Cuernavaca, Morelos; 16 de diciembre de 2013. Empresarios dieron calificación de 7 al primer año de gobierno de Jorge Morales Barud, luego de que hoy rindió su primer informe de labores.
Eduardo Peimbert, presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Cuernavaca dijo que hubieran querido dar calificación de diez al gobierno de Jorge Morales Barud, porque reconoce que hizo un gran esfuerzo luego de recibir en banca rota al municipio, pero que no se ha hecho justicia en contra de “los delincuentes” que saquearon a Cuernavaca y se ha quedado a deber en servicios públicos municipales y en seguridad.
Asimismo, expresó que referente al aumento de impuestos que se cobrarán para el siguiente año, van a impactar de manera muy negativa al sector comercio y se prevén cierres de negocios.
“Estamos en recesión que no ha sido reconocida por las autoridades pero que la estamos viviendo y va a generar que unos negocios se vean en dificultades y posiblemente cierren. Si el Gobierno municipal y estatal se abocan a tratar el tema de desarrollo económico se verá atenuada la crisis que estamos viviendo y que se empleen los impuestos de manera correcta”, indicó el líder de los comerciantes.
Insistió en que la ciudadanía no tiene la culpa de pagar las facturas ni los platos rotos de quienes dejaron a Cuernavaca en una situación de crisis, por lo que si bien no prevén ampararse en contra del aumento de estos impuestos, si exigirán resultados para que esos impuestos se ejerzan de manera responsable.
—Ese muchacho no mata ni una mosca —Nos dijo el hombre aquel con quien habíamos hablado mi acompañante y yo: como de unos 45 años, moreno, de baja estatura, de bigote negro y pelo corto y quebrado. No sabíamos con quién habíamos platicado, pero cuando nos dijo quién era, esas palabras tomaron mayor importancia. Habíamos ido a buscar a algún vecino o pariente de Edgar “N”, a quien la prensa estatal y nacional ya había apodado el Niño Sicario.
Édgar fue capturado por militares en el Aeropuerto Mariano Matamoros, del municipio de Xochitepec, al sur de Morelos, el jueves 2 diciembre de 2010, cuando se disponía a viajar con una de sus hermanas a Tijuana y de ahí a San Diego, Estados Unidos. Durante toda esa semana y la siguiente, los medios de comunicación nacionales e internacionales dieron al caso una gran cobertura: querían saberlo todo, principalmente lo malo del menor de edad.
Era un día entre semana de ese mismo diciembre y la persona a la que acompañaría me llamó para decirme que me preparara porque iríamos a un lugar muy peligroso, en Jiutepec, al oriente de Cuernavaca.
Mi compañero pasó por mí, como habíamos quedado, a las 11 de la mañana frente a la entrada de la Catedral, en el centro de Cuernavaca. Yo llevaba mi cámara fotográfica y mi grabadora cargada y con pilas de repuesto.
Mientras él manejaba, me hizo la siguiente advertencia:
—No puedes llevar cámara, no puedes llevar grabadora, no puedes anotar nada. Si por alguna razón llegan a levantarnos, somos reporteros de la agencia fulana de tal. Yo soy el reportero titular y tú eres mi acompañante. Venimos a escuchar a parientes o vecinos de El Ponchis, para que la gente sepa la versión de personas que lo conocen mejor porque los medios de comunicación no lo bajan de asesino, carnicero…
Calle Tepozteco Jiutepec
Llegamos al estacionamiento de un centro comercial en el crucero conocido como Las Torres de Civac, localizado en Paseo Cuaunáhuac y avenida Centenario, en la zona conurbada oriente de Cuernavaca. Dejamos el coche y tomamos un camión urbano que nos dejó en la calle principal del poblado de Tejalpa, en Jiutepec: la avenida 20 de Noviembre.
Esa arteria es amplia, de dos carriles. Hay infinidad de negocios de todo tipo como zapaterías, tiendas de ropa, electrodomésticos. Conforme se avanza, se convierte en la calle Tepozteco y las tiendas son más y más pobres. Por las circunstancias, fue muy fácil pensar en que transitaba alguna de las calles más peligrosas de Santa Úrsula Coapa o del barrio bravo de Tepito de la Ciudad de México.
