Foto: Despliegue sobre Plan de Ayala por fuga de gas-cloro
Por Magda García
Cuernavaca, Morelos; 6 de marzo de 2014. En un negocio de desperdicios industriales en la colonia “los Patios de la Estación”, se registró esta tarde una fuga de gas – cloro que dejó como saldo seis personas intoxicadas.
Después de medio día de este jueves elementos de la policía preventiva y vial, del heroico cuerpo de bomberos de Cuernavaca, protección civil municipal y estatal, así como el SAPAC para acordonar la zona de riesgo para hacer resguardar las escuelas y casas, así como de la terminal de autobuses.
Al lugar arribó personal especializado en el manejos de residuos tóxicos del Centro de Control de Emergencias Civac, quienes efectuaron las acciones pertinentes para retirar y trasladar el tanque que contenía el gas, a la empresa Esmat para tener un correcto tratamiento.
El director de Protección Civil de Cuernavaca detalló que el suceso intoxicó a los tres trabajadores del establecimiento clandestino responsable de captar residuos industriales Miguel Ortega de 25 años Fernando Casillas de 44 años y Janquel Ortiz de 15 años y a los bomberos Christian Cuevas, Raúl Martínez y Jesús Reyes este último titular del heroico cuerpo quienes fueron trasladados al hospital general para recibir la atención médica correspondiente tras haber inhalado este producto químico.
El funcionario municipal dijo que la fuga de este material peligroso permitió detectar este establecimiento clandestino por lo que la autoridad con miras a prevenir otra situación de emergencia como la de este día deberá regular este tipo de comercios que no sólo representan un riesgo para sus trabajadores sino para con los vecinos que habitan a la redonda del mismo.
Mientras en Morelos muchos festejaban eldía del Amor y la Amistaddesde las 11:00 de la mañana, Víctor Martínez, empleado de una empresa del ramo farmacéutico, retiraba –por órdenes de su patrón– 50 mil pesos en efectivo de la sucursal de Bancomer, ubicada en la avenida Plan de Ayala, muy cerca de la glorieta de La Luna, en Cuernavaca.
A las 11:10 salió del banco y abordó el automóvil de la compañía, un Renault Kangoo, blanco, seminuevo, y se dirigía a su trabajo en la colonia Atlacomulco por la avenida Plan de Ayala, se iba a incorporar a la autopista México–Acapulco, cuando inesperadamente fue interceptado por dos hombres que se le emparejaron a bordo de una motocicleta negra.
–El piloto de la moto iba con un casco y el otro, que me amenazó con una pistola, tenía una gorra. Me apuntó a la cara y me gritó que detuviera el auto, lo cual obedecí. Una vez que paré el vehículo, el de la gorra me siguió apuntando, abrió la portezuela y se metió al coche. Me empujó a la parte trasera y me amarró las muñecas, los tobillos y me amordazó con vendas. Se llevó el dinero que yo había retirado y también me quitó mi cartera con dinero e identificaciones y documentos. Después se sentó en el asiento el piloto y manejó como cinco minutos hasta que sentí que se estacionó. Yo no podía ver y apenas podía moverme. Después paró el coche y se fue. Como a los 10 minutos que se fue yo comencé a moverme tratando de desatarme y traté de gritar. Así estuve un largo rato, hasta que sentí que alguien rompía el vidrio de la ventada: era un policía que me dijo que me calamara y que él me iba a ayudar. Me desató, me quitó la mordaza y llamó a una ambulancia porque yo me sentía muy mal. A los pocos minutos vino la ambulancia y me atendieron los paramédicos. Estaba yo muy asustado y me sentía muy mal. Poco después vinieron unos policías municipales en una patrulla, que el policía vial llamó, y les conté lo que me había pasado.
Víctor Martínez agregó algo, que posteriormente repetiría a un perito enviado por la Procuraduría General de Justicia a recabar evidencias:
–Cuando la cajera que me atendió me estaba contado el dinero, hizo una llamada por teléfono. Yo alcance a oír que dijo que “sí, el estacionamiento está casi vacío”, eso fue lo que dijo la cajera que me dio el dinero, la que me contó el dinero y me dio lo billetes.
El 14 de febrerofue un viernesraro en Cuernavaca y la zona Conurbada. La prensa local daba a conocer el fallecimiento de un hombre por sobredosis de una sustancia tóxica llamada PVC o policloruro de vinilo, en la colonia 10 de Abril, de Temixco. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) atendió sólo un robo a una tiendaFamsa, en la colonia Flores Magón y laextraña aparición de un hombre encajuelado en una camioneta.
