Cuernavaca, Morelos; 11 de abril de 2014. El diputado panista, Javier Bolaños Aguilar, señaló que su bancada presentará un exhorto para que el Ejecutivo estatal justifique gastos por dos mil 800 millones de pesos del préstamo que autorizó el congreso hace un par de meses.
Ante la incertidumbre y la falta de transparencia en la aplicación del préstamo que le fue aprobado al ejecutivo por dos mil 800 millones de pesos hace unos meses, el diputado Javier Bolaños Aguilar señaló que su bancada presentará un exhorto en la próxima sesión para que el ejecutivo explique en que se han aplicado los recursos; incluso aseguró que “no descartan mandar a comparecer a la titular de hacienda y al contralor”.
El legislador aseveró que hasta el momento no hay claridad de cuánto y cómo se ha gastado el crédito que le fue autorizado al Gobierno de la Nueva Visión, situación que, dice, los mantiene con preocupación porque no han visto ninguna obra que justifique y avale el correcto uso de ese dinero.
“Fue una aprobación que se dio con una gran cantidad de irregularidades que en su momento denunciamos; se dio con un sentido de urgencia que hacía ver que el gobierno quería -de manera inmediata- este recurso, y al día de hoy no tenemos ni en las mismas cuentas públicas del gobierno en qué se gastó este recurso”, precisó.
Javier Bolaños lamentó que a pesar de que el Ejecutivo se comprometió a manejar con transparencia el destino de ese recurso y a que esas obras serían para beneficio de un gran número de personas.
“Si el exhorto no les merece la menor atención, procederemos a colocar una denuncia tanto en la Contraloría del estado como en la Auditoría Superior Gubernamental, si no pasa nada, entonces vamos a ver qué acciones tomaremos, pero no vamos a dejar de presionar para que se nos explique que está sucediendo con el dinero”, aseguró.
De las 380 fugas que el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) repara al mes y que según el director de ese organismo causan una pérdida anual de 45 millones de metros cúbicos de agua potable, las 20 más profundas y difíciles son localizadas por invidentes que trabajan desde hace 10 años en el organismo y tienen una capacidad especial para encontrarlas.
Cada mañana,Pedro Olascoaga Aranda y José Luis Trujillo, acompañados porun guía llamado César Gómez, reciben las órdenes de trabajo y son trasladados junto con la cuadrilla (de hasta seis personas) a cualquier parte de la ciudad de Cuernavaca en donde es reportada una fuga.
Los trabajadores conocen la red de agua potable y una vez que los invidentes localizan la pérdida comienzan las labores de excavación para efectuar la reparación.
El geófono
Para ubicar el lugar preciso de la filtración, los invidentes emplean un geófono o detector de fugas subterráneas.
César Gómez, guía de los cazadores de fugas, dice que este aparato, que cuesta aproximadamente seis mil dólares, ahorra dinero y tiempo, ya que reduce los costos de excavación. Una persona común lo puede usar, pero los invidentes que trabajan con nosotros son más rápidos y más precisos porque tienen desarrollado un oído supersensible: pueden localizar una gota debajo del asfalto.Si no fueran tan exactos, los trabajadores se pasarían haciendo agujeros por acá y por allá; destruyendo banquetas y asfalto aquí y allá, comenta.
El geófono que tenemos en el SAPAC cuesta aproximadamente seis mil dólares,afirma César Gómez.
Agua fuga
Una fuga es como una cuerda desafinada
Pedro es un hombre de 52 años de edad con ceguera total en el ojo izquierdo; en el otro tiene la mitad de la visión.
Él puede identificar alrededor de 100 sonidos cuando pone el geófono en el asfalto. “De los ruidos que más abundan en las calles están los de las llantas de los carros cuando ruedan; ruidos del motor de los coches, el rodar de las bicicletas, los ruidos de los pasos de la gente; esos ruidos distraen pero ya los tenemos identificados: cuando detectamos una fuga es como si la calle estuviera desafinada, se escucha una especie de susurro o un goteo; esa es la fuga, ahí está, decimos y la señalamos en el lugar exacto para que los compañeros de Conservación y Mantenimiento escarben y reparen”, explica Pedro Olascoaga.
Él mismo asegura que han tardado un promedio de 10 o de 15 minutos en localizar un derrame; pero también hay otros muy complicados en los que han invertido días, semanas e incluso meses para ubicarlo. Son rupturas internas o escurrimientos en los que el agua no suelta borbotones sino que se filtra y no hacen ruido o a veces hay poca presión.
