Vecinos de Acolapa y Civac demandan la presencia de Protección Civil ante el riesgo de derrumbe de viviendas

Casas afectadas

Por Silvia Lozano Venegas

Cuernavaca, Morelos; 21 de septiembre de 2017. Cientos de familias de Tepoztlán y Jiutepec de las unidades habitacionales Riconada Acolapa y de la Unidad Narciso Mendoza en Civac, sufrieron severos daños en sus viviendas,  por el temblor ocurrido el 19 de septiembre, por lo que desde el pasado martes duermen afuera de sus casas o en los albergues ante el temor de un colapso y de que les roben sus pertenencias; denunciaron que a dos días del siniestro no se ha presentado Protección Civil.

En un recorrido que hizo Conurbados por la unidad habitacional Rinconada de Acolapa en el municipio de Tepoztlán, se constató que cientos de viviendas resultaron dañadas, sobre todo las del segundo y tercer piso y son inhabitables, por lo que la mayoría ya sacó sus muebles y se mudan a otro lugar y otros duermen en casas de campaña y en el albergue que se habilitó en una escuela dentro de la unidad.

Alejandro Valdez Hernández, vecino afectado, dijo: “ Hay mucha necesidad, no ha venido nadie, sólo unos voluntarios, pero la autoridad, el gobierno no ha venido, quedaron en venir hoy por la mañana para checar las viviendas y darnos un diagnóstico preventivo y es más de medio día y no se han presentado, no podemos seguir así, porque el peligro está latente, muchos ya se van y un loco desquiciado empezó a decir que había alerta sísmica y no se vale que jueguen con la psicosis, que nos digan de una vez que ya la unidad es inhabitable y que nos tenemos que ir, que nos reubiquen, pero que nos den una solución”.

Casa afectada en Civac

En la unidad habitacional Narcizo Mendoza de Civac en el municipio de Jiutepec, varios edificios también resultaron dañados y están a punto del colapso, por lo que las familias que ahí vivían duermen afuera en casas de campaña y la mayoría se mudó de lugar.

María Teresa Carrillo, vecina de la manzana 19 casa 201 de la unidad Narciso Mendoza, relató: “En ese momento que ocurrió el temblor yo no estaba adentro, mi vecina del tercer piso no pudo bajar porque sentía que las escaleras se hundían, fue aterrador, yo en la calle los cables se movían y pensé que iba a morir quemada, pero gracias a Dios no nos pasó nada y cuando llegue vi mi casa toda cuarteada y ya no ingresamos”.

Declaró que van a esperar el dictamen que les den las autoridades para ver si se pueden restaurar sus viviendas o se reubicarán, pero por lo pronto no pueden entrar, ante el riesgo de un derrumbe.