
Por: Josefo
Jugar
1. Hacer algo con alegría con el fin de divertirse, entretenerse o desarrollar determinadas capacidades.
2. Tomar parte en algun juego sometido a reglas, medie o no en él interés.
El juego es algo serio
Desde hace dos años me involucré, no por azar del destino sino por decisión propia, en actividades literarias. Este año decidí dedicar parte de mi tiempo a escribir un libro como parte de mis proyectos de vida. Al principio, no pude hacer nada: dedicarse a escribir es más serio de lo que pensé.
Así que para seguir adelante, tuve que cambiar el enfoque: de la seriedad al juego. En uno de los talleres de escritura que tomé, nos daban algunos ejercicios en forma de juego, ¡y vaya que hubo diferencia! No sólo era divertido: también era sencillo y fluido y me dejaba una sensación de que aunque todavía mi forma de redactar carece de un estilo pulido, para mí comenzaba a ser más facil plasmar mis ideas de forma coherente y entendible a través de las letras.
Jugársela
Así que decidí jugármela: ¿qué puede pasar (bueno o malo) si escribo un libro? Del lado positivo, definitivamente muchas cosas buenas podrían pasar. Cosas que ni me imagino. Del lado negativo, creo que no hay nada que pudiera ser desastroso: mi inversión de tiempo y económica finalmente las puedo cosechar como una inversión hacia el aprendizaje y utilizar eso para futuros proyectos.
Pero me quedo con la pregunta: ¿Cuántas veces dejamos de tomar una decisión, dejamos de jugárnosla, por el temor, el qué dirán, la inseguridad en uno mismo, y por no intentarlo no sólo nos quedamos en el mismo lugar, sino que empezamos a ver a nuestro alrededor que los demás avanzan, se mueven, progresan?
Jugar con fuego
Por supuesto que hay juegos donde el riesgo es muy alto para nuestras habilidades presentes: si juegas con fuego, te quemas. Esto es una garantía cuando jugamos atrabancadamente: ¿Sabes jugar? ¿Conoces las reglas? ¡No, pero parece divertido!
Bueno. Jugar (incluso con fuego) es divertido cuando conocemos las reglas y practicamos y desarrollamos las habilidades necesarias para jugarlo aceptablemente bien.
A mi me gustan mucho los juegos, principalmente en donde puedo aprender algo. También aquellos donde se puede perder o ganar: la adrenalina que se genera de la emoción del posible triunfo o la frustración por la posible derrota me hace sentir vivo, y claro, si quiero seguir en el juego, me hace salir de mi zona de comfort y superárme a mí mismo.
Jugar con los sentimientos
Desafortunadamente, en el juego de la vida hay gente tramposa. Muy triste. Y en ocasiones, nos invitan a juegos, nos explican las reglas, nos damos cuenta que podemos participar y que va a ser divertido… Para luego irnos dando cuenta que quien puso las reglas, no las respeta o las cambia a su conveniencia.
Esto es muy triste, porque en mucha gente va quedando esa frustración o resentimiento y después ya no quieren jugar. O peor aún, diseñan juegos para invitar a otros y hacerles trampa.
Juega bien tus cartas
Creo que ninguna persona, haga lo que haga, de la forma en que lo haga, tienes siempre consigo las de ganar. Si tenemos claro que en algunas ocasiones vamos a perder, se nos hará más fácil participar y escoger mejor los juegos en los que nos hemos de involucrar. Y algo muy importante: no siempre busques juegos de ganar y perder: hay muchos juegos para aprender y muchos juegos para divertirte:
Juega de todo un poco. Juega bien tus cartas. Disfruta el juego, la competencia y la convivencia.