El agua hace un ruido particular al desplazarse por las tuberías dependiendo de la presión y cuando se interrumpe esa continuidad hay algo raro y puede tratarse de una fuga.
Las más difíciles de descubrir son las de tuberías de una especie de plástico negro. Las de PVC o de asbesto y cemento son relativamente sencillas y las de metal también porque el ruido del agua se prolonga por la red, pero en el caso de los nuevos tubos se llega a complicar, asevera Pedro.
La facilidad o complicación para encontrar una ruptura depende también de lo nueva o lo vieja que estén las tuberías. Hay colonias muy antiguas, como Amatitlán o el centro de Cuernavaca, donde las redes tienen más de 60 años y es complicado para estos murciélagos urbanos localizar las fugas.
Otro factor es la mayor circulación de personas y coches. Hay calles con mucho tránsito y se complica más la localización. Nosotros podemos oír un coche que se acerca a una distancia de más de 20 metros y nos puede aturdir. Tenemos que hacer muchísimo esfuerzo en concentrarnos, en aislarnos para tener en la mente el sonido del agua que estamos buscando, dice Olascoaga Aranda.
Pedro Olascoaga Aranda y José Luis Trujillo
El taconeo de las zapatillas de mujer,el ruido más terrible
“Ese trac trac trac de los tacones de las zapatillas de una mujer es el ruido más insoportable, el que no deja concentrarnos cuando estamos localizando una fuga”, afirma José Luis Trujillo, ciego absoluto.
Lo que la gente platica por las calles, todo eso lo escuchamos pero a lo que nosotros nos interesa es el agua, cómo suena el líquido saliendo por lo roto de las tuberías.
Una fuga puede ser superficial o está a 40 centímetros, pero también a 4 o a 6 metros; el tiempo de localización del lugar exacto depende de la profundidad pero también de la presión del agua, si hay buena presión es menos complicado.
José Luis Trujillo dice que una fuga huele a húmedo, sabe a humedad y suena como a agua que se mueve.
–¿Qué color tiene el agua de la tubería rota?
–Es de color rojo; el color de los demás ruidos es blanco –responde, mientras sus manos duras juegan con el bastón para invidente.
Pedro Olascoaga Aranda,José Luis Trujillo y César Gómez saben que su trabajo es importante en el SAPAC y para los habitantes de Cuernavaca, porque evitan que el agua se desperdicie y que llegue con la presión suficiente a las colonias pobres de la capital de Morelos.
Detectan derrame de más de 2 años
Uno de estos casos recientes fue el de la señora María Hernández, de la colonia San Antón. Ella vive en un condominio horizontal donde hay 28 casas.
El condominio debía 38 mil pesos al SAPAC por consumo de agua de uso común. Los vecinos contrataron a dos empresas especializadas en detectar y reparar escapes de agua y gastaron varios miles de pesos en ello, pero no pudieron encontrar nada. Y el agua seguía fugándose, día y noche, desvelada.
“En diciembre pasado llegaron los del SAPAC con dos invidentes y de manera sorprendente, en cuestión de horas, localizaron la fugaque tenía ya una antigüedad de más de dos años, y los albañiles arreglaron el desperfecto; ahora ya pagamos mucho menos por el consumo de las áreas comunes”, relató la usuaria.
Por su parte, el secretario general del Sindicato de Trabajadores del SAPAC, Andrés Lozano, expresó de Pedro Olascoaga Aranda, José Luis Trujillo y César Gómez,“son altamente efectivos en lo que hacen. Gracias a ellos hemos podido detectar fugas y ahorrar agua, es un honor que estén entre nosotros, apreciamos mucho su trabajo y los respetamos”.
Rumores de tango, paisajes de fútbol, aromas de pampas, colman este rincón que, aunque un tanto al norte de Cuernavaca, tiene el corazón mirando al sur; muy al sur. Tanto, que esa parrilla humeante o el “carrito costanero” me remontan irremediable –ineludiblemente– al tibio calor porteño.
Y como en la pieza de Eladia Blázquez, aquí se hace honor a la dulce fiesta de las cosas más sencillas, pero auténticas, genuinas. Para ello, Fabián y Eve, los anfitriones, ponen el alma y sus manos al elaborar la comida argentina de inconfundible sabor casero.
Materia prima, maquinaria y utensilios traídos desde el Cono Sur o de diferentes partes de México, pero cuidadosamente seleccionados para lograr el toque verdadero, son utilizados en la preparación de cortes, empanadas, jugo de carne, milanesas a la napolitana, alfajores o pastelitos.