Con la advertencia de probable “levantón”, mi compañero y yo nos adentramos por la avenida 20 de Noviembre. Nos desplazamos con paso firme. Yo observaba las manos y la cintura de las personas que venían de frente: trataba de distinguir algún metal o filo para echarme a correr de regreso al bulevar. Aguzaba la vista y casi penetraba el parabrisas de los coches en contraflujo, en especial de las camionetas. De vez en cuando miraba hacia atrás sin detenerme.
Después de varias cuadras sobre la misma vialidad,pero ahora con el nombre Tepozteco,había una gran cantidad de tendejones. Según la policía, en esa época, en varios puntos de las inmediaciones del área se vendía droga al menudeo.
Unos metros antes de llegar a la calle Lago, en la colonia Vicente Guerrero, nos detuvimos frente a un portón de metal café. Yo me quedé replegado a la pared y mi compañero se apostó frente al domicilio.
Tocó el portón en repetidas ocasiones, hasta que alguien contestó desde adentro. Nos preguntó quiénes éramos y qué queríamos.
—¡Somos reporteros y venimos a platicar con algún familiar de Édgar Jiménez Lugo. Queremos ayudar, queremos que nos den información sobre el muchacho! —Dijo casi a gritos mi compañero.
Hubo un silencio por varios segundos hasta que la puerta pequeña del portón se abrió.
Del lugar salió la mitad del hombre de unos 45 años, moreno, baja estatura, bigote negro y pelo corto y quebrado, con la barba de días. Llevaba calzoncillos deportivos rojos y un jersey de básquetbol blanco: calzaba unas sandalias de plástico. Nos quedó viendo de pies a cabeza, vio por sobre nuestros hombros y hacia los dos lados de la calle.
—No hay nadie que los atienda ni les pueda decir nada; sólo estoy yo.
—Queremos entrevistar a algún pariente o conocido de Édgar para que nos cuente cómo es él, porque ya ve lo que muchos medios de comunicación han dicho: que es un asesino, que es un sicario. Nosotros venimos a dar voz a la familia o a sus amigos o conocidos… —Volvió a decir mi compañero.
Menor esposado
El hombre metió la mano a su bolsa y sacó una cajetilla de cigarrillos Marlboro y unos cerrillos. Prendió el cigarro y le dio una fumada larga. Se recargó en el quicio de la puerta.
—Están muy mal, andan diciendo muchas pendejadas.
—Pero ¿entonces es falso lo que dicen los periódicos de él?
?Yo no creo que haya matado a nadie, como dicen los periódicos. Ese muchacho no mata ni una mosca; es un buen muchacho. Estuvo abandonado mucho tiempo. Su mamá tampoco lo cuidó, andaba en otras cosas. Yo me separé hace mucho; yo viví también en Estados Unidos. La abuela fue la que se lo trajo para acá y lo cuidó, pero estaba ya grande.Después murió la abuela –Carmen Solís Gil, quien crió a Édgar “N” desde los dos años de edad y quien murió en el año 2004–y el muchacho quedó abandonado, eso fue lo que pasó –Comentaba el hombre recargado en el filo de la puerta mientras miraba hacia la calle y de vez en vez fumaba.
Dos camionetas blancas con policías vestidos de civil pasaron muy despacio por la casa donde los tres nos encontrábamos. Por la posición de mi acompañante y la del entrevistado fue imposible que ellos vieran los vehículos. Yo los vi de frente.
—Se dice que lo drogaban para que cometiera los delitos.
—Es posible. Comenzó lavándole el carro al Negro –se refería a Jesús Radilla Hernández, alias ‘El Negro’, detenido por la Policía Judicial el 25 de mayo de 2011–; después lo agarró de mandadero y poco a poco fue tomando confianza. Y no es El “Ponchis”; es el “Ponchi”, sin la s, porque estaba gordito, ponchado –Hizo un gesto como de luchador de sumo: arqueó los brazos y cerró los puños; arrojó el filtro del cigarro hacia la calle.Se iba a meter al domicilio, pero mi compañero alcanzó a preguntarle:
—¿Quién es usted, es usted algún conocido de Édgar?
—Soy su padre… —Y cerró con fuerza la puertecita de metal.
Esto es lo que a mi compañero y a mí nos contó David Antonio Jiménez Solís.
Mientras miles de niños en Morelos disfrutarán un descanso escolar por las festividades de la temporada invernal como son las posadas, la Nochebuena, la Navidad, el año nuevo y el Día de Reyes, los niños jornaleros tendrán que realizar labores del campo.
