Cuernavaca, Morelos; 26 de mayo de 2014. El presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Juan Ángel Flores Bustamante, informó que el Legislativo impugnará la sentencia del Juzgado de Distrito que emitió la suspensión provisional para que el magistrado Andrés Hipólito Prieto no sea removido hasta que cumpla los 70 años de edad.
El diputado perredista dijo que el magistrado se está amparando en algo que no existe, porque fue una convocatoria que se desechó, “se está amparando ante la nada, ya no entendemos la acción del Juzgado de Distrito que pone en duda la honorabilidad del propio juzgado, porque no entendemos como lo ampara ante algo inexistente; impugnaremos y vamos a revisar la queja porque parece que esto esta trascendiendo a otro delito”, aseveró.
Flores Bustamante señaló que el Juzgado de Distrito que otorgó la suspensión a Andrés Hipólito Prieto está violentando la ley, porque no hay ciudadanos de primera ni de segunda en este país “creemos en la justicia en el país y debe ser igual para todos”, afirmó.
Ante esto, indicó que es necesario que la Suprema Corte de Justicia se manifieste sobre este caso porque la ley debe ser pareja para todos.
Por último, Juan Ángel hizo un llamado al Poder Judicial para que los magistrados dejen a un lado su lucha interna, porque de lo contrario pueden meter a la sociedad en un conflicto interno.
Cuernavaca, Morelos; 26 de mayo de 2014. Empresarios lamentaron que el Consejo de Seguridad Pública no ha sesionado en los últimos tres meses como lo hacen otros estados, pese a la situación de inseguridad que se vive en Morelos.
Directivos del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, y de los empresarios de la Construcción, entre otros, acudieron al Congreso local para pedir a los diputados que fortalezcan el Consejo de Seguridad Pública que es el órgano supremo de seguridad en el Estado y que desde el Congreso se aprobó, toda vez de que no se les ha convocado en los últimos tres meses para participar y definir políticas públicas en la materia.
“Desafortunadamente no ha sesionado como lo hacen en otros estados, la convocatoria marca que una vez cada tres meses, ni siquiera estamos cumpliendo con lo mínimo requerido, pudiéramos estar sesionando cada 15 días o cada mes, sí es muy importante que ustedes como diputados se involucraran más en el Consejo y desde ahí ir creando Consejos municipales porque es el único espacio donde está representado el Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, los tres niveles y la sociedad civil”, explicó Juan Carlos Salgado Ponce presidente del CCE.
Los empresarios también demandaron a los legisladores que ya emitan la convocatoria para la creación del Consejo de Participación Ciudadana para que la sociedad tenga más fuerza y vigile donde hay indicios de corrupción, por lo que sugirieron que se facilite el registro y se haga lo más pronto posible.
Tepoztlán, Morelos; 26 de mayo de 2014. En respuesta a una demanda ciudadana que solicitaba la destitución del cargo del Óscar Rojas de la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública del Pueblo Mágico y luego de que por unanimidad el cuerpo edilicio así lo avalará, se tomó protesta a Víctor Manuel Rojas Demesa como el nuevo Director de Seguridad Pública, Tránsito y Erum Municipal, así lo dio a conocer el regidor responsable de las comisiones de hacienda y seguridad pública César Chávez Estrada.
El concejal detalló que la destitución del anterior comandante derivó de denuncias que la población hizo en contra del ahora ex funcionario quien fue acusado de cometer abusos de autoridad y de no estar desempeñando el cargo como debiera, por lo que fue dado de baja desde finales del mes de abril, y la semana anterior tras un análisis exhaustivo de expedientes de varios candidatos se decidió dar la oportunidad a este ciudadano para que desempeñe el cargo conferido.
Víctor Manuel Rojas Demesa acreditó en el Colegio Militar el grado de Teniente Coronel. Ha prestado sus servicios en diferentes dependencias entre las que destaca el Ejército Mexicano, en el cual permaneció 32 años.
Emiliano Zapata, Morelos; 26 de mayo de 2014. Cerca de un centenar de habitantes de las colonias Progreso, Benito Juárez, Tepetzingo y Centro de Emiliano Zapata manifestaron su oposición contra la implementación del Mando Único total en su localidad.
Con una manifestación que partió de la Plaza de la Música hacia la presidencia municipal de la citada localidad, los quejosos expresaron que su descontento deriva de los actos arbitrarios en contra de la población zapatense que cometen los efectivos policiacos.
Los pobladores indicaron que dentro de las violaciones que se han vuelto una constante en su municipalidad destacan detenciones sin sustentos por la noche, robo de dinero a la población, amenazando a población, tortura y golpizas a detenidos y sembrando drogas y/o sustancias ilícitas a fin de detener a la población.
