
Por Stella Turcato
Para impedir una parálisis en los ayuntamientos más endeudados, facilitar la operación de los que están en una situación financiera “complicada” –que son la mayoría– y “porque tiene que haber una historia, tiene que haber un antecedente” para que los nuevos gobiernos municipales “no lleguen con los ojos cerrados”, los 33 alcaldes actuales y los que, a partir del próximo 1 de enero, entrarán en funciones lograron un trato sin precedentes.
De palabra, de manera general e impulsado por el Instituto de Desarrollo y Fortalecimiento Municipal del Estado de Morelos (Idefom), el bloque de munícipes salientes y de entrantes alcanzó unacuerdo mediante el cual los primeros abrirán desde ya toda la información más sensible del área de finanzas a condición de que los segundos no le den, a esos datos, un uso político “para denostar, acusar, exhibir” a sus antecesores.
Aminorar cargas laborales, un compromiso
Según lo expresado por Francisco Velázquez Adán, encargado de la dirección de dicho organismo, el acuerdo incluye que los presidentes municipales en funciones liquiden al personal de confianza que ellos contrataron, para no sumar conflictos laborales, a los preexistentes, bajo un esquema que no lesione aún más las finanzas de las comunas.
Se les propuso a las actuales administraciones que, “por ejemplo, a partir de junio 30, liquiden al personal y le tienen que dar sus tres meses de retiro, su aguinaldo proporcional que es (un) mes y medio porque es medio año. (Y) si lo vemos de esta manera, puede ser a través de la misma nómina que puedan ellos celebrar ese gasto, bajo un acuerdo ante la Juta Local de Conciliación y Arbitraje, el gobierno municipal puede acordar con los trabajadores y decirles:‘mira, hasta aquí te puedo pagar, te voy a liquidar pero tus tres meses de liquidación van a ser quincenalmente durante tres meses, que es julio, agosto y septiembre. Ahí te estoy pagando tus tres meses, y tu mes y medio de aguinaldo te lo voy a pagar todo el mes de octubre y la primera quincena de noviembre’ y de esa manera, con la nómina, pueden liquidar”, explicó Velázquez Adán.
A la pregunta sobre si ya se cumplía con lo anterior, el mismo directivo del Idefom subrayó que los actuales ediles “tienen un gran compromiso, porque ellos lo vivieron; (en su momento) en la entrega-recepción no les dijeron todo lo que iban a encontrar”. Después que ellos tomaron posesión, “pasaban tres meses, cuatro meses y venían las sorpresas porque no sabían lo que debían hasta que llegaba el proveedor a cobrarles o llegaba la demanda”.

Las entrañas de las comunas
Por eso, el titular del Instituto planteó, a quienes encabezan en el presente las 33 administraciones municipales que “si hoy abrimos la información a las autoridades actuales electas, entonces les estaríamos dando la posibilidad de conocer las entrañas de los municipios, los compromisos, los recursos con los que cuentan y los que habrán de tener”.
Lo anterior es muy necesario, consideró, porque durante las campañas electorales se ofrecieron obras importantes “pensando que el recurso del municipio llega completo, pero no saben que el recurso ya está comprometido en laudos, en deuda pública anterior; que sepan que llega mucho menos”. Con esta apertura, el problema se corregirá “a largo plazo, no se puede de manera inmediata porque no hay recursos”, añadió.
–Con esto, ¿qué estamos haciendo? –se preguntó el entrevistado–. Generando la necesidad a los actuales electos a que gestionen la obra pública, gestionen recursos en las cámaras de diputados federales y de senadores. De lo contrario, no va a haber obra pública, sólo para pagar las deudas –razonó.
Cuando se vieron las caras
Al fungir el Idefom como mediador, se realizó una reunión entre autoridades entrantes y salientes “donde se ven las caras.Primero, ya habíamos avisado nosotros en los municipios que sabemos que hay fricciones para que no haya señalamientos, no haya enfrentamientos”, recordó Velázquez.
