El derecho a una vivienda

Campamento Ayala
Campamento Ayala

Por Elsa Castorela Castro

Los llamados “esclavos” de la zafra son los cortadores de caña de azúcar que año tras año llegan a los campamentos –albergues– de los ingenios de Casasano y Zacatepec, que mantienen una cadena de trabajadores a partir del cultivo de la caña del que participan ejidatarios y pequeños propietarios como productores cañeros y de hortalizas.

Por su tamaño, el albergue más grande es el de Tlaltizapán, se localiza al sur de este municipio, y está destinado para los jornaleros migrantes de Guerrero, Oaxaca y Puebla, construido en la década de los setenta del siglo XX.

Al albergue de Tlaltizapán, año con año, arriban los migrantes con sus familias para el corte de caña que abastece al ingenio Emiliano Zapata de Zacatepec; son 18 construcciones con 24 cuartos cada una, que suman 432 cuartos en total.

De acuerdo a una investigación reciente, dentro de cada cuarto se hacinan hasta 10 personas y duermen en petate; son hombres solteros. Aun cuando en las habitaciones puede haber de tres a siete jornaleros, hay familias de seis personas que duermen en camas.

Los jornaleros agrícolas, migrantes, establecidos y locales, también trabajan en el corte de hortalizas como ejote, cebolla, jitomate, tomate de cáscara, chiles, flores, entre otros cultivos, en los municipios de Xochitepec, Tlaltizapán, Zacatepec, Jojutla y Tlaquiltenango.