Para ser quincena y un día en que la gente salió a gastar dinero en los restaurantes, los cafés, los cines, fue muy tranquilo, dijo un funcionario de la SSC.
Por la tarde, la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría de seguridad Pública estatal informaron sobre el aseguramiento de un hombre, por delitos contra la salud, presuntamente relacionado con el homicidio de un menor de 15 años; el esclarecimiento de un auto-secuestro y la detención de tres agentes ministeriales que, al parecer, privaron de la libertad a un hombre sin una orden de aprensión y sin que acreditaran que estaban realizando una investigación.
“Una investigación fácil”
Los peritos llegaron a las 14:10. Eran dos jóvenes: un hombre y una mujer. Fotografiaron el lugar de los hechos en el estacionamiento de Chedraui, de Bulevar Cuauhnáhuac. Acordonaron el área, se pusieron sus guantes, identificaron evidencia: trozos de venda blanca en la parte posterior del automóvil y vidrios rotos; levantaron huellas en el cristal de la portezuela del copiloto y las fijaron. Levantaron la evidencia y la embalaron; también levantaron información sobre los hechos y sobre la víctima. Todo en no más de 10 minutos.
–Esto fue algo muy sencillo y fácil; hay ocasiones en que tenemos accidentes graves como homicidios y ahí sí nos podemos llevar varios minutos, incluso, horas recabando evidencias, embalándola, llenando los formularios.
Los especialistas fijaron y embalaron la huella digital encontrada en el volante, porque el o los delincuentes pueden estar ya registrados en la base de datos de las procuradurías de Justicia estatal o de la república.
También recabaron información sobre la unidad dañada, la víctima y sobre el dueño o apoderado legal del vehículo, quien extendió una solicitud de puño y letra para que le permitieran llevarse la unidad, ya que dijo que ni él ni el asaltado presentarían denuncia penal.
Tuvo suerte el joven
–A eso de las 12:30 horas me encontraba circulando en mi unidad, de sur a norte por el Bulevar Cuauhnáhuac, a la altura de la tienda Chedrauhui,y al llegar al semáforo me detuve y observé que unas personas me hacían señas para que me acercara, lo cual hice. Me indicaron que en el estacionamiento abierto de la tienda había un vehículo, el cual se movía y se escuchaban quejidos al interior y que había una persona amarrada. De inmediato me introduje con mi unidad a verificar el dicho de las personas. Llegué al estacionamiento y localicé la unidad y efectivamente se movía bastante, ante lo cual yo me asomé por la parte del vidrio del piloto y me percaté de que había una persona del sexo masculino ahí dentro moviéndose, ante lo cual procedí a romper el vidrio, previamente me puse mis guantes para no alterar las escena y destruir evidencia. Una vez que rompí el vidrio procedí a abrir la portezuela y me metí a auxiliar a la persona. Le quité la mordaza y lo desaté de las manos y tobillos, estaba atando con vendas. En seguida procedí a llamar a una ambulancia porque el masculino de aproximadamente 27 años, quien dijo llamarseVíctor, se encontraba tembloroso, muy sudado y con la piel pálida. El masculino procedió a contarme cómo estuvieron los hechos y yo procedí a llamar las unidades más cercanas para que me auxiliaran.
Esto es lo que reportó Víctor Manuel Ortega Ruiz, policía vial de Cuernavaca con más de 10 años de experiencia.
–¿Qué pensó usted cuando le avisaron que había una persona dentro de un coche en el estacionamiento?
–No pensé nada, sólo actué y fui y lo atendí.
–¿Es la primera vez que rescata usted a alguien?
–Como este caso sí, pero como somos policías viales lo que más he hecho es recuperar vehículos. El año pasado recuperé tres unidades en persecución. Hace unos meses comparecí ante los juzgados orales porque recuperé una unidad con reporte de robo. Iban dos masculinos en la unidad y los perseguí y los detuve y recuperé la unidad.
–¿Qué precauciones debe tener una persona que va a un banco a sacar dinero?
–Tratar de no ir solo y si ve algo raro, salirse de la zona de peligro. Si puede llamar por teléfono, si ve algo raro, lo puede hacer al 066 y de ahí ellos canalizarán a las unidades más cercanas al lugar de los hechos.
–¿Le fue bien o le fue mal hoy 14 de febrero al chavo que asaltaron?
–No tiene nada que ver que haya sido 14 de febrero, le robaron el dinero pero creo que se la perdonaron; la vida no tiene precio.