Por su parte, el munícipe Carlos Eduardo Martínez Varela reconoció que se tienen por lo menos 20 denuncias en contra los elementos, mismas que deberán ser analizadas.
Al confirmar que el Mando Único entró en vigor el mes pasado en su localidad al cien por ciento, el alcalde pidió a los habitantes aceptar el proyecto y denunciar las arbitrariedades y abusos de poder ya que aseguró será la única forma de castigar a los culpables.
El presidente municipal no descartó que este asunto se politice o sea utilizado por algunas personas con intereses propios que buscan desacreditar el trabajo que su gestión viene realizando.
Los manifestantes que expusieron estar hartos de los atropellos advirtieron que de hacerse caso omiso a su demanda planteada en próximas fechas realizarán una marcha que inicie en Emiliano Zapata y concluya en Cuernavaca.
Cuernavaca, Morelos; 26 de mayo de 2014. El Comisionado Estatal de Seguridad Pública aseguró que la dependencia a su cargo no bajará la guardia en la estrategia que desde su llegada se ha implementado en territorio morelense para combatir la inseguridad.
Al pronunciarse tranquilo por los “rumores” que se han dicho en últimas horas en torno a un posible atentado en su contra, Jesús Alberto Capella Ibarra, indicó que las amenazas para todo aquellos funcionarios que se dedican a labor policial provienen luego de que se trastocan los interés de sus células delictivas.
Estas declaraciones surgieron luego de que en el vecino Estado de Guerrero la Policía Federal se detuvieron a integrantes de la delincuencia organizada que presuntamente orquestaban un atentado en contra de Jesús Alberto Capella Ibarra.
Cuernavaca, Morelos; 26 de mayo de 2014.El secretario de Economía, Julio Mitre Cendejas, lamentó que el proyecto de remodelación del mercado Adolfo López Mateos (ALM), siga “atorado” en la mesa de cabildo del ayuntamiento de Cuernavaca, sin embargo aseguró que no pierde la confianza de que se autorice próximamente.
“El proyecto está terminado, pero atorado en el municipio; cabildo no ha aprobado que podamos hacer la remodelación y el estacionamiento, pero esperemos que en los próximos meses lo aprueben. Continuaremos siendo persistentes”, subrayó.
Reiteró que con la remodelación y el nuevo estacionamiento, la fluidez vehicular mejorará y será mucho más benéfico para los locatarios y para los que asistan a hacer sus compras.
Es importante, dijo, que tengamos un mercado competente, ya que el ALM es el mayor centro de abasto con que contamos en el estado. Es por ello que confió en que el cuerpo edilicio que encabeza Jorge Morales Barud, entienda la importancia de echar a andar “uno de los proyectos más importantes para el estado en materia de economía”
Señaló que en conjunto con la Secretaría de Economía federal, se ha invertido en la remodelación de mercados potenciales para acrecentar la actividad económica del estado.
Se invirtieron 25 millones de pesos en el mercado de Tepalcingo; 27 millones en el mercado de Tlayacapan; 14 millones en el mercado de Hueyapan, municipio de Tetela del Volcán; 27 millones en el mercado de Cuautla, y en Cuernavaca esperan a que el cabildo autorice el proyecto”, resaltó.
Cuernavaca, Morelos; 26 de mayo de 2014. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) emitió alerta roja para los usuarios de cajeros automáticos, ya que detectó una nueva forma de estafa en estos con la que roban las tarjetas de crédito y débito.
La licenciada Erika Iliana Zárate Cerón, delegada Estatal de la Condusef, alertó a los usuarios de servicios financieros para tomar medidas preventivas al utilizar cajeros automáticos, ya qué se presentaron nuevas quejas por clonación de tarjetas, después de que alguna persona se “ofreció a limpiarles sus tarjetas para que sea leída por el cajero automático”.
El modus operandi de los hampones, consiste en que personas que están dando mantenimiento al cajero hacen creer a los usuarios que no se puede leer la banda magnética de la tarjeta y de “manera servicial” se ofrecen a limpiar el plástico; en ese momento hacen la clonación del plástico. Incluso en algunas ocasiones cambian la tarjeta por otra y huyen antes de que el agraviado se percate de dicho intercambio.
Es así como proceden a realizar de inmediato compras de productos en los comercios cercanos, antes de que la tarjeta sea reportada y bloqueada, tratando de sacar el máximo provecho.
Por ello Zárate Cerón recomendó acudir a cajeros ubicados en lugares que con más gente, a horarios tempranos y a abstenerse de usarlos si dentro del lugar notan a individuos sospechosos.
