
Por Silvia Lozano Venegas
Cuernavaca, Morelos; 7 de junio de 2017. Decenas de periodistas al grito de ¡No nos callarán! Y ¡Prensa libre! Conmemoraron el día de la Libertad de Expresión y exigieron a las autoridades que la policía de Morelos no sea utilizada para cubrir eventos periodísticos, que pare la práctica de tomar fotos y videos a reporteros y que se castigue a los responsables de los asesinatos de periodistas.
A las once horas, los reporteros de diferentes medios de comunicación, se dieron cita en la Plaza de Armas del municipio de Cuernavaca y con lonas que decían no nos callarán, en conmemoración al día de la libertad de Expresión, manifestaron que no hay nada que celebrar y exigieron al Congreso del estado que establezca mesas de diálogo para que se apruebe la Ley de Protección a Periodistas y que garantice el libre ejercicio de profesión.
Demandaron al gobernador Graco Ramírez que se siente con los intrigantes del gremio periodístico y entable un diálogo público que concluya en compromisos concretos, que garantice la protección de los periodistas y termine de una vez por todas con las agresiones y hostigamiento que han sido objeto y que cese a su coordinador de asesores Gustavo Martínez.
Asimismo, los periodistas pidieron al gobierno que ya no utilice a la policía para cubrir eventos periodísticos y que pare la práctica de tomar fotos y videos a los representantes de los medios de comunicación, “porque esta práctica constituye una nueva forma de violencia contra la libertad de expresión”.
Remataron que no hay nada que celebrar “y todavía mucho por hacer”.
Sin embargo, mientras se manifestaban de manera pacifica y daban a conocer su pronunciamiento, un policía se acercó a tomar fotografías, como si fuera un reportero gráfico, pero fue corrido a gritos por los reporteros.

Durante la protesta de los representantes de los medios de comunicación también hubo una marcha de ciudadanos y líderes de organizaciones no gubernamentales, quienes exigieron al gobierno del estado el cese de la represión y acompañaron la protesta con cinco monigotes con máscaras de Graco Ramírez, los cuales fueron colgados en algunos árboles.