
Por Máximo Cerdio
Cuernavaca se podría posicionar como la ciudad número uno en la separación, manejo y reciclaje de residuossólidos con una mínima inversión, pero a los funcionarios del gobierno municipal no les conviene porquereciben “mochadas” de las empresas que forman el grupo Sistema Integral de Recolección de Basura (Sirec), acusó Rodrigo Morales Vázquez, coordinador del Proyecto Centros de Acopio Comunitarios y ex ayudante municipal del pueblo de San Antón.
Dicho consorcio es el responsable de la recepción, recolección, traslado y disposición de los desechossólidos de todas las colonias de la capital morelense y que suman un total de 11 mil 400 toneladas mensualmentey son entregados (sin clasificar y contaminados) al relleno Sanitario La Perseverancia, en Cuautla.
El ambientalista sustentó sus señalamientos de corrupción en el desinterés de la autoridad municipal por ahorrar los recursos del erario.
De acuerdo con sus planteamientos, bastaría con que el Ayuntamiento invirtiera un millón de pesos mensuales para adquirir algunas camionetas recolectoras y contratar personalmínimo para que Cuernavaca fuera el modelo en México en materia de manejo de desechos sólidos. Esto, en lugar de los 9 millones de pesos que actualmente gasta cada mes para tener una disposición final de los residuos que contamina el ambiente.
Aunque se le buscó para conocer su postura, la regidora del área, Dulce María Arias Atayde, guardó silencio.
Los Centros de Acopio Comunitarios
Hay diez centros de acopio en varias colonias de Cuernavaca, distribuidos en zonas como Subida a Chalma, Adolfo Ruiz Cortines, Plan de Ayala, Altavista, Margarita Maza de Juárez, Lomas de San Antón, San Antón, la Carolina y otras más, sobre todo en la zona norte; en su totalidad captan 120 toneladasmensuales de materiales reciclables o reutilizables como plásticos, papel, cartón, metales, aparatos electrónicos, vidrio, muebles, ropa, zapatos, y todo aquello que se pueda reciclar o reutilizar, excepto madera, vidrios rotos, tetrapack yunicel (poliestireno expandido).
La gente lleva sus materiales y los entrega o los deposita en los centros de acopio con ventanas abatibles.Por las mañanas tres camionetas recorren los domicilios de algunas colonias y la gente deja sus materiales en la puerta de sus casas o sale a entregarlos a los ayudantes o macheteros que son dos por cada camioneta, explicóRodrigo Morales.
El coordinador del Proyecto Centros de Acopio Comunitarios administra tres de los diez centros de recolección: uno localizado en Subida a Chalma(en el Fraccionamiento Lomas Tetela) otro en Lomas de Ahuatlán y el otro en el pueblo de Chamilpa, este último es el más grande.
Se ubica en la calle Defensa Nacional, muy cerca de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, mide 30 metros de largo por 20 metros de ancho, y puede almacenar hasta 10 o 15 toneladas semanales.
Se trabaja de lunes a viernes y los sábados las empresas recicladoras llegan y se llevan los desechos.
En Cuernavaca hay varias familias, como Los Flores o Los Román, que se dedican al acopio de materiales pero sólo recibe por ejemplo metales, plásticos, papel, y lo vende; nosotros no, somos los que más materiales mandamos a los centros de reciclaje, no lo hacemos sólo por negocio, no recibimos sólo plástico, fierro, recibimos todo: aparatos electrónicos, pilas, radiografías, metales, etcétera, explica Rodrigo Morales Vázquez.
Fuentes de ingreso
La basura es oro, afirmó Morales Vázquez. “Mucha gente de las colonias pobres o de clase media o alta se dedica a la recolección de materiales reciclables o reutilizables, porque constituye un modo honesto de vivir y puede dejar mucho dinero si se sabe administrar”.
El coordinador de centros de acopio dio a conocer que en los tres centros que él administra se da empleo permanente al menos a diez personas. A esto se suman seis más: tres choferes para las tres camionetas y seis ayudantes.
En el de Chamilpa hay gente que se encarga de mantenerlo limpio y de recibir y clasificar los materiales; con esto se le da trabajo a las personas, algunos de la tercera edad o con discapacidad que no pueden encontrar empleo en otros lados.
“Los pepenadores trabajan por su cuenta y traen el material o nosotros vamos por él y se les paga por la cantidad o los kilos que recolectan, y con ello se está generando una economía”, explicó.
“En los diez centros de acopiose da empleo a por lo menos setenta personas”, dijo Rodrigo Morales.
Esta idea del empleo la hemos compartido con dependencias federales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con quien hemos celebrado cada año convenios para contratar a cerca de 300 personas para quelimpien las barrancas, los canales, etcétera, con esto podemos emplear a la gente al menos tres meses cada año, aunque en últimas fechas estos programas se suspendieron, indicó.
Todos reciclan en Chamilpa
Según Rodrigo Morales, el caso del centro de acopio de esta comunidad es significativo. Ese lugar se mandó construir en la época de la administración de Lauro Ortega, pero no funcionaba porque las personas no tenían la cultura de reciclaje y de separación de residuos pero además porque mucha gente de esa comunidad es de clase baja y no quería donar sus residuos.
