus hijos. ¿En qué vamos a quedar? Te voy a matar.Después nos arreglamos… y me colgó la llamada –relata don Guillermo.
–Sentí mucho miedo, porque he visto en el periódico noticias de personas que han sido asesinadas por no pagar derecho de piso. De todos modos, ya alerté a mis familiares para que tengan cuidado porque no sé qué vaya a pasar. Si se trata de una extorsión o una amenaza –explicó el comerciante, quien dijo que no denunció este hecho ante la Fiscalía General del Estado porque no confía en las autoridades.
Según el informe del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública de 2013, en Morelos se recibieron 400 denuncias por extorsión, y a pesar de que en ese año el Ejecutivo lanzó una campaña con trípticos que contenían información para evitar el engaño telefónico y 20 mil correos para hacer una cadena informativa para prevenir ese delito, las cifras no disminuyeron como se esperaba.
De acuerdo con datos del Secretariado, en 2014, se recibieron en Morelos 357 denuncias por este delito, ubicándose en el cuarto lugar nacional, por debajo del Estado de México, Jalisco y el Distrito Federal.

Extorsionar con charola
En los municipios de Morelos,alcaldes de Jojutla, Zacatepec, Ayala y Yautepec, denunciaron que ahora los delincuentes están extorsionando en su nombre.
El portal de la Voz del Sur de Morelospublicó que la presidenta municipal de Jojutla, Hortensia Figueroa Peralta, recibió denuncias de ciudadanos que han tenido llamadas de una célula delictiva en donde manifiestan que hablan de parte de la alcaldesa y que sus domicilios se encuentran vigilados por delincuentes.
Añadió que en un audio se escucha que el presunto extorsionadorsaluda, se presenta a nombre de la presidenta municipal de Jojutla y explica que una mujer, conocida de la familia de la persona que recibió la llamada, quiere hacerlesdaño.
El de la voz añade que ellos (los integrantes de la célula delictiva) han investigado el caso de la víctima y han verificado que lo que ella tiene es producto de su trabajo honrado, por lo que piden su cooperación para no dañar a sus parientes con un secuestro y fijan la cantidad de 150 mil pesos por la investigación realizada.

El edil de Yautepec, Agustín Alonso Mendoza, denunció también que están usando su nombre para extorsionar a vecinos de su localidad, que hablan a nombre del Ayuntamiento para sacar dinero, por lo que indicó que puede tratarse de grupos delictivos o rivales políticos para manchar su apellido, debido a que es año electoral.
Ante estas denuncias se preguntó a la fiscal de la Unidad Especializada Antisecuestros, Adriana Pineda, por las cifras de extorsiones en lo que va de 2015, pero la funcionaria se negó a responder.