“De preferencia hay que llegar al cajero con tarjeta en la mano, evitando tiempo y distracción para sacarla y realizar la operación, para evitar mayor riego. Pero antes de introducir la tarjeta hay que buscar posibles alteraciones o partes sobrepuestas que normalmente no están en otros cajeros”, subrayó.
Así mismo invitó no aceptar ayuda de extraños si es que el cajero presenta fallas y mucho menos prestar la tarjeta de debido o crédito.
–Hace algunos meses me encontraba en mi casa porque recibía un tratamientocontra el cáncer que me acababan de diagnosticar, y de pronto comencé a asfixiarme. No tenía fuerzas para pedir ayuda, ni para salir a la calle. Manchas y los demás empujaron la puerta y salieron a pedir auxilio a la calle y unos vecinos me atendieron. De no ser por África, Canela, Estrella. Nicolás y el Manchas yo me hubiera muerto. Lo extraño es que nunca los enseñé a abrir las puertas –relata Beatriz Ortíz Aguirre.
De entre los canes destaca uno: el Manchas, a quien Beatriz atribuye un don especial:
–Todos los días, por la mañana, salgo a pasear con mis perros: África, Canela, Estrella y Nicolás, todos adoptados de la calle. Siempre veíamos al Manchas en el centro, en la Carolina, en El Vergel, y él, desde donde nos viera, nos acompañaba hasta la casa y de ahí se regresaba, nunca se quedaba en casa. Pero después comenzó a llegar de madrugada y tocaba la puerta y yo le abría; y así, hasta que se quedó en la casa: ahora duerme en mi cama. El Manchas es superinteligente, tiene un don especial, todo el mundo lo conoce y lo quiere, incluso le llaman con diferentes nombres como Gordo, Spaghettio el Ingeniero; no es peleonero ni con mis demás perros, todos adoptados de la calle, ni con las personas. A veces, cuando venimos caminando, ladra a los coches, nos cuida, pero nada más eso. Hay ocasiones en las que el Manchas se queda en otra casa, la de una chica, con la cual tengo contacto, pero sabemos dónde anda.
Beatriz dice que tener a estos individuos en su casa es una bendición y no se explica porque algunas gentes son tan crueles con los perros.
–Son cariñosos, te entregan su amor, su cuidado y tú lo que debes hacer es atenderlos, darles de comer, asearlos, ponerles su vacunas, sacarlos a pasear, pero sobre todo quererlos; son seres llenos de amor y de cariño, no entiendo cómo hay personas que odian a los animales.
Beatriz Ortízsupone que el can tuvo alguna vez un hogar donde fue muy querido, porque no es desconfiado ni bravo como los demás perros callejeros, él es amistoso y muy tranquilo.
–Él me eligió a mí, escogió mi casa para vivir y yo estoy agradecida con él y con los demás perros porque me salvaron de una muerte segura –concluyó.
Manchas en marcha
La increíble y a veces difícil vida del Manchas
Aunque mi primer registro fotográfico del Manchases del 12 de octubre de 2011, lo conocí en verdadera acción el 31 de enero de 2013, durante una marcha en contra de la firma del Pacto por México: iba pegado a la pared de Banamex, en la cruz que forman las calles de Dwight W. Morrow y Mariano Matamoros, en el centro de la ciudad. Al principio supuse que lo había arrastrado la ola de más de 500 manifestantes, como a muchos otros individuos de a pie o en auto que transitan a las 11 de la mañana por la capital de Morelos; pero conforme la masa avanzaba su actitud me llevó a pensar que era parte del grupo.
Corrí dos cuadras y me situé casi en la esquina de Galeana y Miguel Hidalgo. Cuando se acercó lo suficiente, disparé: el Manchas está en primer plano y en segundo sus compañeros de protesta.
El contingente subió por Hidalgo y después por las escaleras donde se sitúa la estatua de Emiliano Zapata –montado en lo que parece un pony– y avanzó por la plaza de armas hasta llegar a las puertas principales del Palacio de Gobierno: ahí gritaron las mismas consignas de siempre. El Manchas los acompañó hasta la plancha de cemento y desapareció.
Patrimonio viviente
Junto con cinco individuos de su especie, el Manchas forma parte del inventario de esta zona de Cuernavaca donde suceden hechos de suma importancia y al que algún poeta le llamó “el corazón de la ciudad”. Está incluido con el señor retratista y sus caballitos de fibra de vidrio, con los vendedores de frituras y raspados, con el tamalero, con el vendedor de perros calientes, con los payasos albureros de los sábados y con Pactú: el mimo que arrastra su soledad y su silencio sin hacer el menor ruido.