Día del Amor y la Amistad
El año pasado, el 14 de febrero fue diferente
El 14 de febrero, pero de 2013, fue más bien un día violento. Ese jueves, según reportes de la policía y de acuerdo con algunos diarios locales, encontraron sin vida a un ayudante municipal de Cuautla; secuestraron a una joven de 18 años en Cuernavaca; en Temixco detuvieron a una adolescente con cinco bolsas de marihuana; capturaron a presuntos homicidas de un agente ministerial de Cuautla; en Puente de Ixtla intentaron robar un supermercado; en Jojutla hubo un incendio en un puesto de comida; en la Autopista México–Acapulco hubo dos accidentes de automóvil y tres lesionados; En Cuautla capturaron a un menor de edad con un arma punzocortante; y en la colonia Maravillas, de Cuernavaca, dieron cristalazo a la camioneta del ex diputado local Ricardo Dorantes San Martín, papá del actual procurador estatal de Justicia, Rodrigo Dorantes Salgado.
En las salas de Juicios Orales, en el centro de Cuernavaca, 10 policías estatales acusados del homicidio de dos escoltas del procurador, rindieron declaración en las salas de juicio oral en el centro de la ciudad y fueron apoyados por sus familiares, quienes bloquearon la calle Morrow pidiendo la liberación de sus parientes con gritos y cartulinas.
El penal varonil del Centro de Reinserción Social (CERESO) de Atlacholoaya, Morelos, que alberga a 2 mil 700 internos, dispone de un solo custodio para vigilar y cuidar a 23 reos; lo que desoye la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que sugiere un custodio cada 10 internos para garantizar una verdadera labor de vigilancia.
De acuerdo con un informe de la Comisión de los Derechos Humanos en el Estado de Morelos (CDHEMOR), la cárcel Distrital de Jojutla tiene 101 por ciento de sobrepoblación, la de Jonacatepec 46 por ciento, la de Cuautla 91 por ciento, el penal femenil de Atlacholoaya 23 por ciento, el penal varonil 22 por ciento y el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de Libertad para Adolescentes (CEMPLA) 22 por ciento.
El Coordinador de Reinserción Social en la entidad, Jesús Valencia Valencia, detalló que esta deficiencia surge porque la plantilla de personal de vigilancia y custodia del centro penitenciario es poca.
El responsable de los centros penitenciarios en Morelos reconoció que otro de los problemas que ha originado incumplir con la recomendación de la ONU es el hacinamiento o sobrepoblación de internos: en una sola celda de cuatro por cuatro metros del penal de Atlacholoayahay hasta 17 internos.
El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes rechaza el uso de un espacio de 4.5 metros cuadrados por persona para periodos de detención que excedan de 1 o 2 días. Las celdas para un único ocupante de 8 metros cuadrados y 9 metros cuadrados brindan condiciones de detención, completamente satisfactorias y razonables, refiere el Comité.
Jesús Valencia justificó el amontonamiento de reclusos porque entre los internos que purgan una sentencia se encuentran detenidos del ámbito federal. El funcionario aseguró que se gestiona el traslado de estos reos a centros penitenciarios federales; sin embargo, reconoció que este proceso lleva su tiempo.
Otra de las razones de la sobrepoblación, de acuerdo con Jesús Valencia, es el cierre de las cárceles de Tetecala y Puente de Ixtla.
El hacinamiento en las cárceles y estrechez de las celdas representan un peligro para los internos y el personal de los reclusorios, pero también para la población en general.
De acuerdo con el visitador especializado de asuntos penitenciarios de la CDHEMOR, Raúl Díaz García, no contar con espacio y personal suficiente propicia la fuga, conatos de bronca, motines, riñas,homicidios en el penal y en cárcel distritales.
El 3 de enero de 2014, se fugaron cuatro internos del penal de Atlacholoaya; uno de ellos, Hilario Montaño Montes, fue reaprehendido y después asesinado en su celda. 10 custodios fueron despedidos y,hoy en día, 9 de ellos están acusados y vinculados a procesos de evasión de presos, teniendo como medida cautelar prisión preventiva.
El 13 de enero de este año, se realizó un operativo en el CERESO, encontrándose objetos y sustancias ilícitas como palas, navajas, cargadores de celular, equipos de telefonía celular, desarmadores con punta, puntas larga, tijeras, discos compactos, dvds, pipas metálicas y de madera, un machete y dos víboras, entre otras cosas.
En 2013, en las cárceles de Morelos, se realizaron seis operativos, tres de ellos en el Centro de Reinserción Social Morelos, uno en la cárcel distrital de Cuautla y otro en el módulo de seguridad de Jonacatepec; en ese mismo año se registraron dos riñas o conatos de riñas, una en la cárcel distrital de Jojutla y otra en el CERESO Morelos.