La nostalgia por el arrabal o por la suntuosidad que recuerda el poderío de principios del siglo veinte en aquella presuntuosa Buenos Aires o la pasión por el balompié –que más que un deporte, es un estilo de vida argentino– están presentes aquí, porque Fabián se niega a renunciar al sentimiento más hondo que acompaña a cualquier porteño por el mundo.
Ven a la Vaca
Tango, asado y choripán
Por eso, mientras él prepara el asado o el choripán, la voz y bandoneón de Rubén Juárez porfían: La geografía de mi barrio llevo en mí,/será por eso que del todo no me fui:/la esquina, el almacén, el piberío…/los reconozco… son algo mío…/Ahora sé que la distancia no es real/y me descubro en ese punto cardinal,/volviendo a la niñez desde la luz/teniendo siempre el corazón mirando al sur.
Pero también están aquí –faltaba más– la armoniosa cadencia de Gardel, los acordes de Aníbal Troilo, de Pugliese; el temperamento de La Tana Rinaldi y El Polaco Goyeneche; las fotos de La Boca, Belgrano, Recoleta y Plaza San Martín. También los retratos de glorias futbolísticas que, importadas desde allá, aquí hicieron historia.
Ven a la Vaca
Domicilio: Nueva Inglaterra 444, colonia Lomas de Cortés; Cuernavaca, Morelos. Tel: 313-6678.
Un mecánico de automóviles diseñó una estufa de leña para ahorrar energía, reducir costos hasta en un 40% y evitar el deterioro de los bosques; sólo se necesita un tambo de lámina de 200 litros y tubo galvanizado.
Él es un joven que creció entre los motores de los coches, aun cuando tiene una maestría, ha preferido su oficio de mecánico porque le genera mejores ingresos y a lo largo de su vida ha aprendido de su propia práctica.
A él y a su familia les gusta la carne asada y los fines de semana salir al jardín y preparar sus alimentos como si estuvieran en el campo. La familia tenía su otra parrilla, pero les consumía mucho gas, cuyo precio incrementa cada mes.
La flama de la Estufa que no produce humo
En su barrio lo conocen por su nombre diminutivo, como lo llamaron desde niño: Moy, que para lograr el diseño de la estufa, aplicó un principio mecánico, y así logró hacer su parrilla que no hace humo.
Lo que se necesita es, además del tambo de 200 litros, un tubo galvanizado de 6 pulgadas de 80 a 90 centímetros de largo, el tubo se corta en dos y se unen con un codo y puede llevar una chimenea como adorno.
El costo de la estufa podría estar en 450 pesos y la chimenea en 150 pesos, aproximadamente. Se utiliza una parrilla de una estufa en desuso (ver fotografía), con esos implementos, lista para la parrillada.
Temixco. El pasado 31 de marzo, los colonos de la Rubén Jaramillo conmemoraron la fundación de este centro de población en que se cumplieron 41 años de que llegaron las primeras familias a una tierra en la que se establecería un fraccionamiento para construir casas de lujo, sobre tierras arrebatadas a los campesinos.
En lo que es ahora la delegación Rubén Jaramillo, ubicada en este municipio, los festejos fueron cuatro. Uno de ellos, el que hicieron los fundadores originarios que esta vez contaron con la participación del hermano del “Güero” Medrano, Pedro Medrano Mederos, quien recibió en su casa con una comida.
Una banda de viento acompañó a los viejos líderes a un recorrido a los Pinos –primera entrada a la población– quienes de marzo a septiembre de 1973 lograron un desarrollo de vivienda en donde la educación fue fundamental para la comunidad. Aunado a ello, la solidaridad de la gente, entre ellos el Obispo de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo.
Félix Basilio Guadarrama, que fue la única persona que acompañó al “Güero” Medrano Mederos en su salida cuando la colonia fue rodeada por el Ejército en aquel año de 1973, rompió el mito de que el luchador social había salido disfrazado de mujer, sino que se fue rumbo a San Antón acompañado de cinco personas. Félix fue el único que aguantó el paso del Güero; los otros cuatro se perdieron entre las barrancas.
La nostalgia y el recuerdo de aquellos días cuando el maestro Etelberto Benítez Arzate, originario de Apaxtla, Guerrero, recordó que la educación que se impartió en la Rubén Jaramillo de marzo a septiembre de 1973, además de los libros y la enseñanza a los niños, se amplió a la población: contra la corrupción, seguridad de la colonia, la alimentación. En en este último aspecto educativo, sembraron soya en el campo La Joya, con ese alimento se enriqueció la masa de maíz, para ello instalaron su propia tortillería, fue una educación integral que incluía a la población, explicó el maestro Etelberto.