Así, le correspondió la “labor de sensibilizar a los que van a llegar que hay voluntad política de los actuales de darles a conocer todo lo que está pasando con los gobierno municipal y nosotros, el Idefom (que) nos hemos involucrado mucho en los gobiernos municipales, sabemos cómo se generan los laudos, qué atención se les dio por parte de (los actuales), cuáles fueron los que se pagaron, cómo se pagaron, cuál fue la dificultad que fue enfrentando el municipio”.
Continuó su explicación el titular del organismo para el desarrollo municipal: “Claro, pero no fue fácil porque los actuales decían ‘a ver, yo les voy a decir al que viene lo que debo, lo que hay y me va a andar exhibiendo y me va a andar acusando’, entonces juntamos a todos, a los electos y a los en funciones”.
Fue así como se propuso la revelación de datos por parte de las actuales autoridades, a cambio de que las futuras “no van a ocupar la información que encuentren para denostar, para acusar, para exhibir” a quienes hoy gobiernan.

El acervo completo de las deudas
El entrevistado aseguró: “tenemos toda la información de todos los municipios; lo que deben, que no deben.Tenemos un acervo de conocimientos de lo que ha sucedido en cada municipio,eso no se hacía antes (en el Idefom)”.
Y ahora se realiza ese recuento “porque tiene que haber una historia, tiene que haber un antecedente de cómo se dieron las situaciones para que los gobiernos municipales no lleguen con los ojos cerrados de los problemas y lleguen y sepan cuál ha sido el seguimiento que se le ha dado” a cada caso, abundó el titular del organismo.
Municipios al borde del colapso
Con excepción de dos municipios: Tlayacapan y Mazatepec, la mayoría de los ayuntamientos tienen una situación financiera “complicada”, pero cuatro comunas están al borde del colapso; estas son: Tlalquiltenango, Cuautla, Amacuzac y Puente de Ixtla.
En casi todos los casos, las causas principales –pero no las únicas– del quebranto son la deuda por laudos laborales heredados y el débito por pago a proveedores.
Para ilustrar lo anterior, Francisco Velázquez rememoró que la administración 2012-2015 de Tlalquiltenango“arrancó con una deuda del 160% de su presupuesto anual. ¿Esto qué quiere decir? Que contando todos los recursos que lleguen al municipio durante un año y ocho meses (únicamente se estaría) pagando lo que debe el municipio, pero no habría ningún otro gasto ni atención ciudadana”, mucho menos obras o servicios públicos.
“Pero esa es una práctica imposible –continuó– porque todos los presidentes tienen recursos asignados, a sus municipios, del orden federal que vienen ya etiquetados para obra pública; entonces no pueden tomar este recurso para pago de nómina, para pago de laudos. No se puede tocar. Si consideramos esta parte, quiere decir que el gobierno tendría que agarrar unos 4 años para pagar lo que deben. Es una complicación que se ha venido dando en los municipios por la falta de responsabilidad, diríamos, de los servidores públicos que llegan con su gente (y se van con él) pero que es lo que ha sucedido que hoy demandan sus derechos laboralees. Eso es lo que les ha pegado alos gobiernos municipales”.
–¿Cómo se podría aminorar ese problema? –fue el cuestionamiento de Conurbados.
–Hacer un trabajo responsable de parte de los de los gobiernos municipales. Liquidar a sus trabajadores al final de su gestión. Porque, incluso, si no le da tiempo o no le alcanza el recurso para liquidar a todos en el (mencionado) esquema anterior, el (alcalde) que llegue puede seguir liquidando personal y los primeros seis meses serán para liquidar al personal y después tener los perfiles adecuados. Eso es algo muy importante porque ahí es donde vienen los costos políticos muy altos para mí, por decirlo, pero alguien tiene que enfrentarlo, porque qué pasa en los gobiernos municipales cuando ganamos una elección, el presidente municipal quiere colocar a todos los compromisos (de campaña) – aunque no tengan los perfiles adecuados, sintetizó el titular del Idefom.