La falta de vigilancia facilitó que dos internos, uno en la cárcel distrital de Jojutla y uno en el penal de Atlacholoaya, se quitaran la vida. Esa misma situación de carencia de centinelas en las cárceles distritales de Jojutla y Puente Ixtla, propició que en ellas se registraran cuatro evasiones o fugas de reos.
También en 2013, se registraron seis decesos de internos, cuatro de ellos dentro del Centro de Reinserción Social Morelos, uno en la cárcel distrital de Jojutla y una más en Puente de Ixtla
Lucero Ivonne Benítez, presidenta de la CDHEMOR, dio a conocer que aunado a los anteriores problemas, hay una serie de irregularidades en los penales, como la separación de internos en cuanto al perfil criminógeno, que los servidores públicos no proporcionan información a los internos sobre sus causas penales, deficiencias en baños y áreas comunes, los centros médicos no tienen medicamentos, falta de actividades para los internos, no existen registros de internos con SIDA o con problemas mentales, no hay programas de desintoxicación para quienes consumen drogas y tampoco se respetan las visitas íntimas.
Jesús Valencia Valencia informó que –para contrarrestar esta situación– se contratará, al menos, a100 elementos más de custodia y vigilancia; lo que permitirá llegar a 270 custodios para poder garantizar la seguridad de los 2 mil 700 internos y así se cumpla con la recomendación de la ONU.
Valencia Valencia explicó que, debido a que es humanamente imposible, ningún custodio puede repetir turno, el personal realiza y seguirá realizando una jornada de 24 horas de trabajo por 24 de descanso.
Además del hacinamiento y falta de personal de vigilancia, la población del penal femenil del Centro de Reinserción Social (CERESO) Morelos,de Atlacholoaya, tiene que soportar abusoscomo insultos y robos de parte de las pocas custodias que allí trabajan.Ser objeto de burlas o quedarse con hambre, porque las encargadas de vigilancia les quitan sus alimentos, son maltratos cotidianos a los que están expuestas –principalmente– las más pobres.
La descomposición que impera en esa cárcel permite, incluso, que las propias internas adviertan cuáles celadoras consienten el ingreso de artículos prohibidos, quiénes piden dinero o sustraen las pertenencias de las presas.
Una mujer, que pide reservar su identidad, revela a Conurbados cómo fueron los ocho meses que estuvo recluida en esa cárcel, de la que fue liberada por falta de elementos.
Recuerda que durante su estadía, eran aproximadamente dos centenas de mujeres encerradas en el lugar, y que estaban distribuidas en tres distintas áreas comunes: Ingreso, que es, prácticamente, la primer etapa al llegar al lugar, en la cual todas se encuentran enclaustradas en su celda; el Centro de Observación de Conducta, conocido como COC,lugar en el que, como ella lo describe, “ya tienes más libertad y hasta puedes ir a la tiendita”, y Población, en donde se designa la celda en la cual purgarán su condena o esperarán una sentencia.
“Éramos ciento setenta y dos presas y erancreo que veinte custodias, distribuidas en todas las áreas; una por cada edificio. Pero ¿para un edificio sólo una custodia?”, se pregunta.
Hasta el momento, sigue sorprendida por el hecho de que únicamente una celadora fuera la encargada de cuidar cada una de esas secciones; en el área de Población, sólo una cuidaba cada edificio. Las demás, estaban distribuidas en la torre, la entrada, salida, etcétera.
Refiere que ninguna de las centinelas ni de las sargentos estaban armadas: “Sólo traían un tolete, y creo que un gas pimienta.Es más, creo que ni cuando salían a las diligencias iban armadas”.
Relata los abusos por parte de las custodias hacia ella y el resto de las internas. Aunque se preocupa por aclarar que nunca sufrió maltrato físico, asegura que sí fue objeto de burlas, atropellos a sus derechos y limitaciones para recibir comida y otras pertenencias que sus familiares le llevaban durante las visitas.
“En el tiempo que yo estuve, llegaron unas comandantas que inmediatamente las cambió el subsecretario de Reinserción Social porque nos trataban de pendejas, nos decían ‘¡Pendeja, recoge esto! ¡Pendeja, limpia aquí’ y la población se quejó. El subsecretario temía que les fueran a hacer algo, así que las tuvo que cambiar”.
La entrevistada también cuenta que las celadoras no permitían pasar la comida y las cosas buenas o que a ellas les gustaban,como la avena o el café; ésasse las quedaban. “Hay ocasiones en las que nuestra familia nos trae de comer y ellas se quedan con la comida, se la comen; hasta pasan a aventar nuestros topers”, dice.
A la hora de la comida –narra– muchas se quedan con hambre, pues ellas se llevan muchas cosas, sacan bolsas de sus mochilas y dicen: “pásame veinte salchichas para mi perro”. Especifica que esos abusos se cometen usualmente con las mujeres de escasos recursos o con aquellas que no reciben visitas frecuentemente.