El Manchas seguramente recuerda a la Muñeca: un hombre delgado de la tercera edad, moreno, pelo negro sin una sola cana,vestido con pantalones y zapatos blancos, depilado y con las pestañas levantadas por el rímel, que se sentaba en una de esas bancas de hierro a ver jovencitos y que una vez ya no volvió. Y es muy seguro que también haya observado, como los borrachos y locos que también viven en la periferia del zócalo, a la mujer drogadicta que se baña desnuda en la fuente pública, cuando el sol comienza a arrojar sus espadas sobre el cemento.
¿Se acordará de Carlitos Avendaño, el jorobadito esquizofrénico que tenía una casa en la colonia Alta Vista y fue asesinado a pedradas el año pasado?
Igual pero no lo mismo
La mayoría de los ladrantes callejeros de la ciudad, que de acuerdo con la Dirección de Control de Fauna del Ayuntamiento de Cuernavaca (DCFAC) suman más de 18 mil 600, es huraña porque casi todos fueron maltratados y abandonados –no hay perros sin dueño sino abandonados, diría el titular de laDCFAC, Delfino Toledano Alfaro-, no están esterilizados, las pulgas, garrapatas y bichos intestinales les chupan la sangre, por eso y porque la alimentación en la calle no es la más sana, andan flacos y con una pinta de enfermos: según los veterinarios, estos individuos viven mucho menos que los domésticos.
El Manchas escapa casi en su totalidad a esta descripción: con todo y sus bichos, tiene un nombre –o varios: Spaguetti, Gordo, Ingeniero, Manchas–, su edad humana aproximada es de 40 años–es decir tiene seis años perrunos–,está esterilizado, es pachón; cuando las personas se le acercan para hacerle un cariño él responde bajando la cabeza y moviendo la cola. Excepcionalmente, se tira al piso y muestra su amplia y blanca panza y el lugar donde estuvieron sus genitales, como señal de sumisión absoluta.
Es muy frecuente verlo acompañando a las personas que atraviesan con prisa la gigantesca plancha del zócalo. No desmentiría a quien asegurara que más que buscar compañía lo que el Manchas demuestra al transeúnte es la importancia de tener compañía no humana.
Manchas y su familia
Héroe de mil y una batallas
A principio de abril de 2012 al Manchas no se le vio por el zócalo. Como sucede con la fauna urbana, no era de extrañarse, considerando que a veces estos individuos se instalan en colonias donde la vida los trata mejor o, en el peor de los casos, los carros los atropellan o son llevados a la perrera y se suman a la lista de los más de 500 sacrificados por Acopio animal cada año en Cuernavaca.
Según información que circula en Facbook, una mujer de nombre Laura Vargas lo encontró algo lastimado y para evitar que los de la perrera se lo llevaran, lo rescató y lo entregó a un grupo de chavos encabezados por Amatista Lía que, de manera independiente, rescatan animales.
Los muchachos lo chainearon, lo desparasitaron y lo esterilizaron: esta última acción rompería con su esbeltez, resultado del hambre y de andar persiguiendo casi todo el día a las hembras, pero daría al Manchas un estilo único: en adelante sería pachón.