Desde finales de noviembre y hasta principios del mes de mayo arriban a Morelosfamilias jornaleras, desde parejas solas hasta grupos conformados por varios parientes y recién nacidos, que se instalan en 22 campamentos localizados en toda la entidad.
En cada albergue, se espera una población infantil trabajadora que fluctúa entre los 300 y 350 niños; es decir, habrá entre 6 mil 600 y 7 mil 700 menores de edad provenientes de Guerrero, Oaxaca y de Morelos para emplearse en el campo de este último.
De acuerdo con Susana Díaz Pineda, integrante del Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, lejos de que disfruten su niñez, a su corta edad estos pequeños viven con responsabilidad de adultos; son menores que viajan por varias partes de la república mexicana con sus padres para ayudarlos, debido a que en sus lugares de origen no existe oferta laboral para sus progenitores.
Díaz Pineda indicó que los campamentos de la zona Sur son los únicos que cuentan con condiciones más humanas para albergar a las familias jornaleras; en tanto que los situados en la región oriente,improvisan edificaciones de cartón para pernoctar.
Niños jornaleros
La educación en los albergues
Susana Díaz explicó que,aun cuando en algunos albergues hay escuelas, la mayoría de estos pequeños no asisteporque trabajan a la par de sus padres; otros se dedican a cuidar a sus hermanos menores y algunas adolescentes mujeres, que ya son casadas o viven en concubinato cuidan a sus propios hijos mientras sus parejas, menores de edad también, trabajan por jornadas de 8 horas que son pagadas a la mitad.
Susana Díaz Pineda dio a conocer que el Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa ha llevado maestros a esas instalaciones, para ayudar a los pequeños a iniciar o continuar con su educación preescolar y primaria; aunque hay poca asistencia de niños. “Cuando el hambre aprieta, el libro no entra; por eso vemos una población muy pequeña que va a la escuela», señaló.
La explotación infantil y los mercados internacionales
La mano de obra infantil que soporta a los 54 ingenios azucareros de México provocó que desde el año pasado el mercado del continente europeo haya advertido que si en el corte de la caña o producción de azúcar participaban niños, no realizaría ninguna compra.
En Morelos, los productores prohibieron a los jornaleros que los acompañaran sus hijos mientras realizaban el corte. «Desde el año pasado, los líderes comunicamos a los productores morelenses que no permitiremos el que los padres de familia mayores de edad lleven a sus hijos a cortar caña, es decir, que no queremos que haya mano de obra infantil», dijo Aristeo Rodríguez Barrera, presidente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar del Ingenio Emiliano Zapata (ULPCAIEZ).
El líder cañero señaló que para que el mercado internacional siga consumiendo el azúcar y los derivados de la vara dulce se continúen exportando, en la temporada de zafra 2012-2013 se eliminó en 40 por ciento la mano de obra infantil. “En esta temporada se pretende erradicar 40 por ciento y el año venidero se va a garantizar que ningún niño realice trabajos de jornalero”, precisó.
Sin embargo,el presidente de la ULPCAIEZ aclaró que una de las situaciones que los pone entre la espada y la pared es el tema de los adolescentes que, a pesar de su corta edad, son jefes de una familia:“Aellos nos les podemos prohibir ni negar el trabajo, toda vez que el trabajo de sus manos alimenta a los integrantes de su hogar”, puntualizó.
Javier Arias, gerente de Recursos Humanos del Ingenio Emiliano Zapata, también,aseguró que el objetivo es que no haya niños trabajando como jornaleros en el campo. “Con orgullo lo decimos: el año pasado nos adherimos al Pacto Mundial del Ahorro como Empresa Socialmente Responsable; además, tenemos buena comunicación con los productores de caña para evitar el empleo de mano de obra infantil”, explicó.
Mientras muchos niños escriben cartas a los Reyes Magos y las ponen al pie del árbol navideño, los pequeños jornaleros cuelgan todos los díassus herramientas de trabajo para reponer fuerza.Ellos no se imaginan yendo a la universidad cuando sean grandes; se ven entre las cañas, las limas, la hoz, entre los cañaverales de Morelos o en los de cualquier parte de México.
Las Juntas de Conciliación y Arbitraje de Morelos tienen calificación reprobatoria: tardan años en resolver un asunto. En cambio sus homólogas de Querétaro tardan dos meses en resolver un caso. Esto ha ocasionado que muchos empresarios interesados en invertir en nuestro estado se desanimen y se vayan a otra entidad: si llegan a tener algún problema laboral saben que perderían dinero porque los juicios son muy tardados.
