
Elsa Castorela Castro
México, Distrito Federal.- En el manifiesto de las mujeres indígenas se declaró que hoy más que nunca están articuladas de manera intergeneracional, con pensamiento, voz y decisión propia en el ejercicio de sus derechos para decidir el tipo de vida que quieren.
Esto como resultado del Foro Nacional Indígena “Desafíos Políticos para la implementación de agendas nacionales de mujeres indígenas”, en donde estuvo presente Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora Global de la ONU Mujeres.
A veinte años de haber surgido en México una lucha articulada para el reconocimiento de los pueblos indígenas y sus derechos, las mujeres hacen un balance de su caminar en el contexto actual del Estado mexicano, y concluyeron que:
“Pese al reconocimiento constitucional de la existencia de los Pueblos Indígenas y de algunos derechos plasmados en instrumentos internacionales, como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aún persiste el racismo, la discriminación, la violencia sistemática hacia los pueblos, expresados más crudamente hacia las mujeres indígenas”.
El documento firmado por un centenar de mujeres que acudieron al Foro se pronunciaron en contra de los megaproyectos, que lejos de potenciar el desarrollo de sus pueblos, los dividen, aculturan y tienden a desaparecerlos, y provoca que las mujeres sean objeto de trata, prostitución y feminicidio; por tal razón, aseguraron que continuarán en la exigencia de la cancelación de esos megaproyectos
En el documento se inscribe: “señalamos que la apropiación de nuestra forma de gobiernos indígenas, como Cherán, Michoacán, las buenas prácticas de las mujeres de Cuetzalan, Puebla, las Casas de la Mujer Indígena y la Policía Comunitaria de Guerrero, son ejemplos de resistencia y organización para hacer frente a las violaciones sistemáticas a nuestros derechos humanos, la criminalización de nuestras autonomías, gobiernos y sistemas normativos internos”.
En el documento de cuatro cuartillas se exige al Estado y sus instituciones: “una nueva relación política con las mujeres indígenas y sus pueblos; trato igualitario y horizontal; respeto a sus derechos y sus propias instituciones, justicia para las y los presos políticos de todo del país, con especial énfasis a las mujeres indígenas presas, la liberación inmediata de la Nestora Salgado, integrante de la Policía Comunitaria en Guerrero y la aparición con vida de los 43 estudiantes de la Escuela Rural Normal “Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero.
También se pide el cese a la criminalización de las luchas y protestas sociales en el país, ya que la represión, el encarcelamiento, la militarización y las desapariciones forzadas, no son formas de resolver los grandes problemas que hoy en día enfrenta México.
En el foro también se pidió la revisión de los perfiles de las y los servidores públicos que usurpan los espacios de representación indígena en la estructura gubernamental; asimismo, que de manera inmediata se realicen los trámites para la visita oficial a México de la señora Vicky Tauli Corpuz, Relatora para los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de las Naciones Unidas.