Amatista Lía cuenta cómo conoció al Manchas:
–Lo conocimos hace casi cuatro años. Siempre fue un perro cariñoso pero, sobre todo, extremadamente flojo. Una noche, después de un concierto que dimos en el zócalo, decidimos invitarle algo de pasta. Él se tumbó con la patas hacia arriba y teníamos que darle un espagueti a la vez para que pudiera comerlo acostado; jamás se levantó, daba tanta risa verlo succionar la pasta de lado y acostado que empezamos a llamarle por ese nombre Spaguetti. Con el tiempo hizo amistad con más personas del Centro: el dueño de los hot dogs del zócalo le daba salchichas, el Prana le servía platos completos de pollo con pasta, el dueño del Rino’s le tenía también estima. Hace tres años, cuando ya teníamos un tiempo conviviendo con él, llegamos a quererlo tanto –y por las constantes amenazas de acopio– que decidimos cambiarnos de casa y adoptarlo. Antes de eso yo ya le venía poniendo sus vacunas y, finalmente, lo llevé literalmente arrastrando a esterilizar. Como es muy flojo, tuve que buscarlo en los negocios con aire acondicionado, pues era temporada de calor y tanto en las zapaterías como en la escuela de computación CETEC de la calle Francisco Leyva, lo dejaban entrar cuando se cansaba de la calle; así que lo encontré en la zapatería y lo lleve casi a rastras a operar; después lo llevamos a casa por primera vez. Pasó bien la operación los primeros tres días, sin embargo, al cuarto día era tal su desesperación por salir a la calle que aullaba y se golpeaba la cabeza contra puerta, así que después de una gran lucha interna, lo dejé ir. Ahí entendí que es más fácil sacar a un perro de la calle que a la calle de un perro. Tratamos de adoptarlo permanentemente durante algún tiempo pero siempre era lo mismo: llegaba herido o muy cansado, le curábamos las heridas, lo alimentábamos, se recuperaba y se iba. Entonces tratamos de acostumbrarlo a llegar a dormir, durante algún tiempo llegaba diario, cuando tardaba nos preocupábamos y salíamos a buscarlo, llamábamos a acopio y al asilo. Algunas veces llegó con heridas graves, por lo que en contra de su voluntad lo reteníamos varios días hasta que sanaba o terminaba el tratamiento. Otras ocasiones no era tan sencillo y continuábamos el tratamiento en la calle: algunas veces lo obligábamos a tomar la pastilla a medio zócalo o lo sometíamos entre dos para lavarle alguna herida.El Manchas casi nunca pasa la noche en la calle: o duerme en mi casa o en la de Beatriz, a quien conoció hace como dos años; ella y yo mantenemos comunicación constante. Durante mucho tiempo le puse collares con placa para que la gente y los de acopio animal supieran que tenía familia, pero los perdía. Ahora Beatriz y yo estamos buscando la manera de hacerle uno que no le puedan robar o que él mismo no pueda quitarse.
La nómada perrez
En la calle, el Manchas también tiene una familia perruna, está formada por cinco miembros: uno negro, que al parecer es el macho alfa, dos rojizos, una perra blanca y el Manchas. A casi todos se les ve juntos, excepto a él: seguramente sabe que los de la perrera buscan e identifican más rápidamente a las manadas; por tal motivo él anda la mayoría del tiempo solo, además, tiene un camuflaje natural: es medio blanco tirándole gris, con manchas amarillas y café para confundirse con el cemento y el pasto.
El quinteto dormía en las jardineras del Callejón del Cubo, localizadas a un costado del Palacio de Cortés, entre las calles de Clavijero e Hidalgo, pero con la remodelación de esa área que comenzó a principio del mes de febrero y terminó en abril de este año, el lugar donde el grupo pernocta es un misterio porque las jardineras fueron destruidas.
Del único que sí se sabe es del Manchas: pasa las noches en casa de Beatriz Ortiz y junto con cuatro perros pequeños sale todos los días, religiosamente, a dar un paseo por el centro de la ciudad.
Quien observe con cuidado, se podrá dar cuenta que la mujer lleva con collar y correas a los tres cánidos. El Manchas va suelto, ladrando a los coches, se adelanta o se retrasa según se necesite: parecería que él es quien saca a pasear y cuida a Beatriz y a sus cuatro hermanos.
Epílogo
–Mmmm. No creo que se quede mucho tiempo ahí, en esa casa. Ha estado en varios hogares, pero luego se escapa y regresa a la calle –me dijo Areli, una reportera que forma parte de una asociación rescatadora de animales.
Otros testimonios de personas que conocen al Manchas refuerzan la aseveración de que volverá, de nuevo, a las calles y se le podrá ver como siempre: tirado bajo el sol, meneando amistosamente la cola cuando alguien lo saluda o caminando en las marchas, solidario con las exigencias sociales.
Desde que era un niño la escuchaba, pero no había sentido la necesidad de hablar con ella hasta que ocurrió lo de su esposa.
En el mes de agosto del año pasado se puso muy enferma. Había estado internada por más de tres meses en el Seguro Social y los doctores no le dieron las noticias que él esperaba: no sabían qué estaba causando la enfermedad y la paciente se ponía más grave cada día.
–Entonces, llegué ami casa, donde tengo un altar a la Santa Muerte, y le dije: “Flaca, aguanta. Es mi esposa y es la madre de mis hijos. Sálvamela, que se ponga bien. Tú sabes que yo te he tenido fe; siempre tienes prendidas tus veladoras, tus flores no faltan y tu altar está siempre limpio”, ese fue mi favor para ella. Al día siguiente comenzó la mejoría, y poco a poco mi mujer se fue recuperando ante la sorpresa de los médicos que la atendían. Ellos no sabían la razón, pero yo sí: la Muerte me había dicho, en mi sueño, que no era ni la hora ni el día de llevarse a mi esposa. La Muerte también me dijo que quería que yo le diera vida a los sellos sagrados y que me tatuara el cuerpo; ya tengo siete y mi esposa está bien de salud.