Aurelio Bollas hizo remembranza de la forma de trabajo que tenían los colonos en la Rubén Jaramillo, que fue ocupada bajo el liderazgo del “Güero” Medrano la noche del 30 de marzo hasta la madrugada del 31 de ese mismo mes y así comenzó un proceso organizativo que, a 41 años, aún recuerdan los sobrevivientes.
Los otros festejos fueron con bailes, mojigangas y chinelos, en la delegación, en el mercado 31 de marzo y en el corazón de la ahora delegación.
La colonia Plan de Ayala, en Cuernavaca, es una de las primeras que fueron ocupadas por migrantes del estado de Guerrero, en especial de Chichihualco, hace más de medio siglo. Las primeras familias se ubicaron en las pendientes de las tierras del ejido de San Antonio, sobre las laderas de la barranca de El Tecolote, en los altos de la colonia Alta Vista.
Actualmente, existen unas 15 pendientes que, para llegar a los domicilios de quienes viven ahí, se bajan escaleras; en el caso de la calle Amador Salazar, significan unos 250 escalones, es decir, casi el doble de las que tiene la pirámide de Kukulcán, en Chichén Itzá, estado de Yucatán.
Otros colonos llegaron a la Plan de Ayala, procedentes de Zumpango y Xochipala, Guerrero, en su mayoría los une un parentesco familiar; esta condición les ha permitido una zona segura porque se tienen confianza y se cuidan unos a otros, solo basta un chiflido y salen las cien familias de esta manzana, por lo mismo, la gente puede dejar en dado caso, su casa abierta.
Las viviendas están construidas en las laderas y cercanas a la barranca porque el agua les facilitaba su vida, ya que no recorrían grandes distancias y podían utilizar el vital líquido para sus pequeños huertos.
Productor de hongos setas
En este contexto ha vivido Guillermo Olivares Carrera, productor de hongos seta, asesor y capacitador en este tema, en especial a pequeños grupos organizados que acuden a él para que también sea proveedor de cepas o semillas para la producción de hongo setas.
El material vegetativo o micelio lo obtiene de semilla de trigo que, una vez realizado todo un proceso, se convierte en semilla que se introduce en bolsas de plástico previamente llenadas con paja de trigo que ha sido pasteurizado; se colocan en cuartos húmedos en donde después de cuatro semanas se puede estar cosechando el hongo seta.
La importancia de su trabajo radica en que, con baja inversión, ayuda a las familias a que apliquen su tecnología para reducir costos y generar ingresos, ya que, en Morelos, este producto tiene un importante mercado que no se ha logrado cubrir.
Guillermo es biólogo y trabajó por algunos años en el Centro de Investigaciones Biológicas, en donde conoció a los investigadores, precisamente en hongos; desde hace 14 años se ha independizado y cuenta con una empresa familiar que, además de producir hongos en una “parcela demostrativa” que está en su propia casa, la cosecha de hongos es para el sostenimiento de su familia.
Propiedades del hongo
Olivares Carrera comentó que estudios revelan que los hongos setas son comparables con la carne y huevo; contienen complejo B, proteínas, minerales como calcio, fósforo y potasio.
Un kilo de semilla de hongo puede producir hasta siete y ocho kilos, a un precio de 50 pesos cada kilo, mientras que una empresa familiar se puede iniciar con 2 mil 500 pesos.
A 14 años de trabajo y 41 años de edad, Guillermo Olivares Carrera tiene como proyecto generar una red de producción de hongos que abastezca el mercado local; cuenta con la tecnología que le han ayudado a diseñar y abatir costos.
Cuernavaca, Morelos; 11 de abril de 2014. Un grupo de feminista dio a conocer un comunicado de fecha 7 de abril por medio del cual reclaman al gobierno del Estado la falta de apoyos al Instituto de la Mujer del Estado de Morelos (InMujer), así como el desvío de recursos que correspondían al InMujer hacia el DIF Estatal, cuya presidencia está a cargo de la esposa del gobernador Elena Cepeda de León.
Feministas
Ariadna Urbina Ayala leyó el comunicado de dos cuartillas, firmado por 235 mujeres, en el que las mujeres aseveran: “Observamos triste y críticamente que en el estilo de gobernar se reproduce un patriarcado, en el que prevalecen el que ‘ni nos ven, ni nos escuchan’ a quienes hemos estado en los movimientos sociales; tal parece que parten de la errónea idea de que ‘si no están conmigo, están contra mí’, lo que se muestra cuando el gobierno careced de autocrítica y sólo se escuchan voces de personas incondicionales que saben aplaudir o callar, según sea el caso”.