Esto lo dio a conocer Héctor Guillermo Terrazas Galindo, abogado litigante y socio de H & H Consultores Jurídicos, un despacho que atiende, entre otras especialidades, asuntos laborales en Morelos y en toda la república mexicana.
Héctor Guillermo Terrazas aseguró que ha tenido reuniones con funcionarios de las Juntas de Conciliación y Arbitraje y con autoridades de la Secretaría del Trabajo para exponerles el problema de la dilación de los juicios y otras dificultades que hay en los tribunales, pero que no ha habido una respuesta positiva.
El cambio no sirvió
Según se puede leer en el Periódico Oficial “Tierra y Libertad”, número 5085, 6a. época, del 24 de abril de 2013, el gobernador Graco Ramírez emitió un decreto por el cual se crea la Junta Especial Número Cuatro de la Local de Conciliación y Arbitraje del Estado de Morelos, inaugurada formalmente el 2 de mayo, y se ordena el cambio de domicilio de las juntas dos y tresa la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
El objetivo del decreto fue resolver el rezago de asuntos que, de acuerdo con Víctor Manuel González Cianci, presidente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje en Morelos, era de 16,500 expedientes.
Antes del 2 de mayo de este año, había sólo tres Juntas: la número 1 de Cuernavaca, la 2 de Cuautla y la número 3 de Jojutla. En este último municipio solamente 6 personas atendían 244 asuntos; Cuautla, a su vez, tenía 2,500 asuntos en trámite y nada más 10 personas daban curso a esa carga de trabajo; todo en un horario de 8:00 a 15:00 horas.
De acuerdo con varios litigantes laboralistas,a pesar de las modificaciones hay graves deficiencias en las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
El abogado Jorge Alberto de la Torre reportó varias anomalías: “Las audiencias no comienzan a la hora. Si está señalada para las nueve de la mañana, los funcionarios pueden llegar a las doce del día y con una desfachatez dicen: ¡Ah voy con la audiencia de las nueve!”
Falta de conocimiento
Según Jorge Alberto de la Torre, el problema es el personal y los funcionarios que trabajan en las Juntas. Los secretarios de acuerdos son muy jóvenes, apenas acaban la universidad y los meten a trabajar. Muchos de nosotros los litigantes tenemos más de veinte años de experiencia, y cuando en las audiencias solicitamos alguna actuación judicial, los funcionarios no saben qué acordar, no conocen el procedimiento o acuerdan incoherencias…”, explicó.
“Tienen abogados sin experiencia, jóvenes. Cómo es posible que empresas enormes y cualquier persona pongan su patrimonio en un juicio en manos de gente tan inexperta. Porque los que ya tenemos varios años, vemos comparecer y ver que sus conocimientos y capacidades están muy por debajo de los litigantes, y que tú le expresas circunstancias que no te comprenden, porque no saben; está complicado”, refirió Marte Iván Rodríguez Gallegos, del despacho Abogados Rodríguez Gallegos y Asociados.
Tribunal conciliación
Escasez de personal, exceso de asuntos
Jorge Hinojosaatribuyó la falta de capacidad de las Juntas al poco personal que hay para desahogar entre 50 o 60 audiencias al día. La cantidad de asuntos y la escasez de empleados hacen que no se ponga la atención que requiere cada caso.
“El cúmulo de trabajo les impide dictar un acuerdo acorde a las partes, no salen a las nueve de la noche, salen más tarde; como a las diez.Incluso trabajan los fines de semana, y esto se debe al rezago, cuando se supone que la reinstalación de las Juntas era para abatir eso”, detalló el litigante laboralista. Una solución es contratar a más personas y que tengan experiencia en la materia, señaló.
Tan lejos y tan cerca
Jorge Hinojosa también propuso, como parte de la solución, el regreso de las Juntas a Cuautla y Jojutla, porque los trabajadores de aquellas zonas quedaron sin la justicia laboral cerca y tienen que trasladarse a Cuernavaca y eso implica un gasto extra.“Si forzosamente tiene que haber el desahogo de una prueba confesional y si los citan a las siete y media de la mañana, un trabajador que venga de Tetela del Volcán cómo lo podrá solucionar para llegar a su audiencia”,cuestionó.