A los 13, su primer muerto
Francisco Javier Velázquez Domínguez nació hace 33 años, entre los muertos. Pertenece a la cuarta generación de una familia que se dedica al negocio de los funerales y desde que tenía 7 u 8 ayudaba a sus padres en Funerarias La Paz:
–Veía cómo mi papá sacaba y metía a los muertos y yo cargaba y acomodaba los candelabros para velar a los difuntos y, en general, ayudaba en el local después de que llegaba de la escuela.
A los 13 años, Francisco se encargó, él sólo, de un cadáver. Le lavó las entrañas, cerró perfectamente las arterias para evitar escurrimientos, introdujo las vísceras y costuró el cuerpo. Lo dejó listo, presentable, en poco más de una hora, para que los familiares lo pudieran velar.
–Fue fácil porque a mí desde chiquito siempre me ha gustado esto, echándole la mano en todo a mis padres; así que ya más o menos sabía de qué se trataba y cuando me tocó a mí, pues lo hice bien.
Vivir entre los muertos
Desde hace tres años, Francisco, su esposa y sus cuatro hijos, se independizaron y pusieron su propio negocio: Funeraria La Paz, localizada en la esquina que forman Bulevar Cuauhnáhuac y 2a Prolongación 5 de Mayo, conocido como el crucero de Tlahuapan, en Jiutepec. Allí, ofrecen paquetes que van desde 2 mil 600 pesos, y que incluye un ataúd sencillo de madera, tramitar los permisos para el traslado del cadáver, prepararlo para una velación de 24 horas, transportar el cuerpo al domicilio, y los servicios de velación, hacer los trámites ante el Registro Civil para enterrarlo y al día siguiente llevarlo al panteón. También tienen paquetes en el que se incluye un ataúd de cedro con herrajes de metal, por 9 mil 500 pesos.
–La gente me ha dicho que si no me importa que mis hijos –de cuatro años el más pequeño y de 14 el más grande– anden ahí, entre los muertos, y yo contesto que no, que yo también cuando era chico así andaba; todo es cuestión de acostumbrarse. Eso sí, los muertos que yo veía cuando era chico, y hasta de joven, eran distintos porque se trataba de atropellados, caídos, infartados o muertos ya de viejos; pero ahora, hay mucho muerto por balazos o descuartizados…
En esa zona de Jiutepec, Francisco Javier y su familia proporcionan, cuando hay pocas ventas, de cuatro a cinco servicios al mes; cuando hay buenas ventas los trabajos suben al doble.
–Desde diciembre de 2009, en que la Marina cazó a Arturo Beltrán Leyva, las muertes violentas y los entierros han aumentado bastante en Jiutepec. Por esas fechas me tocó llevar el cuerpo de un muchacho, a Sinaloa. Durante el viaje, la familia me contó que ellos no sabían que el chavo andaba en el desmadre, en malos pasos. “Nos decía que andaba en Acapulco, de cocinero; pero no era verdad”, me contaron sus parientes. ¿Sabes cuánto cobraron por llevar el cuerpo de Beltrán al aeropuerto? ¡ciento veinte mil pesos! Yo le cobré a la familia del muchacho por llevarlo hasta Sinaloa, dieciocho mil seiscientos pesos.Una ocasión, también, un carro del año se paró enfrente del negocio, traía vidrios polarizados. “Oye, haces un servicio para Puebla”, me gritó desde el coche. Yo salí del negocio hacia la calle y dije sí. Entonces, detrás del coche se paró una Hummer y de ahí se bajó un fulano con un arma larga, yo pensé que me iban a levantar. Y me dijo sígueme, vamos a recoger el cuerpo al Hospital. Yo le dije que necesitábamos hacer un papeleo para poder sacar el cuerpo y él me contestó, algo enojado: “No, no, tú nomás vas a sacar el cuerpo, no hay nada de papeleo ni nada. ¿Puedes o no puedes?” Sí puedo, le dije. Me fui con la carroza al Seguro Social y ahí me entregaron a un señor de rostro fino, elegante, y ahí también se paró un coche nuevo, del año. El hombre armado me dijo: “Lo que sí te voy a pedir es que lo embalsames y lo pongas en la mejor caja que tengas” y me dio un número de teléfono. Lo llevamos a embalsamar por Domingo Díez y después venimos por la caja y nos fuimos a Puebla. Yo venía viendo por el espejo cuatro o cinco carros del año con gente armada, entonces le marqué a la persona que me había dado el número reportándole que me venía siguiendo gente armada y él me dijo: “No te preocupes, son mis sobrinos, te van cuidando”. Antes de llegar a la primera caseta de la entrada a Puebla, había una camioneta Mercedes estacionada, de una funeraria, y me pidieron por teléfono que me orillara. Me orillé y me dijeron que entregara el ataúd, yo les dije que era en Puebla y ellos me dijeron: “Hasta aquí llegó tu viaje”. Bajaron el féretro y se fueron. Yo me regresé. Yo no supe quiénes eran ni les pregunté ni nada.