En el documento al cual denominaron “Carta abierta sobre la violencia estructural de Morelos”, las feministas afirman que resulta evidente que en recientes eventos públicos financiados o apoyados por el gobierno estatal se ha privilegiado la ganancia económica de las élites empresariales por encima de las mujeres pobres, indígenas, víctimas.
Carta de feministas
Pidieron al gobierno que rechace la renuncia de Adriana Mújica a la dirección del InMujer presentada el 8 de abril y que se le brinden apoyos para cumplir con su objetivo.
“No tenemos las posibilidades económicas para irnos de Morelos, mucho menos para pagar cuatro millones de pesos por un rescate para liberar a mi esposo de su secuestro”, relata con coraje doña Mónica, una “clienta frecuente de la delincuencia”, como ella misma se describe.
A sus 54 años, camina por las calles del centro de Cuernavaca con temor y con cierta “psicosis”. Voltea a todos lados antes de salir de su casa; se intimida cuando ve a gente sospechosa e, incluso, le aterran los limpiaparabrisas de los cruceros o la gente que pide limosna, porque “ya no se sabe de quién desconfiar”.
Ella y su esposo, al igual que otras 177 personas en Morelos, fueron víctimas de secuestro en los últimos 15 meses según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), las cuales registraron un incremento del 88 por ciento en ese periodo, ya que en los últimos 15 meses anteriores sólo se registraron 94 denuncias por ese delito.
De acuerdo a estos datos (actualizados hasta el 18 de marzo de 2014) Morelos se ubica en el cuarto lugar de los estados con mayor número de privaciones ilegales en este lapso, sólo por debajo de Tamaulipas con 249 casos; Michoacán con 232; Estado de México y Guerrero, ambos con 225 casos, cada uno, atendidos por alguna autoridad del Ministerio Público.
Pero los números difieren con las cifras de algunas organizaciones, en especial con las de “Alto al Secuestro”, organismo liderado por Isabel Miranda de Wallace, quien el mes pasado dio a conocer que Morelos escaló al segundo peldaño de personas plagiadas.
A dos meses de haber comenzado el año, la organización no gubernamental contabilizó 352 casos atendidos por la autoridad morelense; siendo Cuernavaca, Cuautla y Jiutepec los municipios con más incidencias.
Doña Mónica recuerda con tristeza y al mismo tiempo con rabia –por la impotencia de no dar con los delincuentes– cómo fue secuestrado su marido en septiembre de 2013, quien además había sufrido un secuestro fallido un mes antes.
“La primera vez veníamos por El Polvorín y nos paramos a cargar gasolina, dos tipos se acercaron a la fila que hacíamos como si fueran limpiaparabrisas y encañonaron a mi marido; abrieron la puerta y con jaloneos lo bajaron. En ese preciso momento pasaban dos patrullas y los maleantes se echaron a correr, liberando así a mi esposo.
Fuimos a levantar una denuncia a la ‘Procu’, pero como ya era tarde no nos atendieron hasta el siguiente día; tampoco nos hicieron caso y el acta solo pasó a ser archivada como, seguramente, muchas de las denuncias de los ciudadanos”, narra la señora.
La siguiente vez –narra, ahora, la propia víctima– me agarraron solo. Me subieron a una camioneta repartidora de leche Alpura y no sé a dónde fui a parar… Hasta que un día, en un descuido, me dejaron supuestamente al cuidado de una señora que me daba de comer; se quedó dormida y no sé cómo le hice pero me escapé.
Cuenta que corrió por unos terrenos en donde sembraban caña; no estaba muy lejos del pueblo y de la autopista, así que tomó taxi y se dirigió a su casa. Se dio cuenta que había sido asegurado en el municipio de Zacatepec.
Doña Mónica completa la descripción. Detalla que alguien comenzó a tocar el timbre desesperadamente, su hijo abrió y pidió que pagaran el taxi.
“¡Nos habían pedido un rescate de cuatro millones de pesos señorita! Somos pensionados, por supuesto que no los teníamos. En las negociaciones que llevaba mi hijo mayor con los delincuentes, logró bajarse hasta 50 mil pesos; por la facilidad con la que se iban bajando (de la cantidad de dinero), era obvio que podían aceptar menos, pero afortunadamente él solito llegó a casa sano y salvo justo a la semana de haber sido plagiado”, recuerda doña Mónica.
