[soliloquy id=”9770″]
Por: Josefo
Caminar
1. Ir andando de un lugar a otro.
2. Recorrer a pie una distancia.
“Caminante no hay camino,se hace camino al andar”.
Hay muchas formas de llegar de un lugar a otro. En lo personal, a mí me gusta caminar. Ya sé: si quiero viajar a otra ciudad, caminar definitivamente no es una buena opción. A lo que me refiero es que cuando estoy en posibilidad de trasladarme de un lugar a otro en una distancia “caminable”, digamos, un par de kilómetros o una distancia que pueda recorrer a pie en media hora, prefiero caminar y no manejar o usar transporte público.
Antes de correr hay que aprender a caminar
A algunas personas no les gusta caminar por diversas razones: es cansado, te hace sudar, es riesgoso (te puedes tropezar, te pueden atropellar, etc.), si llueve no puedes trasladarte a pie. Y tienen razón, pero no se trata de hacer todo a pie, sino darnos cuenta que hay oportunidades que podemos aprovechar para caminar y disfrutar de sus beneficios.
Tropezando se aprende a caminar
Caminar ayuda a que los pulmones procesen más aire con menor esfuerzo, fortalece el corazón y contribuye a mejora el suministro de sangre a los músculos. Caminar te ayuda a ser más organizado (además de la oxigenación del cerebro, desarrollas el hábito de organizar mejor tu tiempo para llegar a tiempo). Tal vez al principio (como casi todo) te parezca improductivo, pero cuando ya le agarras el modo, es un hábito muy disfrutable.
Caminar de puntitas.
Pero parece que la vida moderna la hemos ido diseñando para tener cada vez más comodidad cotidiana y no queremos ser incomodados (ni incomodar). Lo malo es que no nos damos cuenta que la comodidad de hoy, suele convertirse en una mayor carga (mala salud) en nuestro futuro. Todo lo queremos hacer en auto, todo lo queremos en la comodidad de nuestra casa, todo queremos que sea hecho por alguien más.
Caminar en círculos.
Esta comodidad moderna no sólo se refleja en la inactividad física, desafortunadamente. Es preocupante ver cómo también ciertos temas de interés global pasan frente a nosotros, guiados por alguien más (y en muchos casos avanzando en dirección errónea), pero nosotros nos mantenemos como espectadores: cambio climático, malos gobiernos, violencia de género, falta de empleos bien remunerados… Hay mucho caos. Como humanidad, como sociedad, no estamos caminando con pasos firmes hacia el bien común.
Caminar bajo la lluvia.
Por eso, caminar es importante, además de los beneficios físicos, nos puede ayudar a valorar nuestros esfuerzos de mejorar en lo individual y sumar en lo colectivo, nos ayuda a estar más en contacto con la naturaleza (aire fresco vs. aire acondicionado). Tal vez nos tardemos un poco mas en llegar a nuestro destino, pero tengo la seguridad, que una vez allí, llueve, truene o relampaguee, la satisfacción y los beneficios bien habrán valido la pena.