Cultivos medicinales y nutricionales en Cuautla

Los viveros
Los viveros

Por Elsa Castorela Castro

Cuautla. En el campo “Jicaman”, en el ejido de esta ciudad, dentro de la conurbación, se encuentra el módulo de experimentación,  donde se investiga y se producen plantas medicinales y nutricionales que en otras partes del mundo, como África, resuelven la hambruna que se presenta en varias naciones de ese continente, como es el caso de la moringa.

A unos cuantos minutos de la cabecera municipal (segunda ciudad más grande del estado de Morelos), se localiza el vivero bajo cubierta en donde se producen plantas como la estevia, que mejora la vida de las personas diabéticas; la Moringa alto valor nutricional y el kalanchoe, que según investigaciones cura el cáncer.

Las hojas de la moringa, contienen gran cantidad de vitaminas, minerales, proteínas; las raíces tienen propiedades diuréticas, ayudan al sistema circulatorio y digestivo, las semillas son antibacteriales, las flores, antioxidantes, entre otras propiedades.

En este vivero, me recibieron Francisco García y Griselda Alcántara,  quienes desde hace unos años se han dedicado a investigar, cultivar y difundir plantas medicinales y alimenticias de consumo humano.

Para el desarrollo del proyecto se organizaron entre varias personas  que unidas por la defensa de la tierra, el agua y el territorio, decidieron cultivar la tierra y contar con un espacio en el cual otras personas interesadas en su trabajo puedan ser recibidas y darles una visita guida en donde se les explique la importancia de su labor y lo que implica la producción de alimentos sanos.

Francisco es productor agrícola del ejido de Cuautla, y produce los “cultivos convencionales”, me dijo, tales como: verdolagas y ejotes, que actualmente están sembrados en sus terrenos.

De manera paralela desarrolla la agricultura orgánica, a través del uso de lombricomposta, a la vez que se validan las plantas medicinales que se producen en ese vivero, además de las ya mencionadas se cultiva el  nim e higuerillo, que son controladores de plagas.

Griselda que siendo optometrista, es también pintora, ambientalista y defensora del patrimonio cultural como la tierra y el agua; actualmente estudia desarrollo comunitario y desde hace varios años se ha vinculado en la defensa del ambiente.