Policías vigilando
Sobrevivió a homicidio; su hermano no
De enero de 2013 a marzo de este año, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública contabilizó 670 homicidios dolosos, es decir,intencionales.
Thiago es sobreviviente de un intento de homicidio y testigo del asesinato de su hermano, el pasado mes de junio del 2013.
“Salimos a festejar el cumpleaños de una prima al restaurante bar ‘La Patrona’; entre copas y baile, mi hermano sacó a bailar a una muchacha que parecía extranjera. Nos dimos cuenta de que estaba ebria, pero aun así continuaron bailando.
Un hombre delgado y alto empujó a mi hermano y le dijo que ‘esa era su vieja’. Entonces comenzaron los empujones”, recuerda.
“Los separé para que no se pelearan.Para evitar problemas, mi hermano y yo decidimos irnos; tomamos la carretera para irnos a Jiutepec”. Asegura que al tomar la salida de la autopista a Plan de Ayala un auto se les cerró y los bajaron “varios tipos armados”.
Thiago sólo recuerda que los golpearon dentro de la camioneta, después alguien le disparó varias veces a su hermano en la cara. Él lo vio todo.
A él le dieron siete disparos en el pecho y uno más en el cuello. Ninguno tocó órganos vitales. Sin embargo, lo dieron por muerto como a su hermano y a ambos los aventaron por la autopista que lleva a Puebla.
“Me hice el muerto, porque aún estaba consciente. Siento que volví a nacer”, asegura.
Marcha contra la violencia
Pagó “protección” durante meses
Víctima del denominado “cobro de piso”, un morelense –que pidió reservar su identidad– relata a Conurbados cómo pagó una cuota durante ocho meses a cambio de supuesta protección y de “libertad para trabajar”.
“Tenemos negocio de ropa de segunda, lo que se conoce como ropa americana. Nosotros somos nuestra propia competencia, ya que contamos con dos locales (uno en frente del otro) que varían sus precios para tener más clientes en el primero, esa es nuestra estrategia para vender más”, comenta.
Explica que, supuestamente, nadie sabía que los mismos dueños manejaban ambos locales, ni siquiera las trabajadoras;hasta que hace aproximadamente un año dos sujetos, a bordo de una motocicleta, llegaron a uno de los negocios a preguntar por la dueña, pero no estaba.
Al siguiente día, sí la localizaron, y sin saludar ni hacer preguntas, exigieron 10 mil pesos para “dejarnos trabajar” los dos negocios.
De carácter fuerte y negándose a pagar, la esposa del entrevistado preguntó a los extorsionadores:
–¿Qué harían si no les doy nada de lo que piden?
–Sabemos que tienes tres hijas y una estudia en este lugar (…); si no quieres que les pase nada, tendrás que pagar. Y si nos denuncias, atente a las consecuencias.
Dejaron una tarjeta con un número para comunicarse con ellos.
Asegura que ese mismo día llamó a los delincuentes para saber «cómo sería la movida» y comenzar las negociaciones. No querían arriesgarse a que a ellos o –peor aún– a su hijas les sucediera algo por no pagar y decidieron no denunciar «por miedo a que la autoridad estuviera coludida».
Los maleantes le detallaron que los 10 mil pesos eran para dejar trabajar a ambos negocios, además de que les garantizaban, con esa cuota, protección de cualquier otro grupo delictivo.
Después de reducir el monto, tras amplias negociaciones, el «pago de piso» sería de cinco mil pesos en efectivo.
Cada mes, llamaban a los dueños de los locales para confirmar el día de cobro. El dinero era recogido siempre por los mismos jóvenes, de entre 25 y 30 años; morenos, de cabello quebrado y complexión robusta; cada mes en la misma motocicleta.
«Pero nosotros no éramos los únicos que pagaban por protección, en donde veían mayor movimiento, los mismos hampones aprovechaban para ir a extorsionar», puntualiza.
Cierra negocio porque la extorsionan
Al igual que los secuestros, la extorsión se convirtió en un fenómeno que ha impactado a Morelos en los últimos años. De enero de 2013 a marzo de este 2014, el SNSP contabilizó 486 casos denunciados en materia de extorsión; mientras que en los 15 meses anteriores únicamente se registraron 300.
En este delito, igualmente, Morelos se ubicó en el cuarto puesto a nivel nacional, por debajo del Distrito Federal en donde se cometieron 1076 extorsiones (denunciadas ante la autoridad); Jalisco con 959 casos; Michoacán con 518 y Morelos con 486 incidencias. El único estado que no registró en este lapso ninguna extorsión fue Nayarit.
