Muerte segura para animales con mal de Chagas

Chinche y perro
Chinche y perro

Por Stella Turcato/Fotos: Ojocojo

A los inconvenientes ya señalados para prevenir, diagnosticar, tratar y erradicar el mal de Chagas en humanos, se añade el grave problema de los animales, sobre todo, los domésticos y silvestres que, de adquirir la enfermedad, están condenados a morir.La sentencia de Celso Ramos, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), es contundente: “yo puedo decirle, con toda certeza, que no hay tratamiento para animales; ni siquiera experimental”.

¡Que se mueran los perros!

Entre febrero de 2014 y enero de 2015, tan sólo en un hospital veterinario de la zona norte de Cuernavaca, fueron atendidos cinco perros con los síntomas de ese padecimiento; dos de ésos, plenamente confirmados con pruebas de laboratorio y los demás considerados “casos sospechosos”. Conurbados tuvo conocimiento de otro más: un dogo de Burdeos con la misma sintomatología en las mismas fechas.

Todos murieron; cuatro de ellos en el lapso de un mes. Todosvivían en zonas residenciales de la capital del estado o su zona conurbada.

El propietario de la clínica consultada por este medio informativo admite que “casi no hay diagnóstico” para el mal de Chagas en mascotas; mucho menos tratamiento.

El profesional de la salud animal va más allá al asegurar que, en caso de confirmar el diagnóstico en, por ejemplo, canes, “se recomienda dormirlos (practicarles la eutanasia) de inmediato”para evitar contagios, que se producirían si una chinche no infectada con el parásito trypanosomacruzi pica a perros que sí lo están.

Jorge Saavedra
Jorge Saavedra

Jorge Saavedra, el embajador en salud pública internacional que a raíz de la pérdida de sus mascotas por la enfermedad de Chagas se dedicará al activismo para combatirlo, narra su experiencia:

–A mi primera perrita pastor alemán le diagnosticaron falla cardíaca congestiva y me dijeron que pudiera ser algo congénito. ¿Cómo congénito? –cuenta que le preguntó al veterinario.

Saavedra detalla que idéntico dictamense le había hecho al cockerspaniel de sus vecinos, unos meses antes. ¿Misma dolencia y congénita en caninos de diferente raza pero residentes del mismo fraccionamiento? Esta peculiaridad y su perfil de  facultativo lo determinaron a averiguar.

Una muestra sanguínea fue enviada a un laboratorio deTexas,en Estados Unidos.“20 días se tardó el resultado” positivo.

Relata que, a los pocos días, su otra perrita, pastor belga, presentó las mismas señales, por lo que acudió a la Facultad de Veterinaria de la UNAM.“Ahí me dieron la confirmación”, recuerda aún con tristeza.

Y vuelve a lamentarse: “lo extraño es que siendo una enfermedad que no es nada nueva en México, que tiene más de 100 años en México, que es la principal enfermedad parasitaria en México, ¿cómo es que el medicamento existente no está autorizado? (Por lo menos) para seres humanos diagnosticados se les da tratamiento; para los perros no, ¡que se mueran!”.

Chiche
Chiche

Signos en canes          

El integrante de AIDS HealthcareFoundation (AHF) señala que aunque “es muy difícil ver ronchas en perros”, la enfermedad en ellos suele manifestarse dos o tres meses después de haber sido picados por la chinche besucona, infectada con el parásito. Ése es el tiempo de incubación, dice Saavedra.

Señales del mal: a veces, “parece que se lesionaron una patita, porque cojean; en ocasiones se les inflama y casi cierra un ojo. Y, generalmente, presentan cansancio excesivo, pérdida de apetito, se hinchan y tienen muerte repentina”.

Pastor alemán en el campo
Pastor alemán en el campo

Un aviso para humanos

Jorge Saavedra afirma que “cuando esto pasa en el perro es una señal de aviso para el ser humano.(Esos animales) son una especie de barrera, porque si se diagnostican, te salvan a ti; porque es cuando tú empiezas a buscar la chinche”.

Los funcionarios de la Jurisdicción Sanitaria Nº1,“cuando les dije que mi perro se murió de Chagas, se movilizaron, no la encontraron (a la chinche, en ese momento) pero fumigaron.  Fueron como diez personas” a su domicilio.  Allí, a los pocos días, finalmente fue hallado el insecto.

“Fueron a la casa, fumigaron, incluso, el patio de los vecinos.Sí se los agradezco mucho, sí se movilizaron rápido, se los agradezco. Dudo mucho que esto lo estén haciendo en todo el estado. Dudo porque la gente no se está dando cuenta, a mí me costó mil quinientos pesos (cantidad pagada por el estudio de laboratorio) darme cuenta.

“Hay muy poca gente que indaga de qué murió su perro. ¿Estos cuántos se están muriendo (por el mismo mal)? Yo creo que montones, pero no están siendo diagnosticados”, concluye Jorge Saavedra.

Se requiere de movilización

El problema –agrega el entrevistado–es que “no ha habido movilización social, la gente no ha protestado, no ha demandado. (Faltan) conciencia social y respuesta de las autoridades, recursos” para atender una enfermedad grave, a la vez, silenciosa y negada.

Tras casi dos décadas de activismo social para la atención del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA),  Jorge Saavedra y la Fundación a favor de la salud a la que pertenece aprovecharán de esa experiencia para abogar por el combate al Chagas y otras enfermedades infecciosas.

Adelanta a Conurbados que, como parte de esas acciones, buscarán hacer visible la afección, que las autoridades le den prioridad y se destinen más recursos para atenderla. Se trata de sacarla “de la negación, de donde la tienen escondida por falta de información y por falta de recursos”.

Entre esas labores, incluye gestiones ante La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para indagar sobre la no autorización de los medicamentos adecuados para humanos, y acercamientos con las asociaciones protectoras de animales, para que también estos seres tengan los cuidados idóneos.

Compartir estrategias para personas y animales

Para el investigador Celso Ramos, del INSP, la atención a la enfermedad de Chagas no es una cuestión que ataña solamente al sector salud, “porque no es el único responsable del tema; tendríamos que sumar esfuerzos” con más instancias, “como la Sagarpa (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación Sagarpa), por ejemplo, que tiene que ver con los animales porque también los afecta a ellos.

“Aquí tenemos un doble problema; tenemos que trabajar los médicos veterinarios y los de humanos y eso es lo que no se hace.La Organización Mundial de la Salud maneja un concepto de enfermedades compartidas con humanos y animales. Y seguramente muchas estrategias que sirven a humanos se pueden aplicar a animales y viceversa”, expone el especialista que asegura: “yo puedo decirle con toda certeza que no hay tratamiento para animales; ni siquiera experimental”.