Desde hace cinco años que nosotros iniciamosen la administración de estos centros de acopio comenzamos a pagar por kilo los desechos, entonces las personas comenzaron a traernos desde plástico hasta metales como el cobre, que es el que se cotiza más alto. Más de quince familias se dedican ahora a reciclar, viven de eso, se ha formado una economía y la comunidad se ha integrado y comprometido, señalóMorales Vázquez.
En los demás centros de acopio, que son de menor capacidad –y que corresponden a zonas donde habitan familias de clase media o alta–, el material se recibe en donación ya que se considera que la recolección de todo ese material es un servicio que se presta a la sociedad.
Los convenios con el Ayuntamiento
Rodrigo Morales mencionó que han tenido problemas con los diferentes presidentes municipales:
“Durante la administración de Adrián Rivera trabajamos bien, después con la de Jesús Giles tuvimos roces por el problema del Relleno Sanitario de Loma Mejía pero casi al final de su administración dio recursos para más centros de acopio. Con Manuel Martínez Garrigós todo se vino abajo y Jorge Morales Barud sepultó las posibilidades de continuar con el proyectoen favor del medio ambiente”.
También buscaron establecer contacto con el Gobierno del Estado pero nadie los quiso atender.
Aseguró que al actual alcalde de le han presentado solicitudes y proyectosdesde que tomó protesta del cargo, pero “no nos ha dado respuesta ni nos ha recibido personalmente” para tratar esos asuntos.
“El Ayuntamiento invierte 9 millones de pesos mensuales en la recolección, traslado, y disposición de la basura, pero los camiones no separan; compactan y mezclan todo y ese amasijo va directo al relleno sanitarioLa Perseverancia, en Cuautla. Para acabarla de amolar, la banda separadora del sitio de transferencia no funciona. Las empresas recicladoras no reciben estos residuos porque están contaminados con desechos orgánicos o mezclados con desechos inorgánicos”, dijo Rodrigo Morales.
Explicó que con tan sólo un millón de pesos habilitarían más centros de acopio –incluso a familias interesadas en administrarlos–, comprarían y adaptarían cuatro camionetas para captar 250 toneladas de residuos mensuales separados y reciclables.
“Actualmente captamos poco más de cien toneladas con tres camionetas, lógicamente se doblaría la gente que contrataríamos para utilizar las camionetas y atender a más pepenadores. Se daría empleo a unas 120 personas o más; también participarían unas veinte mil personas en acciones para el cuidado del medio ambiente, el proyecto duraría diez años más y todo esto representaría muchos ahorros para el municipio en gastos por disposición final de la basura. La separación y manejo de residuos es una obligación del gobierno estatal y municipal, sin embargo no lo están cumpliendo. Nosotros lo estamos haciendo. Somos un proyecto autosustentable. Desde hace más de dos años no recibimos apoyo pero queremos beneficiar a más personas”, expuso.
Para conocer la postura del Cabildo sobre este problema, se buscó a DulceMaría Arias Ataide, regidora de Desarrollo Ambiental en Cuernavaca, pero quien dijo ser su secretario particular y llamarse Alejandro Cruz mencionó que la regidora estaba en el Distrito Federal y que daría la entrevista al día siguiente.Nunca la dio.

Gobierno ya le echó el ojo a los residuos
Tan valiosos son los residuos sólidos que se generan en Cuernavaca y en Morelos que el 24 de junio de este año el diputado Carlos de la Rosa Segura denunció que el gobierno del estado pretenderealizarun convenio,que durará más de 20 años, con la empresa Cooperativa Cruz Azul S.C.L.para privatizar el manejo de residuos sólidos.
Este negocio reportaría más de 600 millones de pesos que serían repartidos en partes iguales entre empresa y autoridades estatales, dijo el legislador.
Advirtió que la propuesta del titular del poder ejecutivo estatal pretende que los municipios cedan sus facultades en materia de disposición final de residuos sólidos, lo cual es inconstitucional.
Carlos de la Rosa exhortó a sus homólogos a que valoren adecuadamente su voto y no expongan a las administraciones futuras, tanto municipales como estatal, a conflictos jurídicos que incluso pudieran ventilarse en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
“Mi voto será en contra del dictamen que se pretende aprobar en el Congreso del Estado para otorgarle el negocio millonario de la basura a Cruz Azul S.C.L.”, dijo.
Rodrigo Morales Vázquez afirmó, al respecto, que las empresas recicladoras se están organizando para hacer frente a esta propuesta del gobierno estatal porque se sigue dando prioridad a empresas que no son de morelenses. Además, Cruz Azul S.C.L. fracasó en Jiutepec (la planta de esta empresa quebró y en la actualidad está abandonada cerca del balneario Las Fuentes).
Por otro lado, el programa, en la práctica, no comprende ninguna separación de origen (casas, negocios, empresas, escuelas, fraccionamientos, etcétera), sólo incluye captar o acopiar en sus plantas, no hay camiones recolectores y no hay reducción, multas, reglamentos y/o premios para aquellos que separan o manejan residuos sólidos reciclables, concluyó.