Luisa, dueña de dos fondas económicas ubicadas en Cuernavaca, fue víctima de extorsión en marzo de este año. En su caso los hampones le pidieron 40 mil pesos mensuales para “proteger ambas sucursales”, explica.
“Llegaron a mi negocio cuatro hombres a comer, como a las 3 de la tarde. La fonda estaba llena, entonces pidieron hablar con la encargada y los atendí sin saber quiénes eran; pensé que eran vendedores…”, narra la comerciante.
En una bodega, que usa como oficina, Luisa entró acompañada de un hombre robusto, moreno, con poco cabello y cuya estatura no rebasaba los 1.70 metros –según describe–. Él se presentó como encargado de la seguridad de los comerciantes.
–Soy Fernando, jefe de seguridad de los comerciantes de Cuernavaca, me dijo el sujeto.
Posteriormente, el hombre le dijo que para evitar que los maleantes acecharan su negocio, ellos le brindarían seguridad por tan sólo 40 mil pesos mensuales, cuota que cubriría a su otro negocio.
El hombre aseguró que en caso de que no pagaran dicho monto, –a más tardar el 15 de abril– la delincuencia tocaría a las puertas del negocio de Luisa. Incluso, su familia podría sufrir por no pagar la cantidad exigida.
“¡Por supuesto que no voy a pagar 40 mil pesos porque no los tengo! Se tiene que pagar renta, gas, personal y todos los insumos ¡obviamente es imposible sacar esa cantidad entre los dos locales! Sería trabajar sólo para ellos”, puntualiza colérica.
Explica que después de comentarlo con su esposo decidieron cerrar temporalmente el negocio, en lo que encuentran otra actividad para cubrir los gastos de su casa, colegiaturas de sus hijos y renta de su casa.
Para que la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS) funcione en su totalidad le falta mucho. En eso coinciden por lo menos dos especialistas: el abogado litigante Christian Fragoso Velázquez, presidente de la Asociación de Abogados Penalistas en Morelos, y Liliana Fernández García, doctora en atención a víctimas por delitos de alto impacto.
Luego de la inauguración de la UECS, de la Fiscalía General de Justicia de Morelos(FGJEM), el día 1 de abril a la que asistieron el gobernador Graco Ramírez; el fiscal general del estado de Morelos, Rodrigo Dorantes Salgado; el coordinador de la Unidad Antisecuestros de la Secretaría de Gobernación, Renato Sales Heredia, e Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la Asociación Civil “Alto al Secuestro”, Christian Fragoso opinó que la UECS es una improvisación del gobierno, ya que en sus instalaciones sólo hay un escritorio y dos computadoras.
El día del lanzamiento de la Unidad, a los representantes de los medios de comunicación se les prohibió entrar a las instalaciones.
Carencias de personal, capacitación y equipo
De acuerdo con el penalista,para que la UECS funcione cien por ciento, los cuerpos policiacos deben estar capacitados para atender estos delitos de alto impacto y, además, tener los recursos materiales de alta tecnología. A esto habría que agregar, según el experto en derecho penal, algo en lo que el gobierno ha fallado, que es un buen trato del servidor público hacia la víctima y sus familiares.
Liliana Fernández, presidenta de la fundación Clínica de Paz, coincide con el especialista en derecho penal, pero además agrega que es importante que los agentes que trabajan en la unidad antisecuestros tengan condiciones laborales acordes con la actividad que realizan. Es un trabajo muy difícil, están muchas horas sin comer, parados; arriesgan su vida, deberían darles seguros de vida y pagarles un buen sueldo, consideró la victimóloga.
Según la FGJEM, en próximos días, habrá una nivelación de salarios y a los integrantes de la UECS se les pagará de 15 mil a 20 mil pesos mensuales, de acuerdo a las actividades que efectúen.
Para que una unidad de esta naturaleza funcione, diceLiliana Fernández, es necesario contratar personal altamente especializado: “mínimo se requiere tener negociadores capacitados para tratar con los delincuentes; psicólogos especializados en manejo de crisis para asistencia durante el secuestro y después de éste, para la víctima y los familiares de la persona secuestrada; psicoterapeutas especializados con cursos de capacitación y desarrollo humano, de manejo de crisis; criminalistas, especialistas en derecho penal; fiscales especializados.
