
Por Máximo Cerdio/Fotos: Ojocojo
En cada operativo alCentro de Reinserción Social de Morelos (Cereso) se decomisan objetos prohibidos: armas,drogas, teléfonos celulares, chips y otros dispositivos de telefonía móvil. Las autoridades penitenciarias aseguran que la falta de personal, la sobrepoblación y la corrupción inciden en que los internos sigan consumiendo sustancias prohibidas y posean artículos no autorizados.
Éstas y otras irregularidades son reconocidas por las propias autoridades, quienes afirman que la falta de recursos y la corrupción son dos factores contra los cuales se enfrentan todos los días.A pesar de ello, dicen que en un año han logrado hacer en las prisiones de Morelos lo que en mucho tiempo ni siquiera se intentaba, todo –según las fuentes oficiales consultadas– gracias a la eliminación del autogobierno.
Droga, armas y hasta culebras
El coordinador de Reinserción Social, Lucio Hernández Gutiérrez, refirió que en todos los operativos en los dormitorios de los reclusos se han encontrado sustancias y artículos prohibidos. El más reciente fue el del domingo 19 de julio. Se hallaron:cuatro cargadores de teléfono celular, cables USB, un cargador para coche, ocho audífonos manos libres, un paquete de plástico transparente con hierba seca verde, al parecer marihuana, 20 envoltorios pequeños de plástico transparente hierba seca similar a la anterior, dos envoltorios pequeños de plástico transparente de polvo blanco de sustancia a determinar, 13 jeringas. Un frasco de vidrio chico con ocho tabletas con la leyenda de Clavipen (amoxilicina más ácido clobolámico), una bolsa chica de plástico con cuatro cápsulas amarillas, tres pastillas color azul con la leyenda Alprazolam, un frasco de crema con la leyenda de Árnica, y en su interior un envoltorio pequeño de hierba seca color verde y una pipa. También 12 teléfonos móviles, dos USB, cuatro pilas para celular, 66 películas piratas, cuatro plantas pequeñas, al parecer de marihuana, un Playstation con control y su eliminador, objetos punzocortantes y enervantes. Cuatro palos de madera, tres tubos de metal, ocho varillas, 27 objetos, 14 punzones, 18 tijeras chicas, unas tijeras grandes, dos pinzas, un martillo y 46 pipas.
El 13 de enero de 2014, se realizó un operativo en ese mismo sitio encontrándose dos víboras, entre otros objetos y sustancias ilícitas.

Faltan recursos; continúa la corrupción
Lucio Hernández explicó que hay varias razones por las que se decomisan sustanciasy objetos prohibidos:
Hay 2 mil 743 internos hombres y en cada dormitorio que por norma debería ser para cuatro personas viven hasta ocho procesados o sentenciados. Hay una sobrepoblación de 50.74 por ciento.
Una recomendación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sugiere un custodio cada 10 internos para garantizar una verdadera labor de vigilancia, Lucio Hernández no quiso dar el número de vigilantes en el penal de Atlacholoayapor razón de seguridad, pero dijo que sí cumplen con esta recomendación internacional, y que la comparecencia de los imputados a las audiencias en las salas de juicio oral, en Cuernavaca, debilitan un poco el sistema de vigilancia carcelario porque los custodios dejan sus puestos para acompañar a los comparecientes. También dio a conocer que contratarían, al 31 de julio, a 98 guardias más.
El coordinador de Reinserción Social reconoció que dentro del Cereso hay corrupción y que cuando se descubre algún caso se le aplica al infractor el reglamento correspondiente o se finca responsabilidad penal si procede. Desde hace más de un año que él tomo la responsabilidad de los centros dereinserción social se han despedido y en su caso fincado responsabilidad penal a14 elementos de seguridad y custodia, además 136 personas fueron reprobadas en el examen de control y confianza.
También reveló que los principales proveedores de sustancias y objetos prohibidos son los familiares y gente cercana a los internos que los visitan. “Son muy ingeniosos, introducen chips para celulares, teléfonos completos y diferentes tipos de drogas de las formas inimaginables. Usan los tacones de sus zapatos, las suelas de sus (zapatos) tenis, sus partes íntimas, el cabello largo con el cual enrollan y esconden la droga o el objeto prohibido. Una mujer llevaba enyesada la mano y se detectó que dentro llevaba teléfonos celulares; hace poco también se decomisó a una anciana con teléfonos celulares dentro de una torta”, explicó.
“Tenemos dos perros adiestrados que detectan drogas y que han reducido la entrada de sustancias nocivas dentro del reclusorio, pero con 2 mil 145 visitas en promedio a la semana es muy difícil detectar sustancias u objetos prohibidos”, reconoció.
En el Cereso hay un área llamada Ingreso, con una población flotante de alrededor de 138 imputados, quienes pueden permanecer ahí de uno a 45 días, después pueden quedar en libertad o ser trasladados al Centro de Observación y Clasificación (COC).
En Ingreso los reclusos más hábiles se aprovechan de los más débiles. Les venden seguridad, es decir, les exigen dinero o bienes a cambio de protegerlos para que otros internos (o ellos mismos) no los agredan físicamente.
Sobre este fenómeno, el coordinador del sistema penitenciario dijo que ese ha sido uno de los problemas por resolver porque para esta área sólo se asigna a un custodio, ya que en otras zonas la presencia de vigilancia es más apremiante. “Pero estamos trabajando en resolver esta cuestión”, acotó.