Funeraria
Yo no le temo a la muerte, pero me dan miedo los muertos
–Muchos le tienen miedo a la muerte, pero ella sólo cumple instrucciones de Dios. Yo no le tengo miedo a la muerte, le tengo miedo a los muertos. Una vez estaba drenando a una persona en la plancha y de repente abrió los ojos frente a mí. Me impresioné. Anduve mucho tiempo viendo los ojos abiertos de aquel muerto, hasta que le pedí a la Santísima Muerte que me quitará esa mirada y me la quitó. En una ocasión fui a hacer un servicio a un señor que había yo conocido con vida pero lo atropellaron y murió. Lo preparamos y todo, pero cuando yo iba manejando y veía por el retrovisor que el señor aparecía sentado. Yo me orillaba y revisaba y ya no había nada. Mi abuelita me dijo que yo hablara con él y hablé. Cuando se me apareció de nuevo le dije: “Bueno, qué quieres, cabrón; cuál es tu bronca”. Entonces el muerto me respondió: “Es que yo no me quiero morir”. “Pero ya estás muerto, cabrón; yo te preparé; ya estás muerto, hasta ya te enterraron”, le dije. “Pero mis hijos…”. “Tus hijos están con tu esposa ya están bien, cabrón”. “Pero diles que lo quiero mucho. Diles que tengo un guardadito, un cofre enterrado en el jardín de mi casa; diles a ellos, no a mi esposa, sólo a mis hijos”. Entonces me puse en contacto con sus hijos y les comenté eso. Los chavos encontraron el cofre con dinero y el señor dejó de aparecerse.
La muerte en el centro del ojo
Francisco Javier asegura tener un don que a nadie le gustaría poseer: adivina qué persona va a morir. Eso lo confirma su esposa, quien durante la entrevista ha intervenido con la precisión de algunos detalles que se le escapan a su marido.
–Sé quién va a morir en las próximas horas o días. En la mirada traen la muerte. Cuando los veo a los ojos, hay algo blanco en medio, un brillo raro, una luz, una chispa en el centro del ojo y cuando los toco o les doy la mano siento algo raro, algo muy pesado. A mi esposa le he dicho: mira, ese señor que está ahí, se va a morir y se muere. Una vez fui a comprar tortillas y cuando la muchacha me dio el cambio vi esa luz extraña en sus ojos y sentí pesada su mano. Como a los ocho días volví a ir a la tortillería y pregunté por la muchacha: “la muchacha murió, la atropellaron”, me dijeron. Otra vez en la funeraria de mi papá. Llegaron unas muchachas que trabajan en las aseguradoras y había una muy bonita. Entonces le dije a mi esposa: mira vi la lucecita en los ojos de esa chavita. Quince días después me enteré de que su pareja la había matado con una piedra; eso pasó hace muy poco, en el municipio de Emiliano Zapata, en la colonia Prohogar, en un módulo, por un kínder. Es triste y no me gusta ni decirlo ni sentirlo, pero nunca me ha fallado.
Los muertos niños
Durante muchos años, Francisco Javier ha trabajado con muchos muertos y reconoce que es un experto preparándolos: lo ha hecho en 20 minutos o media hora. Pero no puede trabajar con niños muertos.
–Hace varios años me llamaron para un servicio. Era época de lluvia y ahí por el hospital Parres una barda se había reblandecido y le cayó encima a una familia y dos niños murieron aplastados. Fui pero no pude, se me figuraron a mis hijos. Mejor pagué para que otros prepararan los cadáveres. Eso mismo me pasó hace poco, aquí cerca, en Tlahuapan. Otro niño, murió aplastado por una barda y no pude.
Funeraria
Pagan por adelantado su caja
A Funerales La Paz llegan clientes raros.Ha habido gente que compra los servicios funerarios para su familiar que está agonizando, pero la muerte no ocurre.