Fiscal Rodrigo Dorantes
Se resarcirán deficiencias: Fiscalía
Adriana Pineda Fernández, fiscal en delitos de alto impacto de la FGJEM, dio a conocer que la UECS cuenta con 60 integrantes y tendrá 120 a finales de año. Estos elementos están capacitados por instancias como USAID (por sus siglas en inglés, Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional), la Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley (ILEA) de El Salvador; el Grupo Antisecuestros y Antiextorsión (GAULA) de Colombia y por Iniciativa México; además de haber recibido capacitaciones por parte de la Procuraduría General de la República. También han realizado sus exámenes de control y confianza ante el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).
No es nueva la Unidad, aclaró Adriana Pineda, existe desde hace algunos años; pero, no contaba con suficientes recursos humanos, económicos o materiales. “Ahora se está haciendo un esfuerzo de inversión tanto en la profesionalización de los elementos como en equipamiento e instalaciones”.
La funcionaria estatal explicó que cuando se recibe una denuncia se da una respuesta inmediata. Se brinda asesoría a los familiares de la víctima, se planea la operación, y aquí es donde entra el trabajo de los negociadores, y finalmente se brinda atención psicológica y asesoría legal a las víctimas y sus familiares. Aparte de todas estas acciones, la estrategia de combate al secuestro incluye campañas publicitarias de prevención y trabajo cotidiano en zonas conflictivas, lo que se maneja en colaboración con otras instancias de gobierno.
Explicó que la Unidad se coordina con otras instancias estatales y federales. “Hemos realizado operativos de rescate y aprehensión en coordinación con las Unidades Especializadas de otros estados, especialmente los colindantes con Morelos, y también con instancias como la Policía Federal o el Ejército Mexicano”, indicó.
A pesar de que esta unidad antisecuestros no funciona en su totalidad, de acuerdo con el gobernador Graco Ramírez, en 18 meses de su administración se ha rescatado con vida a 233 víctimas de secuestro, se han detenido 263 presuntos secuestradores, desarticulado 57 bandas dedicadas a ese delito y obtenido 88 sentencias condenatorias.
Cuernavaca, Morelos; 11 de abril de 2014. El Congreso del Estado aprobó crear el Premio al Mérito Periodístico a iniciativa de los diputados integrantes de la Conferencia para la Dirección y Programación de los Trabajos Legislativos, la cual definirá el monto de un estímulo económico que incluirá el galardón, mismo que será entregado cada año en sesión ordinaria el día 7 de junio.
Para ello, el Pleno aprobó abrogar el Decreto número doscientos setenta y siete, que establecía el Premio Estatal de Periodismo, publicado en el Periódico Oficial “Tierra y Libertad” número 4336, de fecha 30 de junio de 2004.
El Premio al Mérito Periodístico busca galardonar de manera formal y pública, la labor de los profesionales de la comunicación que se distinguen en el ejercicio del periodismo orientado hacia la defensa de las libertades de expresión, información y opinión en el ámbito de la comunidad morelense.
Lo anterior, con el fin de estimular a que se siga ejerciendo en el marco de independencia, rigor y respeto a la verdad, principios fundamentales del ejercicio profesional, tomando en cuenta que con el trabajo que ejercen los periodistas se informa a los ciudadanos morelenses de la situación del Estado, de la política, de la cultura, entre otras no menos importantes.
El Premio al Mérito Periodístico se otorgará anualmente a quien se distinga en categorías como: periodismo impreso, radiofónico, televisivo, digital; con distinción especial al periodista que posea una trayectoria de más de 30 años como reconocimiento a la labor continúa en el ejercicio de su profesión en el Estado de Morelos. Para este último caso, el interesado deberá acreditarlo con la documentación que establezca la convocatoria respectiva.
Los géneros que podrán participar son: noticia, reportaje, artículo, fotografía, columna, caricatura, crónica, entrevista y video.
El Comité Organizador del Premio al Mérito Periodístico, el cual se constituirá anualmente, se integrará por un diputado representante de la Mesa Directiva del Congreso, uno de la Junta Política y de Gobierno, uno de la Comisión de Investigación y Relaciones Interparlamentarias y uno de la Comisión de Educación y Cultura, quienes podrán auxiliarse de profesionales en el ámbito de la información de reconocido prestigio y honorabilidad, para evaluar el trabajo de los candidatos.
El premio consistirá en un pergamino en el que consten la o las categorías en el que el periodista es premiado y los trabajos realizados, así como un estímulo económico cuyo monto será establecido por la Conferencia para la Dirección y Programación de los Trabajos Legislativos y señalado en la convocatoria respectiva.
El Premio al Mérito Periodístico será entregado durante la sesión ordinaria del Pleno del Congreso del Estado de Morelos, el día 7 junio de cada año y en caso de que éste sea un día inhábil, se hará en la fecha que sea señalada por la Conferencia.