
Por Máximo Cerdio
Xoxocotla,Puente de Ixtla. “Atiendo a alrededor de setenta clientes por mes, muchos de ellos son personas de clase media y profesionistas, como abogados, políticos, jefes policiacos, médicos, enfermeras; no son precisamente gente pobre, aquí atendemos de todo”, dijo la sanadora Rosenda DG, directora del Centro de Medicina Tradicional y Hechicería «El Oráculo», ubicado en la carretera federal Alpuyeca Jojutla, kilómetro 3.1, en este poblado indígena.
Aseguró que de cuatro años a la fecha ha habido un aumento de clientes o pacientes porque la medicina no ha podido curar las enfermedades o no da respuesta a cosas que a la gente le preocupan.
Contra fuerzas oscuras
Durante la realización del reportaje, la sanadora pidió que su rostro no apareciera en nuestras fotografías y videos: “los brujos son personas que realizan trabajos de maldad, invocan a demonios que son seres oscuros y con bastante frecuencia yo desbarato o deshago eso que ellos realizan y dañan a las personas y no es bueno que yo aparezca en imágenes”, afirmó. Además, pidió que no se rebelaran los nombres de sus pacientes o clientes,a menos que ellos lo autorizaran: “una de nuestras reglas es esa, la discreción”, expuso.
Rosenda dio a conocer que en sus instalaciones hace todo tipo de trabajos: desde limpias, lectura de cartas, amarres de amor, hechicería, protecciones,oraciones, así como actividades propias de huesera, hierbera, yhasta exorcismos: “me han mandado traer sacerdotes de la iglesia católica para que yo le saque los demonios a la gente. También he localizado a personas que han sido secuestradas y he hecho limpias a policías porque se enfrentan al peligro y quieren estar protegidos”, aseveró sin dar más detalles.
El costo de los servicios depende de la situación económica de la persona, de la gravedad o la dificultad y del material que se emplee.
Mencionó que una de sus particularidades es que no hace daño a nadie, por el contrario, es famosa en Morelos y en varios estados de la república mexicana porque ha salvado a personas“trabajadas” por brujos y brujas y gente que tienen pacto con el Diablo.

Un hechizo para un buen empleo
Durante la visita alCentro de Medicina Tradicional y Hechicería «El Oráculo»,en el que se pueden adquirir artículos como amuletos, lociones, veladoras, polvos y demás objetos, se presenció un rito en el cual Rosenda realizó un conjuro para un joven licenciado en derecho que necesitaba encontrar empleo: frente a la escultura de la Santa Muerte de más de cuatro metros de altura, puso una mesa y en ella encendiódos veladoras y dos figurillas, una de un duende y otra de un pescador. Dibujó con granos de lavanda un círculo y un triángulo equilátero dentro de éste y distribuyó monedas. Enseguida llevó al joven al recibidor y frente a sus padres le hizo una limpia y le entregó un amuleto. Los tres agradecieron y se marcharon por la puerta del garaje.
En dos semanas se ven los resultados, pero este muchacho va a encontrar un buen empleo en una semana, sentenció.
Nabor, el campesino cansado
También hizo una limpia a Nabor Mendoza, un hombre de 65 años de edad, campesino, originario de Amacuzac, quien desde hace varios años padecía de cansancio y dolor. Fue con médicos y no pudieron hacer nada, también con una bruja de Jojutla: “nomás me sacó dinero, nunca vi mejorez. Pero desde hace quince días vengo con la señora Rosenda y ya me siento mejor: me da mis limpias y algunas cosas para que yo beba y la verdá sí me ha ayudado mucho, porque ya no me siento triste y angustiado y con dolor en mi cuerpo. La señora Rosenda es muy considerada con la gente pobre, a veces le doy cincuenta pesos, a veces cuarenta o cien cuando tengo”, explicó.