Explica que la situaciónde hacinamiento en el penal es un gran problema, puesto que en cada una de las celdas residen hasta cuatro mujeres, en un espacio menor a los cuatro metros cuadrados, en el cual, únicamente hay dos camas de piedra, por lo que dos presas tienen que dormir en el piso.
“A mí me tocó estar en una misma celda con otras dos señoras, pero en la etapa de ingreso dormíamos hasta ocho en una misma celda, en población ya son sólo cuatro, pero me han dicho que en donde están los hombres, es peor”.
Surgió hace dos décadas cuando en Cuernavaca, y su zona conurbada, escaseaban los buenos restaurantes de pescados y mariscos; mucho menos existían, por entonces, lugares dedicados a los platillos del mar al estilo del Pacífico Norte. Hoy consolidado, el restaurant Mazatlán conserva la filosofía de ofrecer sólo productos de primera calidad y que estén a la vista de clientes.
El oriundo del puerto sinaloense y anfitrión de este rincón que respeta sus más afamadas tradiciones, Francisco Javier Gálvez de la Vega, hace patente eseinterés cuando manifiesta: “Nosotros nos animamos a poner buffet porque sabemos lo que manejamos. La gente tiene a la vista lo que se va a comer, tanto lo del buffet como lo de la carta”.
Respecto al origen de la materia prima, asegura que el 80% proviene del Pacífico Norte, de esa franja que va desde el Puerto de San Blas, Nayarit, hasta el Golfo de Santa Clara, en el Mar de Cortés. En esa línea costera “se da el mejor camarón del mundo”, afirma orgulloso.
Las jaibas son de Sonora; el abulón de Ensenada, Baja California. Aunque también se incluyen mariscos de El Golfo de México, como el ostión de cultivo seleccionado de Tampico, todos los frutos del mar son adquiridos en uno de los expendios más grandes del mundo en ese giro: La Nueva Viga, de la Ciudad de México.
“En Cuernavaca estamos a poco más de una hora de ese mercado. Ni en Japón, ni en Estados Unidos tienen esa variedad y frescura. Ni Veracruz ni Acapulco ni el mismo Mazatlán tienen la variedad que nosotros tenemos. Por eso aquí tenemos lo mejor de cada lugar”, dice Francisco Javier Gálvez de la Vega.
En este 2014, el restaurante Mazatlán cumple 20 años en Morelos.
Tuvo su origen en 1994, en un local del Paseo Cuauhnáhuac, a la altura de la colonia Progreso, en Jiutepec.
En 2003 se trasladó a un espacio de la avenida Palmira, en Cuernavaca.
Desde 2011 se encuentra ubicado en Plaza Cuernavaca, Sección Casablanca, colonia Lomas de la Selva de este municipio. Teléfono: 318-4282
Don Nacho salió de la sala de audiencia cabizbajo,desolado y con la esperanza desecha. Quería escapar y a toda prisa bajó las escaleras con rumbo a la salida del juzgado.
El brillo de sus ojos desorbitados reflejaba su enojo y su voz entrecortada expresaba su rabia contra la injusticia.
–Toda la gente con la que platico me dice: Tuviste mucho valor, vale; pero mejor… ¡ya vetee! ¿Qué cosa quieres? Van a salir y ¡te van a mataar! Van a matar a toda tu familia. Todos me dicen lo mismo.
El campesino de abundante cabello y bigote canoso, intenta sostener el tono de su voz que se quebraba.
–Ta´ triste todo esto amigo, la verdad. Lamentablemente uno desconoce de las leyes y… es difícil.
El hombre contuvo una lágrima con un profundo resuello y revira:
–Ahora estoy arrepentido de haber denunciado. No, mi amigo ¡Jamás vuelvo a denunciar!
Don Nacho dio la media vuelta y continuó el camino de retorno a su comunidad, de donde, también sus amigos le dijeron, nunca debió salir.
Aun así, venció el miedo de las amenazas de muerte y recorrió un peregrinar del municipio de Jojutla hasta Cuernavaca para pedir justicia.
Violencia en el sur
La zona sur poniente de Morelos colinda con el Estado de México y Guerrero; desde septiembre de 2007, comenzó la violencia de grupos del crimen organizado.
El domingo 27 de mayo de 2012 ocurrió la tragedia de Don Nacho.
Esa mañana él acudió a su establo y cuatro personas con armas largas le cerraron el paso.
–Párese porque tenemos orden de matarlo. ¡Tírese hijo de su pinche madre! –dijo uno de los encapuchados al campesino.
