Despide Mario Galíndez a su personaje Yayo

Yayo en la calle Confonfort
Yayo en la calle Confonfort

Por  Máximo Cerdio

El 30 de junio de 2015, Mario Galíndez Sánchez anuncióque su personaje, Yayo, después de 21 años de haberlo traído al mundo, dejaría los escenarioscinco días después.

Este hecho tendría importancia sólo para el creador, pero Yayo es uno de los pocos que han arriesgado su vidatrabajando en zonas de conflicto como Ciudad Juárez, Michoacán, Chiapas y otros sitios caracterizados por una gran cantidad de marginados y personas con discapacidad, de víctimas de la violencia ypor las malas políticas públicas. También ha llevado su espectáculo a damnificados en zonas de desastres como Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Guerrero.

Yayo e Isabela
Yayo e Isabela

La Marcha por la Paz con Justicia y Dignidad

Una de las participaciones más memorables de Yayo fue durante la Marcha por la Paz con Justicia y Dignidad, integrada por alrededor de 500 personas que salió de Cuernavaca el 4 de junio de 2011. Yayo y otros artistas y activistas sociales se encaramaron en esta aventura. Recorrieron más de tres mil kilómetros a su paso por 12 estados de la república mexicana y llegaron a Ciudad Juárez, Chihuahua, el 9 de junio; al día siguiente se firmó un pacto ciudadano con más de 200 organizaciones civiles y de ciudadanos de todo México.

La marcha fue organizada por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que, de acuerdo con Javier Sicilia, fue una respuesta de la sociedad civil de México a la violencia del país como consecuencia de la guerra contra el narcotráficoque emprendió el entonces presidente de México Felipe Calderón Hinojosa.

El 6 de junio de ese año, en el portal de Animal Político, Paris Martínez escribió: “Yayo es un payaso de nariz roja, que dirige el coro de risas de la Caravana por la Paz cuando, en una pausa, hacen falta carcajadas para reconfortar al grupo, luego de seis horas continuas de viaje en carretera. Y, gracias a él, por unos minutos las víctimas de la guerra contra el crimen organizado, que viajan a lo largo de la llamada ‘ruta del horror’ con rumbo a Ciudad Juárez, se convierten en clowns y corren junto al mimo, sin moverse de su lugar, y suman motocicletas invisibles al convoy de vehículos en los que se trasladan los manifestantes, y la alegría es, por ese breve instante, otra forma de protesta”.

Yayo mentada
Yayo mentada

El rey de la calle

Lo que observó Paris Martínez durante la marcha de caravana fue visto y vivido por muchos ciudadanos que transitan por la capital de Morelos, ya en foros de escuelas y universidades o en la calle que es donde Yayo puede extender las enormes alas de su imaginación.

Este personaje es inconfundible donde se pare, incluso sin esa nariz de tomate que siempre lleva guardada en la bolsa derecha de su pantalón o sin esa cara empolvada con ojos y boca delineados que utiliza para enmimarse. Es delgado y alto como bambú de un metro noventa centímetros de altura. Su cara alargada termina en un enjambre de cabellos que se resisten a ser peinados y usa un hurón negro debajo de la nariz al que llama bigote.

El 27 de febrero de 2011 a las 17:15 horas, la calle Comonfort del centro de Cuernavaca fue ocupada por este individuo: reunió a cerca de 100 personas.

Yayo sillita
Yayo sillita

Por más de 45 minutos, el actor tuvo al público con la sonrisa en los labios y de vez en vez con la carcajada a todo lo que daban. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, diez personajes salieron de sus manos. Cuando terminó de actuartodos aplaudieron sin cesar y se acercaban gustosos a dejar monedas y billetes para premiarlo. Mucha gente estuvo de acuerdo en que estos espectáculos eran necesarios. Que los actores se salgan de los teatros a la calle y que sea un show para chicos y grandes, de calidad, como los que había dado Yayo.

La función se repitió dos veces más en esa calle y en distintas fechas. El público fue en aumento, logró un éxito absoluto.

En entrevista para Conurbados, Mario Galíndezabundó sobre su trabajo, su personaje y las razones por las que tomó la decisión de mantener alejado a Yayo.

De ese año a la fecha Mario Galíndez ha trabajado por toda la república mexicana y también en Guatemala, dando funciones y haciendo trabajos diversos que no tienen nada que ver con el arte para completar “el chivo”.

Yayo
Yayo

Quién es Mario Galíndez Sánchez

Nació en la Ciudad de México, Distrito Federal, el 24 de abril de 1966. Estudió pantomima, teatro, teatro de títeres, danza clásica y contemporánea, narración oral, técnica de clown… entre muchas cosas.

Desde 1978 es fundador y director de Ganapán y Compañía, De Gandolín y su teatro guiñol, y del colectivo y asociación Humor y Paz, y se dedica al desarrollo, creación y difusión del arte escénico, principalmente, integrándolo con otras disciplinas artísticas, artesanales y uno que otro oficio.

Además de actor también se define como “activista NovioLento”.

Su particularidad es que en cualquier proyecto, show o actuación su arte cumple con una función social.

Uno de los sectores con los que Galíndez ha colaborado es con los trabajadores del sector salud. En su ficha de presentación se puede leer:

“Taller de Conciencia Corporal y Sentido del Humor para quienes trabajan con HUMORes, dirigido a estudiantes, docentes y profesionales de la salud, trabajo social y público interesado. Se emplearán técnicas y estrategias del mimo y el clown como herramientas fundamentales para el fomento, la protección y la rehabilitación de la ¡SALUD!Imparte:Dotor Yayo, Médico Mimotólogo con especialidad en Clownería y Apapachología”.