Trae el don desde pequeña
Rosenda lleva casi tres décadas trabajando como sanadora. Tiene 46 años, es originaria de esta misma comunidad y ha ejercido su oficio en la entidad y en toda la república, principalmente en Morelos, Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Chiapas.
Arturo Corona, quien dijo ser médico cirujano e hijo de Rosenda, contó que por anécdotas de sus familiares sabe que su mamá viene de una familia de brujas y curanderas. Su bisabuela era bruja. Cuando ella tenía como setenta años estaba realizando un trabajo en un panteón, por la noche, y unos hombres la mataron a balazos. En la necropsia que le practicaron encontraron un teratoma (tumor) en el corazón. La información de este hallazgo se filtró y la gente comenzó a decir que la mujer era tan mala que hasta tenía pelo en el corazón.
“Mi abuela era una curandera buena pero no tenía el poder que tenía y tiene mi madre. Cuando Rosenda tenía como siete años,sus hermanos o los vecinos le hacían maldades o la molestaban o la golpeaban y ella se aguantaba y no les decía nada pero pensaba: ‘ojalá te cortes’, u ‘ojalá te caigas’ y esos deseos se volvían realidad. Poco a poco Rosenda fue tomando conciencia de ese poder – veía espíritus, soñaba hechos que después ocurrían– y se fue guiando sola por el camino del misterio. Antes de que cumpliera los 26 años, Rosenda no sabía si iba a ser bruja o sanadora, si trabajaría al lado de Dios o del Señor Oscuro. Una madrugada escuchó voces afuera de su casa, los perros aullaban lastimeros, adentro estaban su esposo y sus hijos. Las voces le decían que saliera porque de lo contrario Él entraría a su casa por ella y sus hijos, pero cuando iba a dar el primer paso hacia afuera su rebozo se trabó con algo: ella entendió que eso era un presagio y no salió, entonces, escuchó relinchos y algo así como ruidos de herraduras de un caballo sobre las piedras. Armándose de valor ella grito: ‘Es una honra que tú vengas a mi casa, pero yo no puedo trabajar contigo, tengo a mis hijos y a mi esposo, estoy del lado de Dios’. Enseguida se oyó un gruñido como de molestia, y posteriormente el galope del caballo alejándose”.
Veinte años de incógnita
Rosenda dijo que cuando apenas era una niña ya realizaba diferentes curaciones a sus parientes muy cercanos pero que como era biznieta de una bruja no convenía que la gente supiera que tenía poderes. Cuando fue joven se casó – a los 19 años– y tuvo a sus hijos y comenzó a atender a personas que le mandaban sanadoras acreditadas. Durante veinte años trabajó sin que los pacientessupieran siquiera su nombre. “No me pagaban ellos a mí, yo sólo los curaba; era apoyo pero sí los curaba, me pagaba la que me contrataba, pero un día me separé y comencé a trabajar por mi cuenta hasta el día de hoy. Llevo ya más de 26 años como sanadora y tengo muchos clientes en México”, dijo.
La foto dentro del huevo
Entre los casos más impresionantes que el médico ha presenciado está el de una mujer adulta que fue curada con un huevo.
Hace como 15 años, llegó muy mal, se retorcía de dolor, como si tuviera apendicitis, gritaba, decía que tenía un dolor insoportable en el vientre. La tuvieron que amarrar. Entonces Rosenda hizo la limpia, las oraciones y pasó el huevo por el cuerpo de la enferma, después lo quebró y lo dejó caer dentro de un vaso transparente con agua adentro. Cuando el contenido del huevo iba cayendo se pudo observar un objeto parecido a una rajita de canela enrollada. En menos de un minuto el objeto se comenzó a desplegar hasta que se abrió completamente: era la fotografía de la paciente que estaba en esos momentos ahí, adolorida, pero estaba vestida de novia, no aparecía el novio, sólo ella, recortada y quemada. La mujer sanó al poco tiempo.

Los nahuales de Tepoztlán
Rosenda reconoce que los casos más complicados son los de verdadera brujería. En innumerables ocasiones ha tenido que ir a “sacar algún trabajo a los panteones”. Los brujos entierran objetos de las personas a las que quieren dañar y les hacen hechizos, y la persona se pone grave y hasta puede morir si no se localiza a tiempo el trabajo y se deshace. Cuando uno va desenterrar, el brujo pone obstáculos: se te poncha una llanta del coche, te vuelcas, llegando a las puertas del cementerio se te atraviesan sombras o comienzan a hacer ruidos los muertos. Hace poco tuve que ir a sacar un trabajo de una señora al panteón de Tepoztlán, ahí hay mucho nahual. Mi clienta que acababa de salir del hospital, aún estaba muy enferma, nos acompañaban familiares suyos que eran policías, iban armados. La clienta nos esperó a unos pasos de donde estaba enterrado el trabajo. Una vez que saqué el trabajo y se lo iba a enseñar a la clienta, de la oscuridad salió un perro grande y me atacó, yo alcancé a meter mi brazo y me alcanzó herir con su garra. Los policías dispararon cerca de la saliday le pegaron, pero cuando se acercaron para rematarlo sólo había un poco de sangre y el animal había desaparecido. La herida se me infectó pero sané. Eso no era un perro cualquiera, era un nahual: muy grande para ser perro y sus ojos eran rojos.
Cuando la ciencia falla
Para Arturo Corona,desde antes de la llegada de los españoles en México ha habido sanadores y las personas siempre han recurrido a ellos. Aunque la ciencia ha avanzado mucho, no siempre puede contra las enfermedades. Por la falta de efectividad, muchas personas han dejado de creer en los médicos y en la medicina alópata y han recurrido a la medicina alternativa. Es probable que la inseguridad, por ejemplo, provoque miedo, y esto no lo puede curar tan fácilmente un doctor.
Según él, los padecimientos del cuerpo humano y la psique son muchos, pero hay otros que escapan del conocimiento científico. Los sanadores alivian eso que los médicos curan y además los padecimientos del cuerpo o mentales conocidos y desconocidos que los doctores no pudieron curar. Y también alivian el alma.