Mientras, otro pistolero lo amarró de las manos y le cubrió la cabeza con un pasamontañas. Después lo condujeron hasta un cañaveral, a unos 150 metros de ahí.
–Siéntese aquí canijo, vamos a platicar –ordenó el hombre armado.
–¿Amigo de qué se trata esto,pueés? –preguntó Don Nacho.
–Quiero que me dé un millón y medio de pesos.
–¡Noo,amigoo! yo no tengo dinero. Si ando aquí es porque miren, yo ando trabajando y tengo necesidad. Yo tengo, yo estoy bien amolado. Ustedes saben que acaba de morir mi hijo, mi mamá está enferma del corazón. No sean injustos por favor ¡Suéltenme!
El hombre suplicó y a cambio ofreció darles la cantidad de 50 mil pesos que podía juntar con su familia, porque no quería tener problemas con nadie.
Ellos le pidieron el número telefónico de su casa y del celular, pero a cambio él les pidió que no llamaran porque su mamá estaba enferma del corazón.
Entre el grupo de pistoleros, Don Nacho identificó a uno de ellos, un tal Manuel, vecino del poblado, con quien se topó minutos antes, de camino a su parcela.
El hombre era integrante de una familia conocida en la zona como «gente de mala muerte», dedicada a robar, extorsionar y asesinar.
Alrededor de las 10 de la noche, decidieron cambiarlo de lugar y le preguntaron si había por ahí otro sitio o una casa abandonada en el campo.
Los delincuentes lo desataron y lo llevaron con amenazas, pero le advirtieron:
–Si encontramos por ahí a alguien, usted diga que soy un trabajador porque si usted cambia alguna palabra, mato a la persona que nos encontremos y lo mato a usted.
Una vez que llegaron a otro cañaveral, más crecido que el anterior, el pistolero volvió a ponerle el pasamontañas y a atarlo.
Luego lo dejaron ahí hasta que Don Nacho preguntó si podían desatarlo para ir al baño, pero nadie le contestó y se dio cuenta que estaba solo.
Ante el temor de que regresaran los delincuentes, el hombre mordió sus ataduras hasta lograr liberarse y se fue rumbo a su casa.
Para ese entonces, la familia del campesino lloraba porque una persona les llamó para decirles que tenían secuestrado a Don Nacho, pedían el pago de un millón y medio de pesos para liberarlo.
Sus parientes se sorprendieron cuando lo vieron entrar y la calma regresó con ellos.
La extorsión
Al día siguiente, el hombre de la tercera edad intentó continuar con su vida normal y se dirigió a su parcela para alimentar a «unos chivitos».
Alrededor de las 10 de la mañana regresó a su casa y su hija le informó que habían recibido otra llamada para exigirle un pago porque con «La Familia Michoacana» no se juega.
Una hora después, el delincuente volvió a llamarle.
–¡Viejo hijo de la chingada! ¿Qué crees que esto es un juego?–dijo el agresor.
–Amigo discúlpame, ya te dije ayer que dinero no tengo, por favor quiero que entiendas, te suplico, ¿cómo te puedo decir que dinero no tengo?
–Entonces, vamos a matar a toda tu pinche familia y te vamos a tirar sus cabezas, ya sabemos dónde viven.
–Mira, yo no quiero problemas. ¿Qué te parece si me das una oportunidad? Entre hoy y mañana déjame ver si te puedo conseguir 100 mil pesos, pero quiero un trato de hombres. No te conozco, no me conoces. Quiero por favor que nos dejes trabajar.
–Pues órale; son buenos los cien mil pesos. Mañana te llamo para que me entregues el dinero. Quiero que el dinero me lo lleve tu hija.
–¡Ah, no! ¿Cómo crees que mi hija te va a entregar el dinero? No. Te lo va a llevar uno de mis empleados.
Finalmente ambos acordaron la hora y la persona que llevaría el pago.
Tras llegarse el plazo establecido, el extorsionador se comunicó con Don Nacho para decirle que el dinero lo entregara en el sitio conocido como La Proa del poblado de Tequesquitengo.
Sin embargo, el delincuente pidió que le diera únicamente la cantidad de 50 mil pesos y que al otro día le daría indicaciones para que le entregara el resto.
Alrededor de las 11 de la noche, el hombre se comunicó con él y dijo que el efectivo lo había recibido y su trabajador iba de regreso a su casa.
No obstante al día siguiente, el extorsionador le reclamó a Don Nacho porque no había recibido nada y quería los cien mil pesos que habían acordado.
Don Nacho alegó que era falso lo que decía porque él mismo había llamado para confirmar que había recibido los 50 mil pesos.