Para Marte Iván Rodríguez, la manera de solucionar este problema es crear nuevas juntas y contratar personal mejor capacitado.
Peligro de caos
Los litigantes dijeron que hay en la actualidad más de 5 mil laudos rezagados y concluyeron que es urgente que el gobernador Graco Ramírez, el secretario del Trabajo José de Jesús Pérez y el presidente de la Junta Víctor Manuel González Cianci tomen cartas en el asunto.
De lo contrario, advirtieron,habrá un caos mayor y el estado se va a llenar de amparos; esto va a generar inseguridad laboral, se ahuyentará la inversión por laudos muy costosos, de ahí la importancia de una justicia laboral pronta y expedita.
Pronunciamientos de otros sectores
José Salgado Patiño, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope):
“Sí he notado que continúa el rezago en las Juntas de Conciliación y Arbitraje de Morelos. Lo que se tiene que hacer esdar certeza a los empresarios porque generan ingresos para los trabajadores. Los laudos no pueden ser largos. Hay que volver a abrir las Juntas que estaban en Cuautla y Jojutla, porque es necesario para los gobiernos acercar la justicia a los trabajadores”.
Alejandro Escobar Botello, presidente de la Cámara Nacional de la Industria y la Transformación (Canacintra) e integrante del Consejo Ciudadano Laboral de Morelos:
“Hemos notado que se ha avanzado, lo que pasa es que hoy se han incrementado las demandas laborales en el estado, ha habido un gran incremento y lo que van avanzando no se nota porque han incrementado las demandas, pero sí se está trabajando en la atención. Hay una resaca de algunos abogados que habían visto en Conciliación y Arbitraje un medio de ganar dinero no de manera tan clara, y ellos son los que se quejan, los que de alguna manera tenían una actividad de complicidad con los que estaban en las juntas anteriores.
“Sí, hace falta mayor capacitación a los trabajadores, porque aún continúan los vicios que se habían generado por los abogados que alargaban los juicios y algunos de esos trabajadores compraron esos vicios como un medio de vida de demandar a los patrones”.
Héctor Salazar Porcayo, diputado petista y presidente de la Comisión del Trabajo en el Congreso del Estado:
“He sido testigode cómo ese rezago se ha incrementado no sólo en las Juntas de Conciliación y Arbitraje sino en todos los organismos descentralizados.
“Desconozco el monto del presupuesto que pidió la Secretaría del Trabajo para el siguiente año para que opere la Junta de Conciliación y Arbitraje, sin embargo, reiteromi apoyo para dotarla de un mejor presupuesto y evitar el caos en esa dependencia, siempre y cuando se acerquen a la Comisión de Hacienda del Congreso del Estado.
“La disolución de las juntas de Cuautla y Jojutla fue una situación que a muchos no nos pareció. La desaparición de las Juntas generó que se centralizaran más las demandas y ese rezago lo van a vivir muchos morelenses”.
Cuernavaca, Morelos; 16 de diciembre de 2013. El presidente municipal de Cuernavaca, Jorge Morales Barud, realizó su informe de actividades del primer año de su gestión en la capital morelense del primero de enero a diciembre de 2013.
Antes del mediodía de este lunes, en sesión solemne de cabildo en la que estuvieron ausentes los regidores Juan Jaramillo Fricas y Tania Valentina Rodríguez, el munícipe relató los logros obtenidos pese a la crisis financiera con la que recibió la administración pública.
Morales Barud dijo que el informar es un ejercicio de autocrítica que permite ver en que se ha avanzado y todos los pendientes que se tienen para dar mejores beneficios a la población cuernavacense.
En el escenario del Teatro Ocampo, acompañado de los titulares del Poder Ejecutivo, Poder Judicial y el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia en Cuernavaca, Graco Ramírez Garrido Abreu, Nadia Luz María Lara Chávez y Teresa Burnet de Morales, reiteró el compromiso de su gestión por transparentar el uso de los recursos que la capital tiene; en ese sentido refirió que derivado de la política de austeridad y con el fin de solucionar las deudas heredadas su gobierno ha logrado disminuir de 2 mil 297 millones 717 mil 398 pesos, a mil 163 millones de pesos
A su vez, Morales Barud declaró que la adecuada atención de os asuntos jurídicos permitió que hoy en día haya seis denuncias del orden común, dos del orden federal y un asunto, el del ex presidente municipal Rogelio Sánchez Gatiga, judicializado.