Mario Galìndez en El Paraíso
Mario Galìndez en El Paraíso

Yayo, según Mario

Según Mario Galídez Yayo es actor, mimo, clown, titiritero, tallerista, profesor, doctor… Sus actuaciones no sólo entretienen al público, son críticas y crean conciencia de los principales problemas sociales que aquejan a la humanidad. Su ingenio y humor sanan al público. Yayo “ha sido un vocero de mis deseos, de mis sueños, pensamientos, creencias, ilusiones y de mis saberes“, expuso.

Más allá del talento y de las técnicas,Yayose ha sabido ganar el respeto, el cariño, el agradecimiento del público. Siempre ha permitido mostrar la humanidad de Mario. El trabajo de Yayo le hace ganar amigos. Su alma es una galería gigantesca de cientos, de miles de detalles hermosos –dijoGalíndez Sánchez.

Entre las anécdotas significativas destacó las siguientes:

“Una señora en la calle me abordó diciéndome: usted me salvó la vida. Fue a verme al hospital con su nariz de payaso, mi hijo acababa de nacer y estaba muy enfermo. Usted es un ángel en nuestras vidas. Gracias”.

Al terminar una función, en la que el público había reído mucho viendo a Much, el dinosaurio de Yayo, una señora ciega se acercó al camerino para agradecer porque tenía muchos años sin reír tanto…

–Una vez di una presentación en un lugar donde había niños con discapacidad. Terminó y me fui a desmaquillar detrás de un biombo. Un pequeño con parálisis cerebral se aproximó con dificultad. Ya muy cerca me dijo: Yayo. ¿Te ppppueddddohacerunapreguntaa? Adelante, Miguelito, hazla, le contesté, sin suspender mi limpieza. “¿Tttttúdddeqqquéeeestasssmaaalito?”

Cómo surgió

El nombre de su personaje salió hecho bolas de la boca de su sobrino que no podría pronunciar correctamenteHola Mario y decía “¡Oa Yayo!”

–Hace aproximadamente 21 años, tenía programada una función de pantomima en un jardín de niños en la delegación Cuauhtémoc, en el Distrito Federal. Al iniciar mi actuación me presenté y dije: “Hola, yo me llamo Yayo…” Se rieron mucho y ahí nació Yayo.

Creen que no merecemos pago digno

Mario Galíndez Sánchez decidió retirar a su personaje no porque haya terminado su función social o por viejo o por inservible.

–Tomé esta decisión para protegerlo de las dependencias culturales de Morelos, de la Ciudad de México, y de las federales como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, quienes presumen de diseñar y aplicar políticas en materia de arte, cultura y educación, pero en la práctica hacen todo lo contrario. Son incongruentes. Hablan de la reconstrucción del tejido social, pero prefieren pagar once mil pesos por una hora a payasos agresivos como Platanito que contratar mis talleres por una cantidad mucho menor.

Galíndez relató que cuando enviaba cotizaciones de talleres y funciones a las dependencias municipales y estatales en Morelos, le respondían que no había recursos suficientes:

–“No tenemos quince mil pesos pero te vamos a ayudar con 500 pesos”, me contestaban. La pregunta aquí es ¿quién ayudaba a quién? Ellos no me ayudaban ofendiéndome con esa cantidad, pero yo sí los ayudaba y más que a ellos a la comunidad llevándoles esperanza, alegría, cultura, arte. Esto me ha pasado en el ámbito federal: hay una percepción generalizada de que el artistanomerece una remuneración digna y debe aceptar migajas.

El colmo, para el actor, ocurría cuando después de dar la función o el taller no solamente dejaban de pagarle. “En varias ocasiones yo tuve que poner de mis recursos para ayudar a los grupos o comunidades en donde me presentaba. No me arrepiento de eso pero la obligación de las autoridades era entregarme lo que me habían ofrecido una vez que yo sí cumplía”.

Según el actor, en el retiro Yayo estará protegido de la embestida del orden mundial, del neoliberalismo contra el arte, contra la educación… Así no tendrá que “obedecer”, asípermanecerá resistiendo y no será parte de un sistema cada vez más podrido… Así no lo humillarán pagándole lo que quieren y cuando quieren.

Yayo actuando
Yayo actuando

El tren de la alegría

Con el anuncio del retiro de Yayo, Mario Galíndez también invitó a sus seguidores de Facebook a apoyarlo con un depósito, de al menos 10 pesos, para realizarúltimo proyecto de Yayo que se llamaría El tren de la alegría. Éste consistiría en llevar su arte y alegría a lugares de México donde el dolor habita. La fecha límite era el 5 de julio pero no se juntó el dinero necesario para la gira, por lo buscará recursos para recaudar fondos y concretar la propuesta del Tren de la alegría.

Se va Yayo pero Mario se queda

Mario Galíndez también dijo que continuará dando presentaciones, talleres, shows como actor, ya que tiene otros personajes con perfiles distintos a los de Yayo, además, está por terminar un libro que se titulará Palabra de mimo.

–Es un libro con textos sobre mi experiencia acumulada a lo largo de estos años en contacto con las personas y espacios. Es una parte de Mimorias y Biogramias, bitácora de una pasión, relatos, experiencias, anécdotas, crónicas, datos curiosos, testimonios, homenajes fototeca, vidioteca, perioditeca, grabadoteca, tcteroteca…–finalizó.