Tras una discusión y ante la presión del extorsionador, la víctima le ofreció el pago de 80 mil pesos pero con la condición que todo terminara ahí.
El pago tuvo lugar en el municipio de Puente de Ixtla y parecía que todo había terminado, pero no fue así porque el día 3 de mayo su hija recibió otra llamado.
–¡Hijo de tu pinche madre! ¿Qué crees que esto ya terminó? No, esto va a ser cada quince días–dijo el extorsionador.
La denuncia
De nueva cuenta comenzó la presión, ahora le exigían un pago de 20 mil pesos que debería de meter en una bolsa y dejarla colgada en una tranca de la colonia El Higuerón.
Don Nacho decidió pagar y pensó “Ojalá que ahí muera todo”.
Sin embargo, el día 16 de mayo recibió un mensaje escrito que dejaron frente a la casa de uno de sus familiares. Otra vez le exigían un pago o sino irían a matarlo.
El hombre se armó de valor y denunció el hecho a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado.
La víctima realizó un pago final de 10 mil pesos que dejó cerca de la casa de Anatalia, una curandera, vecina del lugar, a quien había identificado como la líder del grupo criminal, pero que nunca quiso contarle a nadie para no exponerlos.
Ella, en complicidad con sus hijos, entre ellos Armando y Manuel, y otros familiares eran reconocidos porque extorsionaban a los pobladores de la zona.
Agentes de la Policía Ministerial y la Policía Federal Preventiva realizaron un operativo; al momento que recogían el botín, la madre y uno de sus hijos fueron detenidos, además de otros dos jóvenes.
Los capturados fueron llevados a juicio y, el día 30 de septiembre del mismo año, un tribunal de justicia oral absolvió a Anatalia, Armando, Juan Carlos y Omar porque el agente del ministerio público, de la Procuraduría de Justicia de Morelos, no integró bien la carpeta de investigación.
Otros errores fueron que continuamente cambiaron de fiscales, algunos testigos no acudieron a declarar, otras pruebas no se presentaron, lo que repercutió en que los jueces no tuvieran elementos suficientes para sentenciar a los acusados.
Es por eso que ese día, Don Nacho salió casi corriendo del juzgado, buscando la esperanza en una justicia divina. «Lamentablemente me toco perder, ni modo. Que Dios se encargue de ellos, ni modo».
Cuernavaca, Morelos; 5 de marzo de 2014. El presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Jorge Shiaffino Isunza, presentó denuncia penal ante la Procuraduría General de Justicia (PGJ) en contra de Manuel Martínez Garrigós y del ex tesorero Diego Manuel Gómez por supuestos desvíos de recursos de hasta 13 millones de pesos.
Shiaffino Isunza dijo que de acuerdo a la auditoría que realizó el Comité Directivo Estatal del PRI a la administración de Manuel Martínez Garrigós arrojó una situación que se puede tipificar como daño patrimonial, abuso de confianza o administración fraudulenta por el año que fungió como presidente del partido, debido a que no comprobó, pero sí ejerció la cantidad de casi 13 millones de pesos.
Por tal motivo señaló que se vio en la necesidad de iniciar con la denuncia penal en contra de Martínez Garrigós, el ex tesorero Diego Manuel Gómez Enríquez y contra quien resulte responsable, porque de no hacerlo se convertiría en cómplice por omisión.
“Independientemente de los faltantes de vehículos e inmuebles, no se comprobó el dinero que recibió del Comité Ejecutivo ni del IEE, si la auditoría hubiera comprobado eso, hoy no estaríamos ante el problema que de no presentar la denuncia.”, aseveró el presidente estatal del Revolucionario Estatal.
Nos van a aplicar la ley, dijo, y tendríamos que pagarle lo que le dieron al partido de prerrogativas, desgraciadamente no se salva así, únicamente lo que puede hacerse es que se retrase la pena resarcitoria y podremos buscar en nóminas para entregar esa comprobación, porque el afectado es el partido, no Manuel”.
Por último, informó que su hijo Jorge Shiaffino Pérez presentó su renuncia como representante del PRI ante el IEE para no dañar el trabajo realizado, pero que de ninguna manera obedece a presiones ni chantajes de algunos personajes.
Cuernavaca, Morelos; 5 de marzo de 2014. El diputado de Movimiento Ciudadano, Joaquín Carpintero anunció su afiliación a las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD), pese a que criticó al gobernador Graco Ramírez e incluso creyó necesario iniciar un juicio político en su contra por falta de resultados en materia de seguridad.
En conferencia de prensa, Joaquín Carpintero acompañado de la bancada del PRD y del líder del sol azteca, Abel Espín, presentó su renuncia a Movimiento Ciudadano para adherirse a las filas del PRD.
