
Por Silvia Lozano Venegas
Cuernavaca, Morelos; 18 de febrero de 2016. Empresarios de la construcción señalaron que no hay transparencia ni apertura en las licitaciones de obras que ha realizado el Gobierno del Estado, por lo que han tenido que irse de Morelos o ser subcontratistas de las empresas a las que se les adjudican los proyectos.
Adrián Inda Valencia, empresario adherido a la Cámara Nacional de la Industria y la Transformación (Canacintra), dijo: “Nosotros muchas veces no participamos en las licitaciones porque no hay licitaciones abiertas,públicas, la realidad que las licitaciones públicas no se ven tales y cuando son, son muy cerrados, no sabemos ni quiénes son los que realizan las obras aquí en el estado. Pero seguiremos cuestionando este tipo de actos, la exigencia de algunos sectores ligados con la construcción es que hemos levantado la voz de participar en los procesos”.
Lo anterior, debido a que la Coordinadora Morelense de Movimientos Ciudadanos denunció que en las obras que ha realizado el Gobierno del Estado, como en el caso de Plaza de Armas, ha hecho adjudicaciones directas y a empresas foráneas.
En ese sentido, Inda Valencia manifestó que en efecto, esa es la realidad de las constructoras de Morelos, han tenido que irse a otros estados o ser subcontratistas de empresas a las que este Gobierno les adjudica las obras y por ende esa inversión no se queda en el estado de Morelos.
Indicó que en el caso de la remodelación de la plancha del zócalo de Cuernavaca por alguna razón el Gobierno decidió hacer una licitación restringida, “hablan de tres empresas que es lo mínimo que marca la ley y desconocemos como fue el proceso, como se adjudicó; la realidad es que no hay un empate de recuperación integral del centro donde corresponde a un corredor que representa un proyecto bien planeado, no vemos una maqueta integral que nos permita entender porque se etiquetó de esa manera, son lagunas”.
En tanto, el presidente del Colegio de Ingenieros y Arquitectos, Juan Jesús Mendoza, dijo que hay que ver lo positivo, es decir, que lo importante es que existan obras sin importar a que empresa se les adjudiquen, aunque no sean del estado.