–“Es cuestión de horas”, me han dicho. Pero no se mueren y ahí siguen. Obviamente los servicios ya están pagados. O como aquel viejito al que su familia le compró, hace diez años, su caja y su cremación; estaba a punto de morir. El señor tiene ciento diez años y sigue vivo, pero hace diez años la familia pensó que ya se iba a morir.Una vez, como a las dos de la tarde también vino un hombre como de cincuenta años, a comprar un ataúd para su papá, que estaba muy enfermo. Vivían en la Josefa Ortiz de Domínguez y trabajaban poniendo letreros en las carreteras, en los postes. Vino con sus hijos. Y él insistió mucho en una caja para su papá. Sus hijos decían esta, esta, pero él decía no, yo quiero esa y la pagó por adelantado. Cinco horas después el cajón fue estrenado, pero no por el papá del cliente, sino por el cliente que había escogido la caja: se accidentó.
Ayudar a soportar una pena
Francisco Javier Velázquez Domínguez afirma que el negocio de las funerarias se presta a robos, porque los familiares, en medio de la pena que significa perder a un ser querido, tienen que resolver muchos problemas y pueden abusar de ellos, ya que hasta el día de hoy no hay un control de precios y un servicio de embalsamamiento por el cual él cobra 1,500 pesos, otros pueden cobrar 3 mil o cuatro mil 500 pesos.
–Somos la funeraria más económica de la zona, pero nosotros no vendemos cajas de muerto, proporcionamos un servicio, ayudamos a las personas a que la pérdida de un ser querido sea menos dolorosa–concluye Francisco, el hombre que habla con la Muerte.
El Cebadal es una comunidad campesina entre los límites del Estado de México y el norte de Cuernavaca, vieja historia de asentamientos humanos y reparto agrario del ejido de Santa María Ahuacatitlán, fundada en los 60s por don Cecilio Gutiérrez y Beatriz Albarrán, el matrimonio, su hija Vicenta, Eliodoro, Epifanio, Domingo y otro hijo más, con ellos también Jesús Flores.
De esta familia sobrevive doña Vicenta, una anciana de 84 años, quien recuerda que cuando llegaron a El Cebadal, éste era “monte cerrado y oscuro”, tuvieron que abrir brechas para hacer caminos, el principal, en aquellos años, era sinuoso por el cual corrió un pequeño tren para llevar la cosecha a la Hacienda de Temixco.
Cuentan los descendientes de la familia Gutiérrez, que sus abueloseranpersonas de mucho trabajo y lograron de la comunidad una zona próspera, ya que la agricultura y la ganadería les permitía tener ingresos por la venta de los productos, en especial la de quesos, leche y derivados de este lácteo.
Túnel donde pasaba el tren que llevaba cebada a la hacienda de Temixco.
Toma el nombre El Cebadal porque en los terrenos de cultivo se sembraba cebada.
La familia Gutiérrez llegó a El Cebadal con el consentimiento del ejido de Santa María Ahuacatitlán, hoy en día esta zona del ejido cuenta con 25 ejidatarios y unos 200 habitantes, cuyos límites son con Cuentepec, San Antón, Estado de México y colonia del Bosque en Cuernavaca.
Don Mateo Ortíz Merced y José Guadalupe Jiménez Javier, me platicaron de los proyectos del ejido; la posibilidad de poner en marcha un tren escénico sobre el antiguo recorrido de unos ocho kilómetros desde la colonia Adolfo Ruiz Cortines hasta la Barranca de El Túnel, en tierras de El Cebadal.
Agricultores de maíz, sorgo y calabaza, cuyo sistema de cultivo es la milpa, hoy enfrenta el problema de quedarse sin los apoyos del Procampo, debido a que, ahora tienen que comprobar con factura sus gastos para sembrar su tierra.
El sistema milpa les ha permitido obtener cosechas de 4.5 toneladas por hectárea bajo temporal en cultivo de maíz criollo, cuya semilla seleccionan de la cosecha de los tres cultivos (maíz, calabaza y frijol).
Hace medio siglo, camino de 8 kilómetros para llegar al centro de Cuernavaca
La nueva norma de operación de Procampo afectará la deteriorada economía de los productores, sobre todo porque el trabajo es familiar e imposible que tengan acceso para facturar cantidadesen una economía familiar.
Ante esta situación, los 25 productores y sus familias verán vulnerados sus ingresos ya que a lo largo de más de 50 años el desarrollo económico es familiar porque es la familia completa la que trabaja la tierra.
Con los cultivos de sorgo y milpa, los agricultores han logrado desarrollar la ganadería, son los propios campesinos pequeños ganaderos que preparan el alimento para el ganado.
La posible falta de apoyos para los agricultores, los coloca en vulnerabilidad y pobreza; hoy en día existen familias que aún tienen casas de madera, en especial las personas ancianas y gente joven que decide casarse, carecen de una vivienda.