Joaquín Carpintero señaló que tomó la decisión de sumarse al PRD para trabajar más de cerca con el gobernador Graco Ramírez y tiene confianza en que se lograrán buenos resultados en seguridad.
“Nos vamos a incorporar para que Morelos vuelva a ser tranquilo como antes. Juntos sé que vamos a llevar beneficios y vamos a hacer el recinto ferial de Santa Rosa Treinta y techumbres para un mejor Morelos. Hemos sumado esfuerzos, y sí, ya me cumplieron mis gestiones y mi ideología es de izquierda”, enfatizó.
Asimismo, dijo que él en el sexenio pasado fue víctima del secuestro de su hijo y no denunció por el temor, pero que ahora ya puede transitar más tranquilo por su municipio que es Tlaltizapan porque ya tiene confianza en el gobierno y que el gobernador logrará su objetivo.
Cuernavaca, Morelos; 05 de marzo de 2014. Cuautla y Jojutla son el quinto y sexto municipio en entregar a la corporación estatal la operatividad de seguridad en sus localidades.
Desde la mañana de ayer el mando único asumió las labores operativas en la Heroica e Histórica Ciudad de Cuautla, así lo confirmó el edil Jesús González Otero esta mañana en rueda de prensa.
El edil cuautlense afirmó que en uso de sus facultades legales y constitucionales, con miras a evitar efecto cucaracha y para garantizar que el bienestar de la población así como sus bienes no se vean expuestos por la situación de violencia, es que se tomó la determinación de ceder a la corporación estatal las labores de vigilancia en el citado municipio.
En esta misma conferencia la alcaldesa de Jojutla, Hortensia Figueroa Peralta, anunció que el cuerpo edilicio aprobó que la segunda etapa del esquema del Mando Único comenzara desde hoy en la mañana.
Al refrendar la disposición de la comuna que encabeza con el Gobierno del Estado a fin de conjuntar acciones en beneficio de la población la presidenta municipal también indicó que los regidores aprobaron designar a Luis Antonio García Ortiz como el nuevo titular de la secretaría de Seguridad Pública en Jojutla.
Por su parte el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública en Morelos, Jesús Alberto Capella Ibarra, pormenorizó que en el caso de Cuautla 25 elementos de la corporación a su cargo fueron destinados a aquella región de la zona oriente para que de forma conjunta con los 252 elementos de la Seguridad Pública y Vialidad de Cuautla iniciaron desde las diez de la mañana de ayer martes las acciones encaminadas a enfrentar los delitos del fuero común y la delincuencia organizada.
El funcionario Estatal especificó que en el caso particular de Jojutla la corporación estatal destinó a 15 elementos por turno para las labores del mando único por lo que de forma coordinada los efectivos trabajaran con los 92 policías municipales.
Jesús Alberto Capella Ibarra se pronunció porque los policías de Yautepec, Amacuzac, Tlaquiltenango, Tlatizapan, Cuautla y Jojulta, lugares en donde el mando único es el responsable de las labores de vigilancia, tengan un “horario más humanos para los policías”, es que decir, que los policías trabajen ocho horas y descansen un día.
Aseguró que el tema del municipio de Cuernavaca está pendiente y que en caso de que la comuna capitalina avale ceder la seguridad esta información se dará a conocer en próximas horas.
Cuernavaca, Morelos; 05 de marzo de 2014. El pleno del Poder Judicial acordó que en próximos días se promoverá ante los integrantes de la Quincuagésimo Segunda Legislatura una iniciativa para hacer modificaciones a la Ley Orgánica de dicho poder que incorporé el concepto de Haber de retiro.
Luego de cerca de tres meses de no sesionar este día el pleno del Tribunal Superior de Justicia se pronunció por un “haber de retiro”. Con esta inclusión los magistrados pretenden garantizar que una vez que se cumpla con la carrera judicial y su periodo como integrantes del pleno haya una partida presupuestal que les garantice tener una vida decorosa pese a ya no estar en funciones.
El “haber de retiro” pretende que los magistrados cobren lo correspondiente a 20 años de servicio con sueldo al cien por ciento de magistrado.
La magistrada Virginia Popoca González fue una de las integrantes del pleno que peticionó a sus homólogos la aprobación de este proyecto que en una primera instancia beneficiaría directamente a Popoca González y al magistrado Ezequiel Honorato quienes el 17 de mayo venidero concluirán con sus cargos.
Los integrantes del pleno ultimarán detalles mañana jueves y se prevé que el próximo viernes acudan al recinto legislativo para hacer la entrega formal de su petición.