“Con el objeto de evitar mayor daño patrimonial al ayuntamiento, nos dimos a la tarea de cubrir los adeudos debidamente sustentados y justificados contraídos con antelación a nuestra administración, en los casos de que los adeudos carecían de sustento emprendimos las acciones legales conducentes en defensa de los interese municipales”, dijo.
Cuernavaca, Morelos; 16 de diciembre de 2013. El Coordinador Estatal en Morelos de la Policía Federal, Sergio Licona Gómez, confirmó que en lo que va de 2013 se han liberado a siete personas que habían sido privadas de su libertad de forma ilegal y sin que la familia haya pagada un peso a cambio de la liberación de la víctima.
El responsable de la policía federal explicó que personal de la corporación a su cargo ha logrado detener a 36 personas que presuntamente se dedicaban a privar de la libertad ilegalmente a personas, lo que ha redundado a decir, Licona Gómez, en el esclarecimiento de más de 50 secuestradores.
Sergio Licona Gómez dijo que dentro de los 36 detenidos al menos cinco de ellos reconocieron haber participado en la privación de la libertad y de la vida de sus víctimas.
Cuernavaca, Morelos; 16 de diciembre de 2013. En el marco del 25 aniversario de la desaparición forzada José Ramón García Gómez, integrantes de la Comisión Independiente de Derechos Humanos solicitaron al gobierno el esclarecimiento de la desaparición del activista y representante del comité en defensa del voto de la zona oriente.
Los activistas demandaron al Poder Ejecutivo de Izquierda se dé un informe detallado sobre lo que pasó con quien contendió por el Partido Revolucionario de los Trabajadores por la alcaldía de Cuautla.
Cuernavaca, Morelos; 13 de diciembre de 2013. Sin ninguna regulación operan empresas de seguridad privada en el estado, que se encargan de resguardar escuelas, hospitales, y otras instituciones, denunciaron algunos ex trabajadores.
Samuel Ibarra García, ex trabajador de la empresa de Seguridad Privada Protección Resguardo y Servicios Empresariales, acompañado de otros ex empleados más, denunciaron que en agosto de este año fueron contratados por esta empresa para laborar en la vigilancia de una mina del empresario Carlos Slim, en Zacatecas, sin que les hicieran exámenes médicos y les proporcionaran alguna capacitación.
Señalaron que además fueron engañados alrededor de 400 personas que fueron contratadas para laborar en Zacatecas, al prometerles un sueldo por tres meses, de 5 mil pesos a la quincena más el pago de comidas y viáticos y no se los cumplieron ni les dieron seguridad social y uno de sus compañeros lo golpearon y tuvo que pagar su curación.
“Contrataron hasta el barrendero que se toparon enfrente, no nos pidieron ni antecedentes penales, se pudo haber filtrado un delincuente para laborar allá en Zacatecas, no nos enseñaron ni cómo usar un tolete”, detalló Ibarra García.
Sin embargo, lo que más les preocupa, es que por el conflicto sindical que surgió en la mina en donde laboraban, los liquidaron pero violaron sus derechos laborales al no pagarles conforme a la ley.
Cuernavaca, Morelos; 13 de diciembre de 2013. Funcionarios municipales del Poder Ejecutivo, la milicia, las delegaciones de la PGR y el INM y la Coordinación Estatal en Morelos de la Policía Federal dieron el banderazo del Plan General de Acción Invierno 2013, denominado Cuadrantes Carreteros.
En su discurso emitido, el Comisariado en Morelos de la Policía Federal, Sergio Licona Gómez, refirió que a través de los operativos Paisano, Cinturón, 30 Delta, Carrusel, Telurio, Caballero del camino, Centra camiones y Radar la dependencia a su cargo vigilará que en los siete cuadrantes carreteros que tiene Morelos se prevengan accidentes viales o hechos de tránsito de consecuencias materiales y fatales.
Así como para prevenir que la población morelense y los turistas sean víctimas de delitos.
En este Plan General de Acción Invierno 2013, Cuadrante Carretero la coordinación estatal en Morelos de la Policía Federal dispondrá diariamente de 248 elementos y 46 carros radio patrullas.
El operativo carretero contempla la participación de grúas, servicio médico pre hospitalario, servicio mecánico, entre otros, inició después de la una de la tarde de este 13 de diciembre y concluye a las 23:59 horas del 6 de enero.