“Con poco hemos logrado mucho”
Lucio Hernández Gutiérrez mencionó que es poco el presupuesto con el que cuentan para administrar los reclusorios de Morelos, del gobierno del estado reciben nada más los sueldos del personal y lo de la alimentación de los presos, lo demás como medicinas, recursos para atención a personas con adicciones se satisfacen mediante donaciones y participación de grupos altruistas. Abundó que la atención médica hospitalaria y algunos medicamentos y tratamientos especiales se brinda por medio de institutos de salud pública como el Hospital José G. Parres, que atienden a los 13 enfermos con VIH, ocho que necesitan diálisis o hemodiálisis y tres con cáncer.
Hernández Gutiérrez dijo que con poco han logrado mucho en un año, en algunas cosas se ha avanzado mucho más que en otras administraciones.
Pocos conflictos pese a reos peligrosos
“No hay noticias de escapes, motines, no hay suicidios, no hay homicidios, no hay riñas con lesionados de gravedad, a pesar de que en el estado tenemos internos que tienen habilidades enormes de matar, que asesinan con saña, con extrema violencia, es decir, perfiles criminógenos de alto riesgo, de alta peligrosidad”, expuso.
Explicó que lograron 12 por ciento de reincidencia, cuando el reporte de hace un año indicaba 45 o 50 por ciento y que en la actualidad hombres y mujerespractican deportescomo volibol, básquetbol, box, lucha, atletismo.
“El Cereso de Atlacholoaya es el primero en América Latina en tener 15 maestros de yoga, certificados, dando clases adentro, reconocidos por Ann LouiseMoxey, psicóloga y terapista, fundadora de Parinaama Yoga”, aseveró.
Cómo eliminarel autogobierno
Lucio Hernández presumió que en menos de un año logró eliminar el autogobierno, con ayuda del gobierno estatal y federal. “¿Cómo lo hicimos? Identificamos a uno de los principales líderes del autogobierno, Jacobo González Quintana, a él y a otrosjefes de diferentes cárteles. Los trasladamos a diferentes penales, fuera del estado, hicimos una reclasificación y reubicación de los individuos en los distintos dormitorios a partir de sus perfiles. Reestructuramos el sistema penitenciario: pusimos a trabajar nuestra área de sociología, trabajo social, pedagogía, centro escolar, criminología, y todo lo que conforma una estructura de tratamiento técnico”.

Reprobado por la CNDH
En el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2013, la Comisión Nacional de Derecho Humanos calificó con 6.4 al Cereso Morelos yal sistema penitenciario morelense, en general,lo reprobó con 5.91 puntos en una escala de 10. Los rubros evaluados fueron I. Aspectos que garantizan la integridad física y moral del interno, reprobado con 5.44; II. Aspectos que garantizan una estancia digna, 6.78; III. Condiciones de gobernabilidad, 5.59; IV. Reinserción social del interno, 6.68 y V. Grupos de internos con requerimientos específicos, 7.49.
Leslie Solís, investigadora del Programa de Seguridad y Justicia de México Evalúa, aseveró que Morelos está reprobado porque no cuenta con las condiciones para brindar lo indispensable en cuando a la integridad física y moral a los internos. “La prevención y atención de los incidentes violentos está totalmente mal porque no cuentan con modelo para prevenir este tipo de situaciones; sus instalaciones deportivas son insuficientes, el área médica no cuenta con las medidas de seguridad necesarias. En cuestiones de gobernabilidad no hay los mecanismos suficientes para actuar en caso de un anti motín y tampoco tienen procedimientos para el uso de la fuerza”, explicó.
