
Por Redacción
Cuernavaca, Morelos; 20 de marzo de 2016.- Cada 21 de marzo se conmemora el Día Mundial de Síndrome de Down, en Morelos, la Secretaría de Salud a través de Servicios de Salud, realiza actividades de detección temprana como ultrasonido estructural antes de las 20 semanas de embarazo y revisión con translucencia nucal y hueso nasal.
Además cuenta con los Servicios Integrales para la Atención y Prevención de la Discapacidad por Defectos al Nacimiento (SINDIS), donde se encuentra un grupo multidisciplinario de especialistas, para la atención de los niños con síndrome de Down.
Con ello se garantiza acceso a la salud, a la rehabilitación (física y cognitiva) y a la prevención de enfermedades futuras, otorgándoles también a los padres información necesaria para que ayuden a sus pequeños con síndrome de Down.
Expertos del sector salud informan que el síndrome de Down o Trisomía 21, es una alteración cromosómica caracterizada por la presencia de 3 cromosomas 21 (de manera habitual sólo tenemos 2). La presencia del cromosoma 21 extra, es el responsable de las características físicas y del neurodesarrollo de las personas con ese síndrome.
En México, la incidencia del síndrome de Down es de 1 en 650 recién nacidos vivos. Se ha comprobado que existe una mayor incidencia en los extremos de la vida reproductiva, madres menores de 18 años y las mayores de 35 años.
Las personas con síndrome de Down, presentan con mayor frecuencia alteraciones oftálmicas, alteraciones cardiacas, labio y/o paladar hendido, microtia con/sin atresia, alteraciones tiroideas, alteraciones gastrointestinales (atresia esofágica), alteraciones sistema urinario y renal, pie equino varo.
Además de una mayor predisposición a la Leucemia Mieloide Aguda, Diabetes Mellitus, Obesidad, enfermedad de Alzheimer, enfermedad periodontal, infecciones de vías respiratorias y de oídos, hipoacusia.
El diagnóstico del síndrome de Down se puede realizar desde etapas tempranas del embarazo, por medio de marcadores bioquímicos y ultrasonográficos, que se deben de realizar en semanas específicas de la gestación (primer trimestre 11 a 13.6 semanas de gestación y segundo trimestre 15 a 20 semanas), además de que en aquellas personas con factores de riesgo para síndrome de Down (antecedente de un hijo con síndrome de Down, madre o padre portador de una translocación balanceada, alteración de los marcadores bioquímicos y ultrasonográficos, madre mayor de 35 años o menores de 18 años), se pueden realizar estudios invasivos como amniocentesis y biopsia de vellosidades coriales, estos estudios también se realizan en semanas específicas del embarazo (antes de las 18 semanas).
La esperanza de vida para las personas con síndrome de Down ha aumentado considerablemente. En 1929, el promedio de vida de una persona con síndrome de Down era de nueve años. Hoy en día, es común que una persona con síndrome de Down viva hasta los 50 años y más.