
Por Silvia Venegas
Cuernavaca, Morelos; 19 de agosto de 2015. Integrantes de la Confederación Nacional de Recicladores pidieron a los diputados del Congreso del Estado que no aprueben la ley de residuos sólidos porque dejaría sin empleo a más de 40 mil personas.
Gabriel Tello, delegado en Morelos de la Confederación Nacional de Industriales de Metales y Recicladores, dijo que acudieron al Congreso del Estado para solicitar a los diputados que en un periodo extraordinario pretenden aprobar la ley de residuos sólidos, que no la voten, porque les afectaría en su empleo a los recolectores de basura y sólo se va a monopolizar el tema de la basura.
El representante de los recicladores comentó que desde que se enteraron de esta iniciativa de ley, se acercaron a la Secretaría de Desarrollo Sustentable para lograr apoyos y acuerdos que beneficiaran a la mayoría, y que no obtuvieron respuesta.
“Por lo que ahora pedimos a los legisladores que nos den facilidades para regularizarnos y que nos permitan seguir trabajando a mas de 40 mil personas que trabajamos en las calles con la basura”, aseveró Gabriel Tello.
Manifestaron que les preocupa que se quedarán sin empleo y por otro lado les pretenden imponer una ley “con un cumulo de requisitos que les piden impacto ambiental a campaneros que recuperan basura; municipios no cuentan ni con camión de basura porque nosotros hacemos la recolección. Esto sólo resuelve el problema desde el punto de vista de ecología pero a costa de más de 40 mil familias que se quedarán sin comer”.
Asimismo, Gabriel Tello declaró que pidieron a la Secretaría de Desarrollo Sustentable que los regularizara y les diera apoyo en especie para infraestructura a los que ya existen en la entidad y trabajan de manera independiente.
“Algunos pepenadores que trabajan dentro de los tiraderos ya llegaron arreglos con el gobierno, con sus líderes, pero todos los que trabajamos en la calle y recogemos la basura y vendemos lo valorizable no tememos ningún apoyo, al contrario nos quieren cerrar, nos quieren aplicar una ley que nos va eliminar de las calles, no se está privatizando, pero si monopolizando una forma de vida, nuestra forma de vida de más de 25 años”, concluyó.
